«La máxima expresión de la sabiduría se da siempre en la relación con los demás»

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Paola Rodríguez Ramos| Madrid

 

El escritor y editor Manuel Pimentel distingue en su libro “El decálogo del caminante” tres tipos de personas: los zombies, los turistas y los caminantes. Esa distinción se realiza en función de la motivación de esa persona a la hora de aprender, de caminar con objetivos, de abrirse a nuevos campos o de asumir nuevos retos. Los zombies son aquellos a los que ya no les interesa casi nada, desilusionados con cualquier propuesta.

Para Pimentel un caminante debe tener sueños y luchar por ellos por complicado que sea el camino. Muchas personas lo son pero acaban desfalleciendo en esa lucha y se abandonan. Su ilusión se acaba secando. Es por eso que, como explica este editor,  hasta los puestos más altos están llenos de zombies. Para ellos Pimentel propone un modelo de liderazgo en el que se propongan objetivos atractivos con los que las personas se involucren.

Este caminante del que habla tiene alma de líder. Según Manuel Pimentel el caminante tiene que ser capaz de involucrar a muchas personas en sus proyectos. Quizás por ello, como expone este escritor, hay que ser fieles a valores como la bondad. El enriquecimiento personal de cada uno no está sólo en las acciones individuales, sino en la relación con los demás y en nutrirnos de otras ideas.

“La máxima expresión de la sabiduría se da siempre en la relación con los demás”, señala Pimentel.  Por ello, ser empáticos, entender las motivaciones de los que nos rodean, compartir nuestros proyectos y sobre todo, nutrirnos con diferentes visiones son ingredientes necesarios para aspirar al liderazgo, así como para representar el papel de caminante en la vida.

Si quieres ver la entrevista completa la tienes aquí: www.motivacionymas.com

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