Los 10 retos de la gestión del talento para 2018

CEOs, profesores universitarios, directivos… Son varios los que integran el conjunto de expertos a los que ha recurrido WOBI, World of Business Ideas, para identificar cuáles serán los retos más relevantes en la gestión del talento durante 2018. En esta línea se desarrolla este año la edición en España del World Business Forum, que tendrá lugar en Madrid el 3 y 4 de octubre de 2017 en el Palacio de Congresos.  El encuentro estará dedicado a la importancia de fomentar la diversidad y creatividad de las personas para conseguir el éxito de la empresa, bajo el paraguas de “Humanification”.

 Las personas al frente

“La receta para liberar el potencial e impulsar la innovación de una compañía está guardada en el interior de los equipos”, señalan. En definitiva, toda empresa está formada por personas que hacen posible cada proyecto. “Valorar su importancia, nutrir su creatividad, desarrollar el talento y liberar su potencial son algunos de los puntales del concepto de ‘humanificación’, nacido en el siglo XIX pero solo recientemente aplicado a los negocios”, apuntan.

Importancia de la transformación

Adaptar y formar a la plantilla será la clave para obtener resultados extraordinarios y sostenibles. Los escenarios que alguna vez parecieron improbables se vuelven cada vez más reales, obligando a CEOs y consejos directivos de empresas con modelos en decadencia, a adoptar un proceso de transformación.

“Muchas veces, las compañías utilizan éste término de ‘transformación’ vagamente para referirse a cualquier tipo de cambio”- explican desde WOBI-. “Pero la transformación de la que hablaremos en 2018 será una transformación definida como un programa intenso y global que realce la performance a la vez que fortalezca la salud organizacional”.

Según estos expertos se necesita identificar el potencial completo de la empresa; definir un nuevo camino a través de una “oficina de transformación” con la poder suficiente para tomar decisiones; reforzar el equipo ejecutivo con un CTO o Director de Transformación; cambiar las mentalidades de empleados y gerentes que están empujando a la organización hacia atrás; y embeber a la organización de una nueva cultura de ejecución sobre la que se sustente la transformación.

Alcanzar el máximo potencial

Los CEOs deben exigir un análisis claro del potencial de creación de valor de una compañía: objetivos específicos de costos e ingresos, apoyados en información bien fundamentada.

El mensaje debe ir encaminado a que “es mejor dar un único salto hacia adelante estando seguros de sí mismos, que intentar una serie de pasos graduales que no llevan a ningún lado”. “Los objetivos que superan en dos o tres veces al potencial estimado inicialmente por una compañía no son una excepción, sino que son normalmente alcanzables”, afirman.

Cambiar la cadencia

“Manejar una transformación compleja es un trabajo ejecutivo de tiempo completo”, describen desde World Of Business Ideas. “Ese rol debe ser ocupado por alguien con la autoridad suficiente para llevar a la organización a su máximo potencial”.

Remover barreras, crear iniciativas

Los expertos también advierten también que muchas empresas funcionan por debajo de su máximo potencial, y no por “desventajas estructurales, sino por una combinación de liderazgo deficiente, cultura precaria e incentivos discordantes”.

“El ‘modelo de la influencia’ recomienda cuatro intervenciones para ayudar a cambiar esas mentalidades: contar una historia de cambio convincente, construir mecanismos de apoyo, ubicar al equipo directivo como modelos a imitar y acercarles a los empleados las herramientas necesarias para el cambio”, señalan.

Todos para uno

Reconocer el talento y manifestar el potencial de las personas que integran un equipo son acciones que están en el centro de la escena para los líderes de las empresas exitosas.

“Las personas rinden mejor cuando alinean sus diferentes valores”, asegura Stewart Friedman, profesor de management en la escuela de negocios de Wharton. La concepción de Friedman toma tres conceptos como cruciales para el progreso personal: la realidad, la integridad y la creatividad.

La determinación, un valor clave

La característica predictora fundamental del éxito es la determinación más allá de la inteligencia social, la buena apariencia, la salud física ni el coeficiente intelectual. Varios factores son fundamentales para impulsar la determinación. Uno de esos caminos es el de descubrir cuáles son los propios intereses y alinearlos con las actividades diarias. En segundo lugar, la trascendencia del propósito como base para alcanzar objetivos.

La disrupción personal

Considerada una de las pensadoras de negocios más influyentes del mundo, Whitney Johnson analiza cómo las personas pueden impulsar la innovación tanto en su trabajo como en su propia carrera profesional en siete variables, elegir que riesgos correr, identificar las propias fortalezas, aceptar las restricciones, luchar contra los privilegios, hacer carrera para crecer, no temer las derrotas y descubrir.

Gestionar la variedad

Tamara Erickson, una de las mayores especialistas en cultura y organización del trabajo, aconseja aprovechar las fortalezas y peculiaridades de cada generación para enriquecer la convivencia y mejorar los resultados.

Elogiar en lugar de criticar

En este sentido, Richard Brandson, CEO del Virgin, afirma: “Cuando se manejan personas, lo importante es preocuparse por ellas genuinamente, saber sacar lo mejor de cada uno. Es la clave del éxito emprendedor: elogiar en vez de criticar. Así se motiva. Poniendo al equipo primero, incluso antes que los clientes, y dándoles un producto que sea el mejor del mercado. Ofreciéndoles las herramientas para hacer bien su trabajo. Tu producto debe ser el mejor del mundo para que los cliente sonrían”.