¿Sabes controlar las emociones trabajando bajo presión como Mourinho?

José Mourinho, embajador de la marca del broker XTB, comparte su experiencia sobre cómo se enfrenta a los eventos inesperados, controla sus emociones y maneja situaciones que no salen según lo previsto.

Carismático, magnético y de gran fuerza mental. De 2002 al 2013, José Mourinho, revolucionó el futbol de élite con su manera de entrenar- Ahora, estas tácticas personales se han revelado idóneas, para afrontar situaciones que tienen lugar tanto en el mundo deportivo, como en el financiero e inversiones. Como embajador de la marca del broker global XTB, nos cuenta cómo dominar las emociones bajo presión.

Una óptima psicología del trading, al igual que una mentalidad reflexiva y creativa cuando se dirige un equipo de fútbol, es tan importante como el conocimiento, la experiencia, las habilidades y la estrategia, cuando se trata de alcanzar unos objetivos. Después de todo, ser capaz de ceñirse a una estrategia y aprovechar al máximo los conocimientos y habilidades, depende completamente de la capacidad para controlar las emociones y actuar racionalmente sin importar otros elementos externos.

“Una vez suena el silbato, tan sólo me centro en el partido y, en ese momento, no pienso en mi o mis emociones, pienso únicamente en lo que tengo enfrente y lo que necesitamos para adaptarnos a lo que está ocurriendo”

Disciplina y gestión del riesgo

Los dos aspectos principales, tanto en el mundo de la inversión como el de la alta competición, son la disciplina y la gestión del riesgo, ya que son los que determinan si  se puede implementar o no un plan estratégico adecuado. En este sentido, las dos emociones principales asociadas a estas situaciones son el miedo y la codicia, ya que ambas pueden hacer que se abandonen los planes y tácticas previstas. Es por ello por lo que la gestión de las emociones son un aspecto fundamental para alcanzar el éxito.

La mayoría de las veces, el miedo se produce cuando se está bajo el estrés de arriesgar, estando en juego la victoria o la derrota, lo que provoca que se cometan errores que normalmente no se harían. Otra causa común de este sentimiento es el miedo a estar en el “oficio equivocado”. Ambos problemas se pueden resolver si se tiene una estrategia sólida, gestionando las eventualidades según se vayan produciendo.

“No soy el mejor del mundo, pero creo que no hay nadie mejor que yo”

La euforia, una mala consejera

Por otro lado, está la codicia o exceso de confianza. Esto ocurre con mayor frecuencia cuando una operación está funcionando excepcionalmente bien, el partido marcha con margen de goles favorables y el directivo decide desviarse de sus planes y seguir presionando.

La codicia a menudo conduce, en un principio, a la buena racha que termina en una derrota. Esto puede evitarse, simplemente, siendo consciente de las desventajas de volverse codicioso y demasiado confiado.

En otras ocasiones, ocurren situaciones que no acontecen como se esperaba, para lo que el entrenador del A.S. Roma aconseja, “creo que todo se basa en la preparación, cuando te preparas para todo tipo de eventualidades, te permite adaptarte con más rapidez y también eliminar el elemento sorpresa”.

“Es fundamental rodearte de la gente apropiada, y yo dependo mucho de mi equipo. Hay tantas tareas que un entrenador debe gestionar que necesitas saber que el nivel de calidad se mantiene incluso cuando no estás ahí”