El nuevo paradigma laboral, sumado a la incorporación de nuevas generaciones en el seno de las organizaciones, ha redefinido las políticas de retribución y prioridades de los empleados. Pero, ¿cómo se vive desde la otra cara de la moneda?
Durante el último año, dos de cada tres empresas españolas han reconocido más los valores y el trabajo en equipo frente a las ventas, según el libro blanco de Mejores Prácticas y Compensación Monetaria de AON y AEDRH (Asociación Española de Directores de Recursos Humanos).EEs más, de acuerdo con este estudio, el 78% de las compañías extiende la posibilidad de distinciones a la totalidad de la plantilla en un momento de distancia social en el que la cohesión y el sentimiento de pertenencia están en serio peligro.“En estos momentos de dificultades económicas, contención salarial y trabajo remoto, una política de reconocimiento acertada va a ser cada vez más necesaria y diferencial”. Maria Orellana, directora de RRHH de Aon España y Portugal
Reconocer para unir y motivar
Los resultados del Libro Blanco se han elaborado a partir de una encuesta y una muestra de entrevistas personales a más de tres decenas de compañías entre las que figuran, por sus prácticas destacadas, la propia Aon, Acciona, BBVA, E&Y, Mapfre y Torresol Energy.De ellos se extrae que los Valores y los Comportamientos –con sendos 63%- son los elementos más reconocidos por las empresas españolas, por encima de las ventas -50%-, la Innovación -47%- o la Orientación al Cliente -38%-. Aquellas competencias que nos ayudar a crear una cultura corporativa más sólida y permite crecer de forma más sostenible en productividad, innovación y talento.En este sentido, Maria Orellana, directora de RRHH de Aon España y Portugal aclara: “Tras entrevistar a algunas de las empresas más admiradas en lo que respecta a su gestión y cuidado por las personas, hemos comprobado que las políticas de reconocimiento no tienen por qué llevar aparejadas inversiones cuantiosas, aunque sí exigen grandes niveles de involucración de los directivos de las compañías, apoyados por altas dosis de imaginación y constancia aportadas por las áreas de personas y comunicación interna”.







