La marca on line del CEO

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Con la irrupción de las nuevas tecnologías, las redes sociales han eliminado cualquier posibilidad de mantener a salvo nuestro anonimato. En cuestión de segundos, el usuario puede acceder a la información de la persona deseada y “juzgarle” según lo que dicen otros de él. Con la llegada de internet, la reputación online queda en entredicho, algo de lo que debe ser consciente el CEO ya que su marca personal está en juego.

Importancia de la reputación online

El nivel de visibilidad que tiene el directivo gracias a la era digital tiene una gran ventaja para el empresario para que sus acciones se difundan como la pólvora. Detectar las nuevas tendencias en el mercado y los comportamientos de los clientes tras su experiencia con la entidad o como consecuencia de sus apariciones públicas, es otro de los beneficios que ofrecen los medios sociales. Con estos patrones, el CEO puede promover un cambio de estrategia o una  apuesta mayor de sus acciones dadas las reacciones generadas en la red.

Si bien existe la “reputación planificada”, aquella que se determina estratégicamente desde los departamentos de Marketing y Comunicación,  ahora “existe una reputación emergente, propia del sentir de los usuarios en su experiencia con la marca”, tal y como apunta Noberto Gobbi, CEO de Socialmetrix.

Y es que la imagen y la reputación de la empresa y del CEO están en juego puesto que los clientes tengan o no una experiencia previa con el producto, siembre van a buscar información en internet. Con las nuevas tecnologías, todos quedan sometidos a la opinión pública…

No es necesario crear en el entorno directivo una obsesión en base a esto, sino tenerlo en cuenta dentro de la planificación estratégica de comunicación que lleve a cabo la empresa para intentar moderar los comentarios negativos y potenciar los positivos que repercutan en su imagen en el exterior.

El control total sobre nuestra reputación e identidad digital es imposible, aunque hay alternativas. La reputación se va construyendo como una combinación de acciones y percepciones en base a comentarios y valoraciones de los consumidores.

Los españoles, preocupados por su reputación en Internet

De hecho, Microsoft analizó la influencia de las acciones en las redes sociales sobre una muestra de 5.000 personas de Estados Unidos, Canadá, Alemania, España e Irlanda. La principal conclusión es que un 91% de los encuestados admitió haber hecho algo, en algún momento, para influir en la percepción online que otros tienen de ellos.

El director de privacidad de Microsoft, Brendon Lynch, señaló en una entrevista a Equipos y Talento, que “la reputación online de una persona se forma a raíz de sus interacciones en el mundo online” ya que la variada información que se genera de esa persona, puede afectar a todos los niveles de su vida.

En lo que se refiere a España, nuestro país es el más sensibilizado con la problemática de la reputación online con un 31% de los encuestados que afirma estar muy preocupado. Un dato significativo sobre todo si se contrapone con el 15% cosechado en Alemania. La realidad es que cada vez son más las empresas que recurren a compañías especializadas para salvaguardar y mejorar su imagen así como la del directivo, que trata de posicionarse en la red para fortalecer su marca personal.

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) tuteló durante el año pasado 89 reclamaciones de personas que exigían “el derecho al olvido” en internet, en varios casos con reclamación a Google para que los elimine de las búsquedas, que simplemente enlazan a otras informaciones, como las de hemerotecas.

Internet tiene memoria, y no olvida, así que cuidar la reputación online debe ser un pilar más dentro de la estrategia de cualquier CEO que busque potenciar y desarrollar su personal branding.