A menudo, encontramos la inspiración en personas talentosas cuya trayectoria querríamos emular. En las últimas décadas, dichos ejemplos apenas pasan de la treintena. La innovación digital ha impulsado a jóvenes promesas hasta lo más alto en muy poco tiempo. Sin embargo, y afortunadamente, los titulares nos dan, de vez en cuando, un respiro. Nos alejan del edadismo imperante. Y nos muestran el potencial del talento senior.
Esta semana, ese ejemplo viene de la mano del triunfo de Carlos Sainz en el rally Dakar. El piloto se ha hecho con su cuarta victoria a los 61 años de edad.El tesón, la disciplina y la motivación son los ingredientes que han hecho de Sainz un ganador nato. Y un símbolo del deporte español a motor. Alcanzar una meta tan excepcional como es la del Dakar no solo requiere talento innato. También necesita experiencia, fortaleza mental, capacidad de esfuerzo y una pasión que no decaiga con el paso de los años.“Los pedales están para pisarlos a fondo”
Un buen ejemplo contra el edadismo
Dice la Organización Mundial de la Salud que el edadismo es un problema mundial. La OMS no hace sino poner el foco sobre una percepción social, una problemática que se palpa en el ambiente.El talento senior está penalizado en muchas ocasiones y en la mayoría de los sectores, siendo la edad un criterio de peso frente a otros factores que deberían ser más importantes. De hecho, ha sido una reivindicación constante, en los últimos años, en el ámbito cinematográfico. La discriminación por edad ha sido criticada hasta la saciedad por las actrices de Hollywood, por ejemplo, apartadas por la industria en pro de mujeres más jóvenes, incluso cuandos e trata de abordar papeles que representan a mujeres maduras.El informe Hopes and Fears 2021, elaborado por la consultora PwC a través de los testimonios de 32.500 personas trabajadoras en 19 países distintos, señalaba que el 22 % en España había sufrido discriminación por edad.Es más, diversos estudios han demostrado como, ante igualdad de condiciones (preparación, formación, etc.), los departamentos de RRHH eligen a la persona más joven en un proceso de selección. Quizás por eso, muchas organizaciones apuestan ahora por procesos donde datos como la edad o la fotografía brillan por su ausencia en los CV. Es una forma de evitar prejuicios o valoraciones subjetivas, que persisten incluso de forma soterrada en la psique de los reclutadores. El objetivo es instaurar en la empresa una cultura de la transparencia, de la igualdad de oportunidades y de la inclusión.

Imagen: EFE







