A pesar de que la llegada de la vacuna parecía que daba un respiro a la economía española, recientemente el Gobierno aprobó la prórroga de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por Covid-19 para las empresas hasta el 31 de mayo de este año. Los abogados de la firma Abencys explican las consecuencias que puede tener esta prórroga en las empresas españolas. Aparentemente, la ampliación del plazo hasta finales de mayo puede suponer un alivio para las compañías. Pero, desde el despacho de abogados Abencys alertan que la prórroga de los ERTE alarga innecesariamente la espera de miles de corporaciones.Es más, puede ser incluso perjudicial para las empresas, puesto que en determinadas situaciones podría llegar a agravarse su situación de cara a la eventual responsabilidad futura de los administradores.
En definitiva, la prórroga de los ERTE puede estar en muchos casos enmascarando una situación de insolvencia inminente.
¿Y si el ERTE no es suficiente?
Las restricciones asociadas a la pandemia están llevando al límite de la liquidez a muchas compañías. Acogerse a un ERTE para algunas ha supuesto una tabla de salvación con la que contener gastos y redimensionar su actividad.Sin embargo, para otras compañías una vez expire el plazo de vigencia de los ERTE, con la reincorporación de la plantilla, se encontrarán con la dura realidad de no poder hacer frente al abono de los salarios y costes sociales de sus trabajadores. Una situación que puede traducirse en la insolvencia de la compañía y en la obligación de solicitar el concurso de acreedores.Y es en el seno de la pieza de calificación del concurso donde la prórroga injustificada de los ERTE puede acarrear consecuencias negativas para los administradores sociales. Según apuntan los expertos, podría entenderse que ha existido un retraso en la solicitud del concurso y/o una agravación de la insolvencia.Prevenir, antes que lamentar
Pese a que el número de concursos de acreedores solicitados en 2020 ha caído un 14,4% respecto al año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística, la prórroga de los ERTE puede estar en muchos casos enmascarando una situación de insolvencia inminente.Como señala Manuel Gordillo, socio de Abencys, “al existir una moratoria concursal hasta el 14 de marzo, corremos el riesgo de que esta situación convierta muchas empresas no viables en compañías ‘zombis’, mantenidas artificialmente con vida hasta el día 31 de mayo".Atajar la situación y trabajar sobre un plan de actuación inmediato es lo más recomendable. El primer paso es "realizar un análisis de la viabilidad de las compañía y de su capacidad de recuperación", aconseja Manuel Gordillo. Y a partir de ahí trazar una hoja de ruta que salve nuestra compañía.Tras un ERTE: ¿son procedentes los despidos por Covid-19?
Es probable que tras el fin de un ERTE muchas empresas estén abocadas a ajustar sus plantillas. Recientemente, el Juzgado de lo Social nº 1 de Barcelona ha dictado una Sentencia pionera.
Teresa Ezquerra, abogada de Abencys








