Se criaron en tiempos de bonanza económica, se han ganado la fama de narcisistas, impacientes y malcriados; sin embargo, y, a pesar de todo lo negativo que se dice de ellos, han demostrado que no les interesa el dinero ni la fama y que son firmes defensores de un mundo más sostenible.
Nos encontramos ante un momento histórico. Y es que, en aproximadamente tres años, se va a producir un gran impacto en el liderazgo de las compañías motivado por el acceso de la Generación Y o Millennials –los nacidos entre el 1982 y 2004– a puestos de responsabilidad. La pregunta es: ¿Cómo cambiarán las empresas y la forma de hacer negocios a medida que la generación del milenio acceda a puestos de mayor responsabilidad?Los Millennials serán la clave de la transformación de la gestión empresarial tal y como la conocemos hasta ahora, gracias a su visión de los negocios, centrada en el beneficio y el propósito de las empresas.Así lo revela American Express en la encuesta “Redefiniendo los comités de dirección: Empresas al estilo Millennial”, realizada a más de 2.400 directivos de la Generación X –los nacidos entre 1965 y 1981– y Millennials en todo el mundo.El estudio concluye que más de la mitad de los Millennials encuestados (61%) afirma que los puestos de alta dirección son atractivos y se muestran más propensos que sus homólogos de la Generación X a acceder a un puesto que les otorgue cierto estatus. Además, también muestran gran interés en revolucionar la forma tradicional de hacer y dirigir negocios.
Nuevos modelos de negocio
El 76% de los Millennials piensa que los modelos de negocio futuros de éxito trascenderán los sistemas de gestión y la forma de hacer negocios actuales, y estarán más abiertos a buscar nuevas formas de colaborar con nuevos socios.
Por otra parte, el trabajo en equipo es una cualidad de liderazgo a la que dan más importancia que la Generación X, lo que sugiere que los altos cargos y CEOs del futuro promoverán una estructura más horizontal en las empresas que lideren. Otra de las cualidades que destacan es la pasión que deben de mostrar los líderes en el trabajo (21%), frente al 14% de la Generación X.






