Internacionalizarse sin improvisar: la importancia de un modelo replicable 

por Candela Méndez del Olmo | Sep 15, 2026

La expansión internacional se ha convertido en uno de los próximos grandes objetivos de Manolo Bakes. La compañía ha decidido integrar el desarrollo de su negocio en España y en otros mercados bajo una única dirección, liderada por David López, Global Business Development Director, con el objetivo de acelerar su crecimiento internacional sin frenar su evolución en el mercado nacional.

La decisión llega después de consolidar su modelo de negocio en el mercado ibérico, donde la compañía ya cuenta con más de 70 establecimientos entre España y Portugal. La franquicia cuenta además con una de las comunidades más activas del sector. MB Club, su programa de fidelización, supera los 520.000 miembros y es una de las principales palancas de recurrencia y de su estrategia digital. Ahora, la marca quiere trasladar ese modelo a otros territorios, pero con una estrategia basada en la selección de mercados y socios, y no únicamente en aumentar el número de aperturas.

De consolidar el modelo a replicarlo en otros mercados

Para Manolo Bakes, la internacionalización parte de una premisa: antes de replicar un negocio en otros países es necesario haber demostrado que el modelo funciona en el mercado de origen.

La compañía señala como pilares de su propuesta un producto icónico, una identidad de marca definida y un modelo operativo eficiente. A ello se suma la rentabilidad de sus establecimientos y la recurrencia de consumo, elementos que, según la empresa, respaldan la posibilidad de trasladar el concepto a nuevos mercados.

“Reforzar nuestra estructura de expansión internacional es un paso clave en nuestra hoja de ruta para convertir Manolo Bakes en una marca global. Tras consolidar un modelo de negocio sólido y rentable en España, creemos que este es el momento adecuado para abordar el crecimiento internacional con ambición, pero también con disciplina y con foco en la creación de valor a largo plazo”, José Antonio del Castillo, CEO de Manolo Bakes.

La compañía identifica Europa como una de sus principales áreas de crecimiento, con especial atención a Reino Unido, mientras explora oportunidades en Latinoamérica y Oriente Medio. La selección de estos mercados estará condicionada por factores como la densidad urbana, la cultura de coffee & bakery y el peso de formatos como el grab & go y el delivery.

Aprendizajes de la estrategia 

El movimiento de Manolo Bakes deja varias lecciones para otras empresas que estén valorando crecer fuera de su mercado de origen. 

  • La primera es que internacionalizarse no debería ser un sustituto de la consolidación, sino una consecuencia de haber construido un modelo suficientemente sólido y replicable. 
  • La segunda es que crecer en otros países exige seleccionar bien dónde entrar y entender las particularidades de cada mercado, en lugar de aplicar exactamente la misma fórmula en todos los territorios. 
  • Y la tercera tiene que ver con la estructura: concentrar la expansión nacional e internacional bajo una misma dirección permite, en este caso, trabajar con una visión global y mantener unos mismos estándares mientras se adapta la ejecución local. 

Para las empresas que se encuentran en una fase de crecimiento, el caso también pone el foco en la importancia de medir la rentabilidad de cada unidad, elegir socios con capacidad real de ejecución y avanzar de forma progresiva, priorizando la creación de valor frente a la velocidad de las aperturas.

Una expansión selectiva y apoyada en socios locales

Uno de los elementos centrales de la nueva estrategia será la búsqueda de socios estratégicos y operadores multiformato capaces de desarrollar varios establecimientos y conocer las particularidades de cada territorio.

La compañía priorizará aliados con experiencia en el sector, capacidad de crecimiento a largo plazo y compromiso con los estándares de calidad y experiencia de marca. En este modelo, la rentabilidad por unidad, el retorno de la inversión y unos requisitos de inversión sostenibles serán algunos de los criterios para valorar las oportunidades.

David López será el encargado de definir la estrategia de entrada en cada mercado, identificar y negociar con potenciales socios, estructurar los acuerdos y supervisar el plan de aperturas.

“Manolo Bakes reúne todos los atributos necesarios para triunfar a escala internacional: un producto icónico, una propuesta de valor clara y un modelo operativo sencillo y rentable. Nuestro enfoque será identificar mercados con un encaje sólido para el concepto y desarrollar la marca junto a socios estratégicos con experiencia y capacidad de ejecución”, David López, Global Business Development Director

Los formatos también podrán adaptarse a cada entorno, desde locales a pie de calle y centros comerciales hasta espacios de travel retail. La compañía prevé complementar esta presencia física con delivery, innovación digital y acciones de marketing destinadas a construir marca y generar recurrencia.

El objetivo: dos nuevos países en 2027

Con esta nueva estructura, Manolo Bakes aspira a comenzar operaciones en uno o dos nuevos países durante 2027, siempre que se cumplan las condiciones necesarias para garantizar un desarrollo sólido y sostenible.

El objetivo a medio plazo es posicionarse como un referente europeo en el segmento de coffee & bakery contemporáneo y ganar presencia en aquellos mercados internacionales donde su propuesta pueda aportar un valor diferencial.

La compañía mantiene, al mismo tiempo, su plan de aperturas en la península ibérica y abre la puerta a incorporar nuevos socios estratégicos internacionales para desarrollar la marca bajo un modelo de crecimiento a largo plazo.

Candela Méndez del Olmo
Candela Méndez del Olmo