Directora general de HP Iberia y Premio DUX del Talento 2026, Inés Bermejo lleva casi tres décadas demostrando que el crecimiento más sólido es el que se construye desde dentro. El jurado de los Premios DUX Canal CEO, presidido por Manuel Pimentel, la reconoció por cultivar una organización donde la tecnología amplifica a las personas, no las sustituye.
Pocas trayectorias profesionales cuentan una historia tan nítida como la de Inés Bermejo. Entró en HP como becaria. Casi treinta años después, dirige HP Iberia. No es un dato menor. En un mercado laboral donde la rotación se ha normalizado como síntoma de ambición, su recorrido dentro de una misma casa es, en sí mismo, una declaración de principios: que la lealtad bien correspondida construye algo que ningún fichaje estrella puede comprar. Criterio. Memoria. Cultura encarnada.
El pasado 28 de mayo, en el Teatro Magno de Madrid, el jurado de los V Premios DUX Canal CEO —presidido por Manuel Pimentel— le otorgó el Premio DUX del Talento 2026. El reconocimiento llegó de la mano de Anna Golsa, CEO Global de Eurofirms Group, primera multinacional española de gestión del talento y una de las empresas impulsoras de los Premios DUX. No fue casualidad. Pocas empresas conocen mejor que Eurofirms el valor de lo que Bermejo representa: que el talento más poderoso no es el que se capta, sino el que se cultiva.
Una escuela llamada HP
Bermejo lo dijo con la convicción de quien no necesita adornos: «Llevo casi treinta años en una empresa que consideramos una escuela de talento y que ha dado mucho a este país, no solo a la propia HP.» Esa frase contiene más estrategia de la que aparenta. Porque las organizaciones que funcionan como escuelas —que forman, que exigen, que dan autonomía y confianza— no solo retienen talento. Lo multiplican. Y ese multiplicador acaba impactando, tarde o temprano, en sectores, en ecosistemas, en el país entero.
Su visión del talento tiene la precisión de quien lleva décadas observándolo de cerca. No es una abstracción. «El talento se inspira, se le inspira a soñar en grande. Se entrena cultivando el hábito de la excelencia. Se potencia dando autonomía y confianza. Y se contagia: el talento atrae talento.» Cuatro verbos que son, en realidad, cuatro palancas de gestión. Cuatro decisiones que un líder toma —o no toma— cada día.

Cuando la tecnología amplifica en lugar de sustituir
El jurado destacó en su veredicto algo que va más allá del currículum de Bermejo: liderar una organización donde la tecnología amplifica a las personas. En un momento en que la inteligencia artificial genera más preguntas que certezas en los equipos directivos, esa distinción no es retórica. Es una postura.
HP Iberia, bajo su dirección, ha apostado por un modelo en el que la tecnología no desplaza el criterio humano sino que lo libera para hacer lo que realmente importa: pensar, conectar, decidir. Es, curiosamente, la misma lógica que Eurofirms aplica en su propio modelo de negocio. Anna Golsa explicó esa noche que la compañía utiliza la inteligencia artificial para que sus recruiters tengan tiempo de hacer lo que mejor hacen:
«Conocer, conectar, escuchar, para poder encontrar el mejor trabajo a cada candidato.» Tecnología al servicio de la humanidad del proceso, no en su sustitución.
People First, de la filosofía a los resultados
Eurofirms Group lleva más de treinta y cinco años sosteniendo que cuando existe un encaje ideal entre personas y empresas, ambas sacan lo mejor de sí. Y que eso tiene consecuencias medibles: la productividad puede aumentar hasta un 21%. No es un eslogan. Es el argumento con el que una empresa de gestión de talento justifica ante sus clientes que invertir en personas no es un coste blando. Es una palanca de resultados.
Sus tres pilares —transparencia, responsabilidad y respeto— vertebran una metodología que, tras tres décadas de datos por sectores y segmentos, ha permitido construir modelos predictivos capaces de anticipar el impacto del absentismo, la rotación y la baja productividad en la cuenta de resultados. Cuando esos indicadores se juntan y se mide su efecto combinado en el P&L, dijo Golsa, «la cosa empieza a asustar.» El bienestar organizativo, en su visión, no es una cuestión de valores aislados. Es una cuestión de supervivencia empresarial.
Inés Bermejo encarna exactamente eso. Una directiva que ha construido su carrera demostrando que la excelencia y el cuidado de las personas no son objetivos en tensión. Son, bien gestionados, la misma cosa.
«Gracias por premiar el talento», dijo al recoger el galardón. «Es lo que creo que nos va a dar un mejor futuro.»
Difícil resumirlo mejor.








