¿Te sientes parte de tu empresa?

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Iñaki de Miguel y Gonzalo Martínez de Miguel| Madrid

La calidad del liderazgo viene marcada por la capacidad del líder de retener el talento relevante de sus colaboradores. Es parte de la función del jefe atraer, desarrollar y mantener a su lado colaboradores con cualidades significativas. El sentimiento de pertenencia a la compañía y el deseo de permanecer en ella viene determinado por la sensación de estar siendo cuidado por la empresa, la relación con las personas, y por la percepción de estar bien dirigido por parte del jefe directo.

Cómo fidelizar a tus mejores colaboradores

La libertad de tomar decisiones se configura como el factor más relevante para un directivo cuando decide continuar en la organización que le acoge. Una empresa con buena imagen social, con buenos resultados, con una excelente proyección a futuro, responde con unos directivos mejor integrados y fieles a la organización.

Efectivamente, el liderazgo de calidad genera la adhesión y lealtad de los colaboradores, sin que ello implique que estos pierdan ni su juicio critico ni sean complacientes con su jefe. Las razones por las que un directivo decide quedarse en una empresa, colaborando con su jefe, son variadas. Una parte importante de la decisión de permanencia radica en la valoración que el directivo hace de su jefe, lo que implica la necesidad de este de cuidar la relación, demostrar preocupación honesta por sus colaboradores, generar confianza, ser comprensible y crear espacios para el encuentro.

Para resaltar la importancia de crear buenas relaciones con el equipo, el director creativo de OgilvyOne opina que el papel más importante de los directivos en su empresa es crear amistades. «Amistad«, en este caso, hace referencia a la calidad y la profundidad de las relaciones entre los miembros del equipo de liderazgo. Las relaciones de escasa calidad tienen un efecto profundamente negativo sobre la capacidad de la empresa para prosperar.

A las empresas les preocupa retener a sus profesionales mejor cualificados, aquellos que conocen en profundidad la empresa y el sector donde trabajan. La cuestión más relevante reside en averiguar la formula adecuada para fidelizar a los mejores.

Si la respuesta a esta pregunta es siempre multifactorial, para los directivos la razón fundamental para querer permanecer en una empresa, es que les dejen tomar decisiones. Es decir, que les permitan realizar la función esencial del comportamiento directivo. A esa razón le sigue un criterio muy español: la existencia de buenas relaciones, primero con los compañeros o colaboradores, y luego con el jefe. La relación con los jefes influye notablemente en la decisión de continuidad en su trabajo.

Un indicador muy elocuente del sentimiento de pertenencia es la creencia de que la empresa es coherente con los valores que predica. El 48% de los entrevistados aseguran que su empresa es coherente con los valores que predica. Para aquellos directivos que califican esta coherencia de la empresa con sus valores como muy alta, el 92% consideran que la empresa “hace lo necesario para que ellos se queden”. Para los que consideran que la coherencia es baja, este porcentaje cae 22 puntos. Todas las empresas contemplan entre sus valores cuidar a su gente, por lo que los directivos que se sienten poco cuidados por su empresa, tienden a considerar que esta no es del todo coherente con los valores que predica.

Como es de esperar, los directivos que se sienten más cuidados tienen más posibilidades de quedarse en la empresa. No es extraño que el 41% de los directivos que confiesan desear cambiar de empresa reconozcan que su familia le reprocha la hora de llegada a casa.

El optimismo del directivo español

Para terminar, dos apuntes más sobre la retención del talento directivo en la empresa.

Un factor de permanencia en la empresa es la creencia de que los asuntos profesionales del directivo van a mejorar en un futuro próximo. El directivo español es extraordinariamente optimista, y es muy reducido el grupo de los que consideran, en mitad de las crisis, que su futuro será peor. La inmensa mayoría vive con la creencia de que su mañana será mejor que el presente. No sienten la necesidad acuciante de cambiar de empresa para mejorar sus opciones de futuro inmediato. Ese optimismo, que indica cierta satisfacción con su situación actual, puede ir en contra de la necesidad de cambio de algunas empresas.

Otra variable que correlaciona con muchos de los aspectos claves para desear permanecer en la empresa, es el hecho de sentirse bien dirigido. Los directivos de ambos sexos que aplauden la forma de dirigir de su jefe confían más en su futuro, tienen mejor opinión general de la empresa, se sienten mejor pagados y creen que las decisiones se toman adecuadamente. Cabe destacar que un factor clave que determina esta percepción de calidad del jefe, es que este desarrolle a sus colaboradores.

Aun así, por muy bien que sean dirigidos, hay un grupo de directivos de ambos sexos, que definimos en la tipología de “ambiciosos” que, a pesar de afirmar sentirse cuidados por la empresa, manifiestan su deseo de cambiar. Cuando esa decisión es firme, hay poco que pueda hacer la empresa para retenerles…

Iñaki de Miguel, Director del Observatorio del Comportamiento Humano en la Empresa, y Gonzalo Martínez de Miguel, CEO del Instituto de Formación Avanzada (INFOVA), colaboradores habituales de Canal CEO, son los autores de “Calidad de liderazgo, el directivo evaluado por sus directivos”.

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