Por Roberto Otamendi | La vida estĆ” llena de oportunidades para aprender. Y una de ellas es aprender de lo ya experimentado, vivido y aprendido por otras personas. Esto es algo aparentemente sencillo. Sin embargo, no siempre aprovechamos esta oportunidad. El aprendizaje que hoy os cuento forma parte de la historia ancestral de nuestra especie. Lecciones de cultivar la tierra. Aprendizajes de un CEO hortelano.Ā
Por si acaso, una aclaración. Yo no soy hortelano. El hortelano es mi padre. Mi padre es un apasionado de la huerta desde siempre. Y desde que se jubiló de su actividad laboral, su dedicación a la huerta ha sido total. Y como buen hortelano, ha aprendido de lo ya experimentado y vivido por sus antepasados y asà aplica conocimientos ancestrales. Yo, como mero ayudante de hortelano, trato de aprender de él y trato de asimilar el aprendizaje a mi entorno profesional, a la dirección de las empresas.
Los aprendizajes que puedo extraer del tiempo compartido con mi padre en la huerta son innumerables. El ritmo natural de cada cosa, el valor del esfuerzo, la prÔctica de la paciencia, la imposibilidad de controlar todos los factores externos, la satisfacción de la generosidad, etc, etc. Aprendizajes de la vida que son directamente aplicables al entorno empresarial.
En este artĆculo me voy a centrar en uno de ellos, sencillo y a la vez esencial, uno que deriva de cómo cultivar la tierra y que tiene que ver con la PROFUNDIDAD. Por oposición, lo compararĆ© con la superficialidad. Ya veis, una palabra escrita con mayĆŗsculas y la otra con minĆŗsculas.Ā Ā Ā
Cultivar con profundidad
Recientemente, mi padre se ha dedicado a layar la tierra. Para aquellos a quienes la huerta navarra os pueda quedar lejos (fĆsica o culturalmente), os aclaro que la RAE define layar como ālabrar la tierra con la layaā. Y define laya como āinstrumento de hierro con cabo de madera que sirve para labrar la tierra y revolverla. Lleva dos puntas…ā

Como habrƩis imaginado, en la foto estƔn las layas de mi padre (y anteriormente de mi abuelo, y vete a saber de cuƔntos antepasados mƔs).
Os aseguro que layar es una de esas labores duras, duras, duras. Supone un esfuerzo grande.
¿Qué se consigue layando? Se consigue profundidad. Las layas se hincan en la tierra en toda su largura, se levanta y saca la tierra y se voltea. Y asà se labra con profundidad. En una huerta no puede entrar un tractor, por lo que para trabajar bien la tierra hay que recurrir a métodos manuales. De esos que requieren esfuerzo adicional.
Ahora bien, no todos los hortelanos estƔn dispuestos a layar
Algunos prefieren utilizar atajos, utilizar medios mecĆ”nicos como el motocultor o la motoazada. Estas herramientas tienen motor, y por tanto requieren un esfuerzo menor. Eso sĆ, la labor que hacen en la tierra es mĆ”s superficial.Ā No consiguen profundidad.Ā
En una huerta, el proceso de cultivo implica labrar la tierra para después poder sembrar y después poder recoger las verduras y hortalizas. En una empresa, en un negocio y en un equipo de personas, el proceso también implica preparar el terreno para después poder sembrar y finalmente recoger los frutos en forma de resultados. Preparar el terreno, sembrar, cuidar y recolectar. Un ciclo natural vÔlido para la actividad en las empresas, tanto en la gestión de los negocios como en el liderazgo de los equipos.
ĀæCómo preparamos el terreno en la empresa, cómo labramos la tierra? ĀæCon profundidad o con superficialidad?Ā Ā
Utilizar las layas requiere mucho esfuerzo. Y como es un trabajo lento y cansado, requiere también tiempo, paciencia y constancia. Utilizar el motocultor requiere menos esfuerzo. Y la velocidad de trabajo es mayor, asà que acabas antes la tarea.
Es fÔcil imaginar cómo serÔ la calidad del fruto que obtendremos según cómo hayamos trabajado la tierra. Si dedicamos tiempo y esfuerzo, obtendremos profundidad. Si apostamos por la velocidad y la comodidad, obtendremos superficialidad.
La profundidad fructifica en excelencia. La superficialidad resulta en mediocridad.Ā Ā
Apliquemos lo anterior a situaciones de la actividad empresarial, de la gestión de los negocios, del liderazgo de los equipos.
Si siembras en terreno trabajado con profundidad, la semilla germinarĆ” con una raĆz fuerte y honda y se nutrirĆ” con la mejor esencia de la madre tierra para desarrollarse y florecer en todo su potencial. En cambio, en tierra labrada solo con superficialidad, lo que siembres tendrĆ” una raĆz dĆ©bil, de recorrido corto, que sufrirĆ” mĆ”s las inclemencias externas y no dispondrĆ” de los nutrientes que necesita, y por tanto su crecimiento y su fruto se verĆ” limitado.
Imagina una conversación con un compaƱero. O en el seno de tu comitĆ© de dirección. ĀæEliges profundidad o eliges superficialidad?Ā
- Imagina una reflexión estratĆ©gica para el próximo horizonte temporal, imagina el diseƱo de tu agenda como CEO. ĀæEliges profundidad o eliges superficialidad?Ā
- Imagina el proceso de anĆ”lisis pre-deal en una oportunidad de M&A, imagina la integración del nuevo negocio adquirido. ĀæEliges profundidad o eliges superficialidad?Ā
- Imagina tu relación con un cliente. O con otros stakeholders clave. ĀæEliges profundidad o eliges superficialidad?Ā
- Imagina tu propio desarrollo como lĆder. ĀæEliges profundidad o eliges superficialidad?Ā
Os aseguro que las verduras de la huerta de mi padre son excepcionales. No es casualidad que otros hortelanos vecinos asĆ se lo reconozcan. Tampoco es casualidad que aquellos vecinos que en primavera y verano se quejan de la calidad del resultado que obtienen, durante el invierno anterior se han conformado con trabajar la tierra sin esfuerzo, con la superficialidad y comodidad que les aporta el motocultor.
Os aseguro que durante mis aƱos como directivo y ahora como asesor de CEOs me ha caracterizado la profundidad. Y los frutos han sido y son excepcionales.
Aprende con las experiencias de otros.
No te acomodes en la superficialidad.Ā Ā
Elige profundidad.Ā Ā
Firma | Roberto Otamendi

Asesor de CEOs y ComitĆ©s de Dirección en el diseƱo y ejecución de su agenda estratĆ©gica. Integrando negocio y personas. Experto en estrategia, gestión y desarrollo de empresas, con tres dĆ©cadas de experiencia a nivel corporativo e internacional. Autor del libro āEl Club de los Directivos Inquietosā.
- Tel: 647946450
- Email:Ā [email protected]








