Los grandes eventos convierten a las ciudades en motores de crecimiento

por Candela Méndez del Olmo | Sep 10, 2026

Madrid se prepara para recibir de nuevo la Fórmula 1 y el reto va mucho más allá de acoger una competición deportiva. Durante unos días, la capital tendrá que gestionar un incremento de visitantes, desplazamientos y demanda de servicios. 

El fenómeno encaja, además, con una corriente de pensamiento cada vez más presente en torno al futuro de la economía global: la idea de que las ciudades están ganando peso como grandes motores del crecimiento. Hasta el punto de que su capacidad de atraer talento, empresas, inversión y acontecimientos puede resultar tan determinante como la de los propios Estados.

Un proyecto de gran escala

Para Arup, firma global que ha participado como diseñador principal del Pit Building y como consultor en otros edificios del evento, la Fórmula 1 representa precisamente uno de esos escenarios extraordinarios en los que planificación urbana, movilidad, tecnología y diseño deben funcionar de manera coordinada.

Uno de los principales retos ha sido integrar las necesidades específicas de la competición dentro de un recinto que mantiene actividad durante prácticamente todo el año.

El proyecto contempla la renovación y ampliación de los pabellones 1 y 2 de IFEMA, con aproximadamente 26.000m² destinados durante el Gran Premio a los boxes de las escuderías y a espacios más exclusivos de hospitality. Para conseguirlo, el diseño combina soluciones permanentes y temporales mediante sistemas modulares y prefabricados.

“Uno de los principales logros del proyecto ha sido cumplir con los objetivos dentro de unos plazos excepcionalmente exigentes. Gracias a una estrecha colaboración entre múltiples actores y a la integración de conocimientos especializados, desde Arup hemos podido responder a los desafíos técnicos planteados en tiempo récord”, Alejandro García Ugena, Property Portfolio Leader de Arup 

Mover a miles de personas sin colapsar la ciudad

La movilidad es, en este sentido, uno de los grandes desafíos. Los desplazamientos asociados a un evento de estas características se concentran en determinadas franjas horarias y localizaciones, lo que obliga a anticipar la demanda y coordinar diferentes alternativas de transporte.

En Madrid, Madring prevé que hasta el 90% de los asistentes lleguen en transporte público, con el objetivo de reducir la presión sobre la red viaria y minimizar el impacto de la competición sobre la ciudad.

La planificación anticipada adquiere así un papel central. El uso de datos, simulaciones avanzadas y modelos predictivos permite anticipar patrones de demanda, detectar puntos críticos y plantear distintos escenarios operativos antes de que comience el evento.

“La Fórmula 1 plantea retos únicos desde el punto de vista de la planificación y el diseño multidisciplinar de edificios. La necesidad de anticipar escenarios y adaptar espacios eficazmente demuestra el papel que pueden desempeñar la planificación, la tecnología y el diseño a la hora de responder a situaciones de alta complejidad”, Francisco Luque, Real Estate Business Leader de Arup

Una oportunidad para las empresas

El papel creciente de las ciudades afecta y beneficia a las empresas. La llegada de la Fórmula 1 no solo modifica durante unos días el funcionamiento de Madrid. También abre un escenario de oportunidades que las organizaciones pueden aprovechar. 

Una de las vías más directas pasa por crear productos y experiencias vinculados al Gran Premio. Desde paquetes especiales que integren alojamiento, gastronomía, movilidad o experiencias relacionadas con la competición hasta propuestas específicas para clientes y visitantes.

Los grandes acontecimientos refuerzan esa nueva relación entre ciudades y empresas. Cuando una ciudad consigue atraer eventos capaces de generar grandes concentraciones de personas, también crea un ecosistema temporal en el que las compañías pueden innovar, adaptar su oferta y encontrar nuevas formas de relacionarse con consumidores, visitantes y otras organizaciones. 

El caso de Bad Bunny permite poner cifras a este fenómeno. El cantante puertorriqueño realizó diez conciertos en Madrid, celebrados entre el 30 de mayo y el 15 de junio de 2026 en el Riyadh Air Metropolitano. El evento movilizó a más de 630.000 personas y generó un impacto económico estimado de 212 millones de euros.

Una parte importante de ese efecto llegó de fuera de la ciudad: alrededor de 300.000 de las 500.000 entradas vendidas correspondieron a público no residente en Madrid. El gasto se extendió así mucho más allá del estadio, con un impacto estimado de entre 14 y 28 millones de euros en bares y restaurantes y de unos 25 millones en el ocio nocturno.

Demostrando como un evento así supone un crecimiento en la estrategia económica de las ciudades y las empresas.

Candela Méndez del Olmo
Candela Méndez del Olmo