El informe global de Equileap analiza 3.430 empresas en mercados desarrollados. Con motivo del 8 de marzo, los datos muestran avances en igualdad, pero también un liderazgo corporativo donde las mujeres siguen lejos de la cima.
Cada 8 de marzo las empresas llenan sus agendas de compromisos con la diversidad. Declaraciones, planes de igualdad, promesas de cambio. Pero cuando uno mira con calma los datos globales, ¿hasta qué punto la igualdad ha penetrado realmente en el poder empresarial?
El último Gender Equality Report & Ranking 2026 de Equileap analiza 3.430 empresas cotizadas en 24 mercados desarrollados, evaluadas a partir de 21 indicadores de igualdad de género, desde la representación femenina hasta la transparencia salarial o las políticas laborales. El diagnóstico es matizado: avances claros en algunos ámbitos, estancamiento en otros y, en algunos mercados, incluso retrocesos.
La igualdad corporativa avanza. Pero el liderazgo femenino sigue siendo una excepción.
El progreso existe… pero aún cuesta llegar a la cima
En los últimos años, la igualdad de género en las empresas ha mejorado de forma gradual. La puntuación media global de las compañías analizadas ha pasado del 37% en 2022 al 47% en 2026, una mejora significativa en apenas cuatro años.
También ha subido el nivel de exigencia: para entrar en el Top 100 global de empresas con mejor desempeño en igualdad, la puntuación mínima ha pasado del 63% al 71% en cinco años.
Es decir, el estándar de liderazgo en diversidad se está elevando. Sin embargo, el verdadero cuello de botella sigue estando en la cúspide del poder corporativo.
En 2026, solo el 7% de los CEO en las empresas analizadas son mujeres, una cifra que permanece prácticamente estancada desde 2024.
El contraste es evidente:
- mujeres representan 38% de la fuerza laboral
- 28% del senior management
- 23% de los puestos ejecutivos
- 33% de los consejos de administración
Pero solo 7% llega a dirigir la empresa. El techo de cristal sigue ahí.
España: entre los países que lideran el avance
Si ampliamos la mirada por países, aparece una sorpresa interesante. España encabeza el ranking global de igualdad corporativa, con una puntuación media del 60%, por delante de países como Francia, Italia, Noruega o Reino Unido.
¿La clave? El informe señala que la legislación española ha sido un factor clave en la mejora del desempeño empresarial. Desde 2021, las compañías están obligadas a contar con planes de igualdad, registros salariales y auditorías de brecha salarial A ello se sumará la implementación de la Directiva europea de transparencia salarial, que deberá aplicarse plenamente en 2026.
La conclusión es clara: la regulación está acelerando el cambio corporativo. Pero incluso en los países más avanzados, el progreso no es uniforme.
Un mundo corporativo a dos velocidades
El informe describe un fenómeno cada vez más evidente: la igualdad empresarial avanza de forma desigual según el país.
Algunos mercados están acelerando con fuerza. Otros se están quedando atrás. Australia, por ejemplo, lidera el ranking de empresas en el Top 100 global, con 31 compañías entre las mejores del mundo en igualdad corporativa, seguida por Reino Unido y Francia.
En cambio, el caso de Estados Unidos revela un retroceso significativo. A pesar de representar el 42,5% de las empresas analizadas, solo siete compañías estadounidenses aparecen en el Top 100, un descenso respecto a años anteriores.
El informe advierte de que este retroceso puede tener consecuencias competitivas. En un entorno donde el talento, la transparencia y la diversidad se han convertido en variables estratégicas, las empresas que se quedan atrás en igualdad también pueden quedarse atrás en competitividad.
El nuevo campo de batalla: la transparencia salarial
Si hay un ámbito donde el cambio está siendo especialmente visible es en la brecha salarial. En 2026, el porcentaje de empresas que publican datos sobre diferencias salariales entre hombres y mujeres ha crecido de forma notable.
En Europa, por ejemplo, la divulgación de la brecha salarial ha pasado del 59% en 2025 al 74% en 2026, impulsada por la nueva normativa comunitaria. Sin embargo, cerrar la brecha sigue siendo una tarea pendiente. Solo el 1,66% de las empresas analizadas ha logrado eliminar completamente la brecha salarial, es decir, mantenerla dentro de un margen de ±3%.
Entre las compañías que sí lo han conseguido aparecen dos españolas: Aena y Enagás, destacadas por su transparencia y estrategia para corregir desigualdades salariales.
La diversidad como indicador de liderazgo
El informe de Equileap deja una idea que los consejos de administración empiezan a comprender cada vez mejor. La diversidad ya no es solo una cuestión de reputación. Es un indicador de calidad del liderazgo corporativo.
Las empresas más avanzadas en igualdad suelen compartir varias características:
- mayor transparencia
- políticas laborales más estructuradas
- procesos de promoción más abiertos
- cultura organizativa más inclusiva
En otras palabras: la diversidad es también una cuestión de gestión del talento.
La igualdad empresarial ha avanzado más en la última década que en muchas anteriores. La regulación, la presión social y el interés de los inversores han empujado a las compañías a acelerar el cambio. Pero el liderazgo corporativo sigue siendo el último bastión de la desigualdad.
El 8 de marzo vuelve cada año. Las campañas también. Pero, cuando dentro de diez años volvamos a mirar los datos… ¿habrá cambiado realmente la cima del poder empresarial?








