La directora general de Ayvens España explica cómo integrar dos grandes compañías, aplicar la IA a las operaciones y construir una experiencia de cliente diferencial.
La integración de dos compañías de gran dimensión exige mucho más que unificar sistemas y procesos: requiere preservar el conocimiento, alinear equipos y construir una cultura compartida. Clara Santos, directora general de Ayvens España, abordó estos retos en una nueva edición de 360° Evolution Talks, el ciclo de conversaciones impulsado por Canal CEO e IOON Technologies y conducido por Alberto Gómez-Escalonilla, CEO de IOON Technologies.
Integrar, no comprar: la clave para unir dos compañías
Alberto abrió el ciclo con una reflexión basada en su experiencia: cuando dos organizaciones consolidadas se unen, las primeras decisiones pueden determinar el éxito de todo el proceso.Para Santos, la integración de Ayvens parte de una premisa fundamental: no entender la operación como una compra, sino como una oportunidad para combinar las fortalezas de ambas compañías.
"La decisión más importante que hemos tomado como grupo y, por supuesto, como país, es llamarlo integración y no llamarlo compra", explicó. El objetivo ha sido identificar las mejores prácticas, las dinámicas de trabajo y el conocimiento de los clientes de cada organización para construir una nueva compañía sin perder aquello que aportaba valor en las anteriores.
Sin embargo, el desafío no termina con la elección de los sistemas, los procesos o el organigrama. La transformación cultural y humana constituye, en su opinión, la parte más compleja y duradera de todo el recorrido.
"El cambio más difícil, más complejo y a más largo plazo creo que es el cambio cultural y humano".
El reto consiste en trasladar el orgullo de pertenencia y la experiencia acumulada a una nueva marca y una nueva organización. Una tarea que exige gestionar el cambio sin diluir la identidad de los equipos ni el conocimiento construido a lo largo de los años.
Inteligencia artificial: del dato a la decisión de negocio
Para Santos, la inteligencia artificial representa uno de los grandes cambios de paradigma, pero su verdadero potencial no reside en incorporar tecnología por sí misma. La oportunidad está en combinarla con los datos y el conocimiento que la compañía ha acumulado durante cuatro décadas de actividad en España.
Esta integración permite actuar sobre distintos momentos del recorrido del cliente y sobre los procesos internos, desde la elaboración de una oferta hasta la prestación del servicio. El objetivo es convertir la información disponible en decisiones más ágiles, ajustadas y útiles para el negocio.
Uno de los ejemplos más concretos está en la generación de precios, tanto para el renting como para la venta de vehículos usados. Tradicionalmente, este trabajo requería analizar grandes bases de datos con históricos de costes y referencias de mercado. La IA permite procesar esa información para ajustar mejor los precios a las condiciones del mercado y a los costes reales.
Además, reduce considerablemente los tiempos de ejecución. Según explicó la directiva, procesos que antes podían requerir meses de preparación ahora pueden resolverse en algunas semanas. Esta mayor velocidad permite reaccionar con más agilidad ante los cambios del mercado.
"No es la IA por la IA, sino con todo el conocimiento que ya tenemos".
La transformación también afecta a las capacidades de los equipos. En lugar de buscar exclusivamente perfiles técnicos especializados, Ayvens apuesta por profesionales capaces de conectar la tecnología con la movilidad, los procesos y la experiencia de cliente. Una combinación que, en palabras de Santos, debe desarrollarse tanto en las nuevas incorporaciones como en los equipos que ya forman parte de la organización.
Adaptarse al mercado para construir una ventaja competitiva
En un sector en plena transformación, impulsado por la electrificación, la descarbonización y la irrupción de nuevos actores, limitar el análisis competitivo a un único rival puede ofrecer una visión incompleta del mercado. A partir de este escenario, el conductor de 360° Evolution Talks trasladó la conversación a Carla Santos para conocer cómo afronta Ayvens este nuevo contexto. Según explicó, la compañía cuenta con tres fortalezas diferenciales: la escala de un grupo global, el respaldo de Société Générale y un profundo conocimiento del mercado.
La directiva no considera que los fabricantes chinos representen necesariamente un peligro para su modelo de negocio. Los entiende como nuevos actores que deben incorporarse a la evolución de la movilidad. Del mismo modo, reconoce las fortalezas de las grandes compañías tecnológicas, aunque señala que estas no cuentan con todo el conocimiento sectorial que ha acumulado Ayvens.
Por eso, su principal preocupación no es un competidor concreto, sino la capacidad de anticiparse a las tendencias y adaptarse a un mercado que cambia continuamente.
Esta visión también define el legado que le gustaría dejar al frente de la compañía. Para Santos, ni la tecnología ni la disrupción por sí solas constituyen la principal fuente de diferenciación. "La clave está en aprovechar las herramientas disponibles para responder a las necesidades de cada cliente", aseveró.
Ayvens trabaja con perfiles muy diversos, desde grandes corporaciones hasta pymes, autónomos y particulares, cada uno con necesidades de movilidad específicas. Para la directiva, el reto es que todos ellos reconozcan el valor de la propuesta de la compañía, que combina tecnología, procesos, conocimiento e innovación.
En el tramo final de la entrevista, Alberto quiso saber qué legado le gustaría dejar. "Si algo me gustaría es que el cliente, con todas las herramientas que tenemos, vea el valor que aporta Ayvens", afirmó Santos.
Esa orientación al cliente es, para Santos, una de las bases para impulsar un crecimiento sostenible en los próximos años. Es que la transformación no consiste únicamente en integrar empresas o incorporar nuevas tecnologías, sino en convertir ambas palancas en una mejor respuesta al mercado.








