José Carlos Ruiz: “La pandemia ha despertado el análisis crítico y la capacidad de cuestionar todo”

Resumen de nuestro directo con el pensador y filósofo José Carlos Ruiz sobre pensamiento crítico. Una sociedad acostumbrada a vivir con celeridad, con la presión de llegar los primeros a la innovación, trabajando en la inmediatez, de repente, a causa de la pandemia, ha abierto la puerta a la reflexión. Y en este nuevo escenario, la filosofía y su amplitud de miras tiene mucho que decirnos.

José Carlos se doctoró en Filosofía contemporánea con una tesis sobre el hiperindividualismo, es licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y concluyó sus estudios en la Facultad de la Sorbona (París). Imparte docencia en la Universidad de Córdoba y en EE.MM. Especialista en Pensamiento Crítico ha dirigido cursos sobre Educación Crítica Visual y el uso del Pensamiento Crítico en el aula. Como investigador sus intereses pasan por la filosofía de la cultura, el análisis de la sociedad hipermoderna y la aproximación de la Filosofía a lo cotidiano.

De entre sus publicaciones destacan: De la categoría de lo social hacia la categoría de lo individual (UCO, 2010), Historia de la Filosofía (McGraw-Hill, 2013), De Platón a Batman (Toromítico, 2017) y El Arte de Pensar (Berenice, 2018). Es colaborador habitual en prensa y suplementos culturales y ejerce como asesor filosófico en radio.

“El pensamiento crítico es la cara oculta de la felicidad”

Los titulares del día

¿Qué aporta la filosofía al mundo de la empresa?

“Lo que nos ha traído esta situación es la vuelta del análisis crítico y la capacidad de cuestionar todo tal y como nos enseña la filosofía, cuyo origen se dice parte de la sombra”

 

“Lo más negativo del Covid, ha sido la privatización del duelo frente a la publicitación de la felicidad”

El cambio:

“El cambio puede nacer de la obligación o de la convicción, que es cuando será un cambio real. Además, el cambio viene de la suma de tres factores: la insatisfacción, la visión (que es lo que no me gusta y quiero cambiar) y de ponerse en marcha. Cuando este último proceso se inicia, has perdido el optimismo y recuperas la esperanza, que es la verdadera revolución del cambio”

Liderazgo:

“Lo primero que debemos cuestionarnos es por qué queremos ser líderes y qué podemos aportar al equipo y a la sociedad. El líder debe tener un referente cercano y conocido, una mentalidad armoniosa como en una orquesta donde todos los instrumentos cuentan y aportan a la melodía. Es preciso que escuche a todo el equipo y no que sólo sea un coro al que atendemos puntualmente. Y, para mi, es muy importante que este liderazgo no se inspire únicamente en figuras idealizadas, referentes como Steve Jobs, de los que solo conocemos una parte y están mediatizados”.

Interpretar la realidad:

“Ir corriendo y solo perseguir un objetivo, tener un solo foco, nos lleva a tener una única perspectiva y no saber interpretar nuestro entorno personal y empresarial. Si no tienes visión de conjunto, cuando quiebra tu entorno empresarial no sabrás reinventarte”

 

 

“Es necesario recuperar el asombro a lo cotidiano y educar la mirada para ver nuevas maneras de enfocar el mundo. Y esto te lleva a la curiosidad, y de la curiosidad a la investigación”

Cooperación:

“Trabajar por objetivos puede ser reduccionista porque supone competir frente a cooperar. A través de la cooperación puedes llegar a la solución más rápido y de manera más rica y sólida”

El arte de pensar

Hay muchos libros de autoayuda en el mercado. Unos sostienen que podemos conseguir cualquier meta que nos propongamos, incluida la felicidad plena, y nos indican cómo hacerlo; otros pretenden paliar el sufrimiento que nos invade cuando no lo logramos.

Sin embargo, la verdadera ayuda no consiste en hacer lo que otros nos dicen, sino en aprender a desarrollar el pensamiento crítico por nosotros mismos, desde nuestras circunstancias, con nuestra perspectiva, y tomando las decisiones que más convengan a tenor del contexto. Porque el arte de pensar se reduce a conocer las circunstancias que nos rodean y saber interpretar adecuadamente el contexto. Una vez dominados estos dos instrumentos, las decisiones en torno al proyecto de vida que queramos plantearnos tendrán muchas más probabilidades de éxito.

El legado de los grandes filósofos puede ayudarnos enormemente en ese reto. Es un ejercicio mental que se practica a cualquier edad y que se perfecciona a medida que uno logra desprenderse de los prejuicios y malos hábitos adquiridos a lo largo de la vida. Hábitos que, en el fondo, no son otra cosa que los kilos de más que nos impiden desenvolvernos con soltura y enfrentarnos con garantías al día a día.

De ese modo, tanto nuestros hijos o alumnos como nosotros mismos gozaremos del factor determinante para llevar una vida feliz: la higiene mental. Porque la Filosofía no es otra cosa que el amor por el conocimiento, y cuenta con más de 2000 años de experiencia, durante los cuales se ha ocupado de resolver cuestiones tan cruciales como la de configurar una buena vida.​