El consejo, el laboratorio donde se decide el futuro

por | Mar 2, 2026

Gobernanza, innovación y tecnología ya no son asuntos operativos. En Cómo transformar desde el Consejo y Cómo innovar desde el Consejo, Manuel Monterrubio defiende un consejo que piense, cuestione y se moje antes de que el mercado lo haga por él.

¿Y si el mayor riesgo para tu empresa no estuviera en el mercado… sino sentado en tu propio consejo?

Durante años, el consejo de administración fue ese lugar solemne donde se aprobaban presupuestos, se validaban estrategias ya masticadas y se hablaba de compliance con gesto serio. Un espacio de control. De supervisión. De prudencia.

Pero el mundo no pide prudencia. Pide velocidad. Y criterio. En Cómo transformar desde el Consejo, obra colectiva en la que participa Manuel Monterrubio, se lanza una advertencia que suena más a diagnóstico que a consejo amable: en un entorno empresarial que cambia a gran velocidad, los consejos pueden —y deben— ser motores de transformación, especialmente en las mid caps no cotizadas .

Gobernar no es mirar el retrovisor

Monterrubio no escribe desde la teoría. Ingeniero informático por la Universidad Politécnica de Madrid, con seis certificaciones del MIT Professional Education, ha fundado empresas, las ha vendido, ha gestionado fusiones y ha vivido procesos de salida a bolsa. Ha estado en la cocina y ahora se sienta en la mesa donde se decide el menú.

Y lo tiene claro: la tecnología no es un tema técnico. Es una decisión estratégica.

En Cómo transformar desde el Consejo se abordan cuestiones que hace diez años apenas asomaban en las agendas: expansión internacional, transformación digital, ciberresiliencia, gestión de riesgos, sostenibilidad social o el impacto real de la inteligencia artificial en la creación de valor .

Porque mientras algunos consejos siguen debatiendo sobre dividendos, otros ya están preguntándose qué parte de su modelo de negocio puede ser automatizada mañana por un algoritmo.

¿Exageración? Que se lo pregunten al sector del taxi en ciudades donde ya circulan vehículos autónomos. No es ciencia ficción, el calendario avanza, y cada vez lo hace más rápido.

Innovar no es delegar

Existe una tentación muy humana: delegar la innovación en “los técnicos”. Crear un comité, lanzar un laboratorio, poner un Chief Innovation Officer y respirar tranquilos. Pero Cómo innovar desde el Consejo desmonta esa comodidad. La innovación no es un departamento. Es una conversación estratégica que debe empezar en el máximo órgano de gobierno.

Aquí aparece el contraste que más tensiona las organizaciones: creemos que innovar es lanzar un producto nuevo, pero en realidad, innovar implica rediseñar cómo generas valor antes de que otro lo haga por ti.

Monterrubio insiste en algo que debería tatuarse en cada sala de consejo: si no entiendes el impacto estructural de tecnologías como la inteligencia artificial o el blockchain, estás tomando decisiones a ciegas. Y decidir a ciegas, cuando el mercado va con las luces largas puestas, suele salir caro.

El consejero del siglo XXI no puede ser analógico

Hubo un tiempo en que bastaba con experiencia sectorial, red de contactos y olfato financiero. Hoy eso es condición necesaria, pero no suficiente. Cuestionarse si el consejo debe tener cultura tecnológica o no, es un paradigma ya obsoleto. La pregunta es cuánto riesgo asume si no la tiene.

Para Monterrubio la tecnología crea valor… y también lo destruye. Puede escalar tu negocio a velocidades inéditas. O puede desintermediarte en cuestión de meses. Por esta razón -explica- no se trata de convertir a todos los consejeros en ingenieros, sino de elevar el nivel de la conversación. Urge entender que la ciberseguridad no es solo un firewall, que la digitalización no es solo una web nueva y que la inteligencia artificial no es una moda pasajera.

El consejo ya no puede ser un club de notables. Tiene que ser un laboratorio de preguntas incómodas y de calado para el futuro posible de la empresa.

Transformar la empresa… y algo más

Hay un momento en la trayectoria de Monterrubio que descoloca —para bien—: empresario tecnológico y, al mismo tiempo, ganadero de cerdo ibérico en Extremadura. Tradición y disrupción conviviendo en la misma biografía porque transformar no es romperlo todo. Es integrar lo que funciona y actualizar lo que se queda atrás, levantando » una bandera por transformar este país”, como explicaba en el podcast de Protagonistas.

Si los consejos concentran las decisiones estratégicas de miles de empresas, su nivel de preparación impacta directamente en la competitividad de un país. La gobernanza no es un asunto privado. Es una palanca colectiva que nos invita a pasar del consejo como órgano de control al consejo como órgano de creación de valor global protagonista, también, del cambio.
Del miedo a equivocarse al coraje de anticiparse.
De validar decisiones ajenas a formular las preguntas que nadie quiere hacerse.

Porque —nos guste o no— el futuro ya ha empezado.

CanalCeo
CanalCeo

Próximos eventos

Te puede interesar