¿Qué importancia tiene el bienestar emocional en el liderazgo?

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El bienestar emocional guarda una estrecha relación con la salud. El hecho de gozar de un equilibrio interno óptimo es un factor determinante en la prevención de problemas relacionados con la mente como la depresión o la ansiedad.

9 conceptos que necesitas saber

Tener una buena higiene del sueño, hacer ejercicio físico, disfrutar del tiempo de ocio o alimentarse de manera saludable son rasgos que potencian el bienestar físico y emocional. A continuación, hablaremos de una serie de términos muy relacionados con el bienestar emocional que tienen mucha influencia en el ámbito laboral y personal:

Este concepto se puede definir como la capacidad de estar totalmente concentrado en una tarea u actividad sin que otros factores externos nos asalten. Uno de los principales causantes de esta falta de focalización es el entorno digital, por lo que conviene limitar el uso de las nuevas tecnologías. Desarrollar esta cualidad es fundamental para crear vínculos y conexiones con los trabajadores para, así, hacerles sentir que forman parte del proyecto de la empresa. La práctica de Mindfulness es beneficiosa para mantener la concentración y fomentar el equilibrio entre el bienestar físico y emocional.

Esta patología, conocida como síndrome del trabajador quemado, nace a causa de la exposición continua a situaciones de estrés. Los cambios de humor, la baja autoestima, el insomnio, la ansiedad o los comportamientos agresivos, entre otros, forman parte de la sintomatología del síndrome Burnout, que puede llegar a suponer la baja laboral. Por ello, desde la empresa es necesario llevar a cabo acciones para evitar que los trabajadores se saturen, como respetar el horario y salario establecido, definir correctamente la carga de trabajo de cada empleado o promover buenas prácticas orientadas a mejorar el bienestar emocional.

Esta rama del coaching se dedica a la formación de directivos y tiene por objetivo el desarrollo de competencias y la eficacia a la hora de liderar una empresa o un proyecto. Los beneficios que supone esta actividad son muchos, entre ellos se encuentran el aumento de la confianza, el incremento de la visión de negocio, las relaciones saludables entre compañeros y la actuación rápida ante los cambios.

El estado de fluidez o flujo se refiere al estado que posee una persona cuando se encuentra inmersa o muy concentrada en una tarea que está ejecutando. Según el psicólogo Mihály Csíkszentmihályi, para disfrutar de esta experiencia tiene que haber un equilibrio entre las habilidades y los desafíos, es decir, es necesario que las inquietudes y tareas de una persona se adapten a sus capacidades. Realizar y promover actividades que resulten de una motivación intrínseca es la base para disfrutar del estado de fluidez.

Este concepto se define como la capacidad de gestionar los sentimientos propios y ajenos con el objetivo de expresar nuestras emociones y manejar las relaciones con los demás. Este tipo de inteligencia, según Goleman, agrupa habilidades como la conciencia emocional, la conciencia social, la autogestión emocional y la gestión de las relaciones. Por su parte, el académico Marcelino Garay considera está estrechamente relacionada con el liderazgo y la comunicación, asegura que es necesario fomentar la confianza que los seguidores depositan en sus líderes.

Este tipo de liderazgo se basa en guiar y dirigir a los componentes de un grupo en busca de la consecución de un objetivo. Los seguidores del líder confían y colaboran con él de forma voluntaria, ya que consideran que los cambios que se van a llevar a cabo son positivos. Según el investigador Bernard M. Bass, este tipo de liderazgo conlleva una estimulación intelectual de los trabajadores, una comunicación abierta entre líder y seguidores, una motivación que lleva a los empleados a ser más productivos y una influencia idealizada, es decir, los líderes se convierten en un referente para los empleados.

Este tipo de liderazgo se basa en un intercambio entre trabajadores y directivos. Se trata de una actividad bidireccional y funciona a través de un sistema de recompensa y sanciones. El líder establece unas metas y establece unas estructuras para que los empleados trabajen de manera óptima en la consecución de los objetivos a cambio de una recompensa.

La adicción psicológica que puede producir el uso de las nuevas tecnologías es uno de los problemas más graves de la era digital. Los principales síntomas para detectar esta adicción son la ansiedad, el nerviosismo o la frustración ante la imposibilidad de estar conectado o utilizar algún aparato tecnológico. Estos problemas se incrementan cuando un equipo depende de un líder, ya que este no está en las condiciones óptimas para gestionar un grupo de trabajo. Para evitar este tipo de trastorno lo más recomendable es fijar un horario de uso, empleando las nuevas tecnologías con moderación.

Traducido al español, se puede definir como el estado de satisfacción y tranquilidad que presenta una persona gracias al equilibrio entre unas buenas condiciones físicas y psicológicas. Los empleados más felices son, lógicamente, los más productivos y la empresa puede hacer que el bienestar aumente, no sólo a través del liderazgo sano, sino fomentando los elementos propuestos por Martin E. P. Seligman. La Teoría del Bienestar o Modelo P.E.R.M.A, acuñado por este autor, establece que el estado de satisfacción depende de las emociones positivas, el compromiso, los vínculos positivos, los propósitos y el logro. Asegura, además, que estos elementos deben contribuir al bienestar, ser elegidos por la persona y definirse de manera independiente, para que sean efectivos.

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