Por Juan Ferrer | Hay muchos tipos de liderazgos. Muchos de ellos sin ética. Y tal vez el principal detalle es a quién sirve dicho liderazgo: ¿a uno mismo o a la gente que se lidera? A raíz de lo que está sucediendo, conviene recordar qué es el Liderazgo, a quién sirve y cuál es su propósito.Liderazgo humanista es ponerse al servicio de los seres humanos, desarrollarlos, hacerlos crecer y evolucionar. Y ello supone a veces inspirar, pero otras veces retar, ordenar y dirigir.
Tu estilo de liderazgo... ¿mira al pasado o al futuro?
Creo que hay dos tipos de líderes. Por un lado, los que tienen como objetivo "dividir", confrontar, generar enfrentamientos y para ello recurren al pasado entre otras argucias. Y los que tienen como propósito "unir" y construir para el futuro.Cada persona pondrá nombre y apellidos a estos liderazgos. Cada ciudadano, cada empleado, cada directivo podrá reconocer uno de ellos en su país, en sus organizaciones y en sus empresas.Pero a veces llega un hartazgo social o empresarial, que sube la temperatura, pero como buenos profesionales en el arte de la distracción, buscarán la forma de enfriarlo, distraerlo y diluirlo. Adormecen, distraen, acusan, echan culpas hacia enemigos externos. Pero la verdad es que la diferencia es el propósito. Gobiernan para sí mismos, y ahí no hay límites en cruzar líneas que destrozan seres humanos: unas veces con muertes, otras con divisiones nacionales, familiares o entre amigos, o simplemente haciendo perder la esperanza de algo mejor.Recuperemos ese liderazgo que une y que mira al futuro, donde el propósito es servir, y no servirse.Un verdadero líder crea nuevos líderes, no seguidores.








