La inteligencia artificial ya piensa mejor que muchos de nosotros. ¿Amenaza al liderazgo humanista o es su gran oportunidad? El dilema de Harari ya se sienta en los consejos de dirección.
Hablar hoy en día de la IA es hacerlo de una herramienta sin la que millones de profesionales ya no conciben su trabajo. También es hablar de un alto grado de incertidumbre sobre el devenir del mercado laboral, la seguridad, la sostenibilidad… De hecho, no hay día que la IA no se cuele entre las principales noticias del día como la gran protagonista, ya sea de recientes adelantos como de teorías sobre el apocalipsis.
Sobre todos estos desafíos ha alertado el autor de Sapiens (2025, Debate), el filósofo Yuval Noah Harari. Su último best seller, Nexus (2025, Debate) recoge las amenazas y desafíos de la IA, de la que, tal y como ha señalado en varias ocasiones (las más recientes, en Davos y en una entrevista para el medio The Economist), no se trata de una herramienta de trabajo sin más, sino de un agente autónomo capaz incluso de manipular.
“La IA ya piensa mejor que muchos de nosotros. Por lo tanto, cualquier cosa hecha de palabras será asumida por la IA. Si las leyes están hechas de palabras, entonces la IA se hará cargo del sistema legal. Si los libros son solo combinaciones de palabras, entonces la IA se hará cargo de los libros. Si la religión se construye a partir de palabras, entonces la IA se hará cargo de la religión”, señalaba el filósofo durante su comparecencia en el World Economic Forum 2026.
Para Yuval Noah Harari, la inteligencia artificial podría suponer una amenaza para el control de áreas críticas, minando así la confianza global. El historiador exige, de hecho, un debate político urgente que desemboque en la regulación del sector.
¿Pone la IA en riesgo del liderazgo humanista?
Directivos que desconfían de la IA, boom de dimisiones en el sector tecnológico, rotación de CEO que no saben estar a la altura de las necesidades disruptivas… La IA se lo pone difícil a la alta dirección. La necesidad de que la primera ocupe los grandes designios estratégicos y presupuestos multimillonarios está logrando que la segunda se enfrente a una hoja de ruta con múltiples obstáculos.
Dichos obstáculos trascienden, de hecho, el marco operativo en las organizaciones para ahondar en brechas más profundas:
- La necesidad de supeditar los intereses y objetivos organizacionales a la conocida ya como dictadura digital.
- La pérdida de control del proceso decisorio en favor de sistemas autónomos capaces de analizar riesgos financieros y diseñar estrategias globales.
- La automatización de la gestión del talento humano y su gestión basada exclusivamente en datos de rendimiento, optimización y productividad, y no de empatía y confianza.
¿Están estas demandas poniendo en jaque los principios del liderazgo humanista?
La idea no es descabellada, puesto que este tipo de liderazgo se basa en la toma de decisiones estratégicas de manera consciente, es decir, con el foco situado sobre el bienestar no solo de los equipos de trabajo, sino de la sociedad. Y entran aquí en juego los valores éticos, la moral, la conexión real…, conceptos que parecen difíciles de encajar en la dinámica actual de los algoritmos.
Tanto es así que muchos y muchas de las profesionales que han dedicado buena parte de su carrera a los desarrollos tecnológicos al más alto nivel, advierten ahora sobre los efectos de delegar en la IA la capacidad de decisión cuando esta carece de conciencia y valores morales. El liderazgo podría deshumanizarse, carente de juicio ético, señalan. Una pérdida de moralidad que podría suponer una importante pérdida de confianza.
En una postura menos incómoda se sitúan quienes ven en la IA una oportunidad de renovación para el liderazgo humanista. Estos profesionales no buscarían competir con los algoritmos, sino redefinir el rol del líder para poner el foco en la ética, el criterio moral y el cuidado de las personas.
“La inteligencia artificial está transformando de forma acelerada la manera en que las organizaciones toman decisiones, gestionan personas y ejercen el poder. Frente a discursos que oscilan entre el entusiasmo tecnológico acrítico y el alarmismo, Liderazgo e Inteligencia Artificial propone una mirada distinta: comprender la IA para liderar mejor, sin renunciar a la centralidad de la persona”, introduce el libro Liderazgo e IA: Una oportunidad para el liderazgo humanista, escrito por Fernando Díez Ruiz, Pedro César Martínez Morán y José Antonio Campos Granados (Editorial Dykinson, 2026). Tal y como ha señalado recientemente en La Vanguardia el pensador catalán experto en liderazgo humanista y management, Xavier Marcet, “las decisiones clave deben seguir en manos de personas capaces de asumir sus consecuencias”.
Sea como sea, la situación precisa de un debate riguroso. No hay que olvidar que incluso los principales bancos españoles han situado el despliegue de la IA en la cúspide de sus prioridades.






