Miquel Lladó: “Enamorarse del futuro es nuestra responsabilidad porque es allí donde suceden las oportunidades”

El autor y experto en alta dirección Miquel Lladó analizó en el segundo Desayuno Canal CEO del año cómo diseñar el futuro empresarial a nuestro favor a través del equilibrio entre estrategia y táctica. El encuentro, celebrado en el auditorio de la Universidad La Salle-URL en formato presencial y en streaming para más de 200 directivos, contó con el apoyo de Nacex y Number16 School.

Este desayuno ha tenido como objetivo principal reflexionar sobre la importancia de tener una visión clara. Para Miquel, alto directivo en multinacionales como Bimbo o Pepsi Co., empresas como Amazon o Google tienen éxito hoy porque «el futuro les pasa y lo pueden escribir porque se dedican a ello».

«Las cosas importantes de esta vida, si las quieres tener bajo control, debes hacer que pasen»

Una lección universal: la gestión del tiempo

Vivaz, expresivo y apasionado. No es de extrañar que Miquel Lladó eligiera por título de su última obra la siguiente declaración de intenciones: “Enamorarse del futuro: va de escribirlo y no de leerlo”. Porque para un hombre hecho a sí mismo, capaz de reponer un lineal en una gran superficie, llegar a CEO de Bimbo y extraer de ambas experiencias un aprendizaje, el futuro no es algo fortuito.

El futuro se construye y es consecuencia de sucesivas decisiones que nos guían hasta nuestro objetivo. Un camino en el que debemos ser “obstinados en la visión y flexibles en los detalles” (Jeff Bezos) y debe quedar plasmado en nuestra agenda.

Porque la agenda es esa herramienta que nos ayuda a ordenar y establecer prioridades sobre uno de nuestros recursos más importantes: el tiempo. Un elemento que nos une e iguala. Todos tenemos 24 horas. Pero no todos tenemos la capacidad de hacerlo valer del mismo modo: “la elección de lo que haces cada día, de lo que anotas como importante en ella, es lo que marca la diferencia”  apunta Miquel Lladó.

2021 merece una atención más grande a la mano visible: tener la capacidad de buscar caminos y la flexibilidad para adaptarnos al entorno, pero convencidos de que tenemos más poder del que creemos.

Líderes enamorados del futuro

Pero además del crecimiento personal que supone ser dueños de nuestro destino, el líder tiene en sus manos el futuro de su equipo y organización, como explica Lladó. “Cuando tenemos la responsabilidad de gente que ha confiando en nosotros, que cree que les llevaremos a un puerto donde estarán mejor, donde crearemos riqueza, conocimiento y un mundo mejor, tenemos que dedicarle tiempo al futuro. No va a pasar ni no lo diseñamos. Por eso enamorarse del futuro es nuestra responsabilidad porque es allí donde van a pasar las oportunidades“.

Y en esa creación de futuro descansa en tres pilares:

  • El talento.
  • El equilibrio entre táctica y estrategia.
  • El conocimiento de uno mismo.

Porque no hay futuro sin talento. Dicho de otro modo, las compañías, los países y las organizaciones que tiran adelante son aquellas capaces de captar talento. Y “para tener el mejor talento del mundo es bueno que no nos creamos que contratamos a alguien, sino que es muy positivo pensar que la otra persona nos contrata a nosotros“.

Es importante que pienses que tienes un valor y lo das, por eso contratas a tu empresa y contratas a tu jefe.

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El equilibrio entre estrategia y táctica es un arte

Para Lladó, uno de los momentos más difíciles para todo directivo es saber asumir su rol estratégico en la empresa. En ocasiones, muchos directivos han alcanzado el éxito en una organización gracias a la táctica, al micromanagement, y son reticentes a delegar esas tareas en el equipo.

En base a su experiencia, la misión del líder es hacer crecer el negocio y hacer brillar a las personas. Y para ello Lladó señala que “los directivos deben encontrar el equilibrio entre la táctica, que es como caminar, mirando únicamente a los pies para que nada nos haga caer”, y la estrategia.

La estrategia es una función propia del directivo y va de volar. “Va de desarrollar las alas. Vuelas y miras las oportunidades y amenazas, si estás sobre la selva adecuada. Y, de vez en cuando, debes volver a caminar para tocar la realidad”. Por eso, en opinión de Miquel, “es importante que las personas de empresa se mantengan en primera línea y, una vez analizado el mercado, vuelvan a tomar altura. Este equilibrio es el arte de liderar”.

Líder de uno mismo

Va de escribirlo, no de leerlo, repite a lo largo de la cita. Porque aunque Lladó comparta su extensa experiencia en Estados Unidos o como alto directivo con todos nosotros durante el evento, el futuro no se encuentra en un libro. Sino en uno mismo.

Los demás pueden inspirarnos y enriquecernos como personas. Pero es responsabilidad de cada uno debe reservar el tiempo necesario para conversar, tomarse un café con uno mismo y preguntarse quién quiere llegar a ser. Porque como concluye Miquel Lladó: “Eres la persona más importante de tu vida y la persona más importante a la que reportas. Cuando somos consciente de esto logramos sacar lo mejor de nosotros mismos, como directivos y como personas”.

“Cada uno debe ser autor de su propio futuro porque como me enseñó mi padre: la verdad es como una esfera, depende del ángulo y de las sombras. Cada uno tiene la suya propia”