El pasado jueves 8 de octubre, la azotea de Cornamusa Cibeles, en el Palacio de Cibeles, acogió el último TARCEO del año de Canal CEO, un encuentro dedicado al relevo generacional y a la convivencia entre distintas formas de entender el liderazgo. La cita contó con Claire Joster (Grupo Eurofirms) y Fundación ONCE como patrocinadores, y con la colaboración de Ioon Technologies, Lucca Software y Azotea Grupo.
En esta edición, el foco se situó en la necesidad de anticipar los cambios y preparar el relevo antes de que llegue el momento de ceder el testigo. Una de las conversaciones de la jornada, conducida por Noemí Boza, socia directora de Más Cuota, tuvo como protagonista a Inés Juste, vicepresidenta de la Fundación CEOE.
A partir de su experiencia, Juste compartió dos miradas sobre el futuro empresarial: la importancia de ofrecer oportunidades de desarrollo a las nuevas generaciones y las dificultades de tomar decisiones cuando una empresa familiar atraviesa una situación delicada.
«Lo más difícil ha sido la situación en la que se ha vendido la compañía. Yo tenía otra idea de cómo tenía que ser una posible venta», Inés Juste, vicepresidenta de la Fundación CEOE
El talento joven necesita oportunidades, no cadenas
La conversación comenzó con una pregunta sobre la capacidad de las empresas españolas para formar a sus profesionales y favorecer su crecimiento. Frente a la idea de que las nuevas generaciones tienen menos compromiso, Juste puso el acento en sus expectativas de aprendizaje y desarrollo. «Hay un informe de juventud en España, que es la generación más formada de la historia, con unas expectativas crecientes de desarrollo profesional y desarrollo personal», aseguraba.
Para Juste, el planteamiento empresarial debe ir más allá de evitar que los profesionales se marchen. Cuestionó abiertamente el uso de la palabra "retener": «Retener es como que te estás encadenando. O sea, como que retener es como que le pones la cadena a la silla, ¿no?».
Desde su experiencia en Grupo Juste, defendió que las empresas deben ofrecer oportunidades reales para crecer. La compañía facilitaba opciones de desarrollo profesional, como cursar un doctorado o adquirir nuevos conocimientos, además de medidas para compaginar estudios y trabajo. El compromiso depende de que cada persona comprenda el sentido de su trabajo. «Que lo que hagamos al final tenga un cierto impacto», resumió. Y añadió que ese propósito no corresponde únicamente a quienes ocupan puestos de dirección: «Cualquier trabajo, por pequeño que sea, o grande, tiene un impacto».
«Los jóvenes valoran muchísimo el aprendizaje continuo y las oportunidades de desarrollo», Inés Juste, vicepresidenta de la Fundación CEOE
Juste reconoció que las grandes compañías suelen contar con más recursos para ofrecer oportunidades de desarrollo, pero señaló que las pequeñas y medianas empresas también pueden favorecer el compromiso, especialmente cuando existe un contacto directo con la propiedad.
La venta de Grupo Juste: «Llegamos tarde»
La experiencia personal de Juste llevó la conversación hacia uno de los momentos más complejos de su trayectoria: la venta de una empresa familiar con 104 años de historia.
«Lo más difícil ha sido la situación en la que se ha vendido la compañía», afirmó. Inicialmente, la familia se planteó ampliar capital, pero la compañía atravesaba una situación comprometida de liquidez, finalmente, se consideró que la venta era la mejor solución. «Nos encontramos ante un dilema y pensamos que la venta era la mejor solución por y para el proyecto, que era lo que nosotros siempre habíamos defendido», explicó.
«Teníamos que haber sabido soltar antes la compañía», Inés Juste, vicepresidenta de la Fundación CEOE
Al reflexionar sobre el proceso, Juste reconoció que durante un tiempo se preguntó qué podría haber hecho de otra manera. Una de los grandes aprendizajes que adquirió fue: la importancia de anticiparse. Juste admitió que «tenía, probablemente, que haber tenido más conversaciones para haber soltado antes», reconoció.
El relevo, además, está ligado a la forma en que los responsables interpretan el legado. Hace un tiempo Juste escribió en LinkedIn sobre la custodia del legado, una idea que durante mucho tiempo había tenido un peso importante en su manera de entender la responsabilidad empresarial. Ahora se plantea si esa creencia también pudo convertirse en un límite.
«Yo al final tenía una responsabilidad, el legado», Inés Juste, vicepresidenta de la Fundación CEOE
Tres claves para preparar la sucesión
Noemi Boza le pidió a Juste un mensaje para quienes deben empezar a preparar el relevo de su empresa, tanto si contemplan una venta como si buscan que la siguiente generación continúe al frente.
Juste recomendó, en primer lugar, acercarse a las asociaciones de empresa familiar de cada región. Las comparó con «las asociaciones de alcohólicos anónimos», porque permiten hablar abiertamente de las dificultades que surgen dentro de las familias empresarias y compartir experiencias con quienes atraviesan situaciones similares. «Es un sitio que une mucho, que compartes muchas experiencias y que te ayuda en los temas del relevo», explicó.
Su segunda recomendación fue directa: «Que se ponga ya». La sucesión, insistió, es un proceso que debe prepararse con tiempo para que las decisiones importantes no dependan de una urgencia o de una situación límite.
También advirtió de la importancia de elegir el momento adecuado para abordar determinadas conversaciones. «Los temas importantes es mejor cuando la familia tiene buena relación y la empresa va bien», afirmó. Esperar a que los hijos estén a punto de terminar sus estudios para empezar a hablar de su incorporación al negocio puede condicionar las posibilidades y reducir el margen de decisión.
Anticiparse, compartir experiencias y pedir ayuda, son las tres claves de Juste para la sucesión. Pero, como ella recordaba, aunque existen principios que pueden servir de referencia, no hay una fórmula única para todas las compañías.
«Todas las empresas pueden compartir cosas, pero cada una tiene su proceso. Cada empresa puede tener su camino», Inés Juste, vicepresidenta de la Fundación CEOE
Una conclusión que conecta su experiencia al frente de Grupo Juste con el reto de cualquier empresa familiar: entender que el legado no se protege aplazando las decisiones difíciles, sino preparándose para tomarlas a tiempo.






