Diego Isabel La Moneda: “Las empresas tienen que dejar de pensar en ser las mejores empresas del mundo a ser las mejores empresas para el mundo”

Diego Isabel

Entrevistamos a Diego Isabel La Moneda, co-fundador y director del Foro NESI de Nueva Economía e Innovación Social. Uno de los encuentros más relevantes sobre Nueva Economía que congrega a más de 700 personas en todo el mundo y cuyo fin es “co-crear una nueva economía al servicio de las personas y el planeta”.

Lo verdaderamente transformador de este palentino afincado en Málaga es su capacidad para ampliar el concepto de emprendimiento. Para Diego Isabel La Moneda no sólo implica diseñar lanzar una idea al mercado, sino que según él debe tratarse de una idea que cambie el mundo y tenga impacto en las personas. “Cuando una empresa genera impacto social o medioambiental, crea mayor bienestar con sus productos y servicios en el entorno y la sociedad, lo que nos beneficia a todos”.

Para ello, fundó el Foro NESI, un encuentro de gente de todo el mundo para hablar de cambio y nueva economía. Su objetivo, por una parte, es “conectar a todas las empresas y organizaciones interesadas en liderar el cambio hacia una economía más sostenible y humana en foros como nuestro gran evento, el NESI Global Forum 2021, que se celebrará del 25 al 27 de mayo en formato virtual”. Por otra, formar a nuevos líderes (CEO, directivos y otros profesionales) y desarrollar propuestas que hacen llegar a diferentes gobiernos, tanto locales como regionales y centrales.

“Si transformamos el modelo económico, entonces, de un plumazo frenaremos el cambio climático, resolveremos otros problemas medioambientales como la contaminación de los mares por plásticos o la destrucción de la biodiversidad y también con muchas desigualdades”

El CEO de la Nueva Economía

Canal CEO: Hackear la economía en positivo: ¿crees que los líderes están en rebeldía para sacar adelante a la sociedad en este momento tan complejo?

Los líderes tradicionales que se sienten cómodos con el status quo están más en modo “resistencia” que rebelde. Los nuevos líderes que están emergiendo, emprendedores sociales, intraemprendedores que quieren transformar sus empresas en clave sostenible, CEO innovadores, consumidores concienciados…, todos estos sí que están en modo rebeldía en positivo y confiemos en que sean exitosos.

CC: ¿Es el momento actual una oportunidad para que el sector empresarial y el ciudadano se reconcilien y reconstruyan un nuevo modelo de sociedad más sostenible, equilibrada e innovadora?

Empresa y ciudadanía de algún modo son lo mismo. Las personas ponemos en marcha emprendimientos empresariales, trabajamos en empresas y consumimos sus productos y servicios. Recuerdo un amigo, CEO de una empresa familiar de tamaño medio, que hace años me dijo “sufro porque no puedo aplicar mis valores, aquellos que aplico con mi familia y amigos, en mi trabajo, en mi empresa”. Este es un ejemplo muy común causado por un modelo en el que nos han vendido una verdad absoluta que es falsa. Que somos egoístas por naturaleza y que para ser exitosos en el mundo empresarial tiene que ser a costa de machacar a los demás, ya sean personas trabajadoras, proveedores, competencia e incluso clientes.

Tenemos que desaprender y hackear este nivel de pensamiento y dejar que las personas, los CEO, cada persona trabajadora, se den cuenta por sí mismas que somos seres colaborativos y que podemos aplicar los valores que todos sabemos son buenos tanto en nuestra vida personal como en la profesional.

CC: ¿Qué grado de implicación tiene la Nueva Economía en la Agenda 2030? 

La Agenda 2030, con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los objetivos de cambio climático del Acuerdo de París son el “QUÉ” queremos lograr. La Nueva Economía es el “CÓMO” lograrlo. La suma de lo mejor de modelos como la economía circular, las finanzas sostenibles y la inversión de impacto, las B Corp, economía social, economía del bien común, economía naranja –vinculada a industria cultural y creativa- o la economía de los cuidados, entre otros muchos, nos ayudan a avanzar hacia la agenda 2030. La pandemia ha servido para que muchas compañías y algunos gobiernos se den cuenta que el camino de la sostenibilidad es el único camino que tiene sentido recorrer. Ahora, es decisión de cada CEO o consejo de administración si quieren estar a la vanguardia de este apasionante reto o quieren quedarse en la gestión empresarial clásica y ser los últimos en subirse a este tren. El tiempo y el mercado nos dirá quién tomó la decisión acertada.

CC: Tal y como percibes el mundo empresarial, para ti, qué es más relevante y necesario: ¿crear bienestar o crear impacto?

Cuando una empresa genera impacto social o medioambiental, crea mayor bienestar con sus productos y servicios en el entorno y la sociedad, lo que nos beneficia a todos. Las empresas tienen que cambiar su mentalidad y como nos recuerda B Corp, tienen que dejar de pensar en “ser las mejores empresas del mundo” a “ser las mejores empresas para el mundo.

Diego Isabel

La economía del propósito y circular

CC: ¿Qué vías de colaboración ves entre el cuarto sector y el resto del tejido productivo para alcanzar una nueva economía?

Creo que el ODS 17 ligado a la creación de alianzas es la clave y estas alianzas tienen que ser triples e involucrar al sector público-privado y a la ciudadana. En mi visión de la futura economía, por una parte, las empresas cada vez tendrán más definido su propósito social y, por otra, las ONG cada vez serán más sostenibles en lo económico, siendo capaces de ofrecer productos y servicios de la máxima calidad. De este modo, quizá en un futuro no tan lejano, veremos organizaciones con formas más híbridas, más vinculadas al concepto de “empresa social” o “empresa de impacto” ya consolidado en otros países. Es decir, empresas y ONG cada vez estarán más cerca las unas de las otras.

CC: En una entrevista declarabas: “Plantar árboles, yo lo he hecho, está muy bien, pero eso no soluciona nada. Hay que hacer una economía dirigida hacía las personas, más sostenible, democrática y circular”. ¿Cómo se consigue eso?

Observando y aprendiendo de la naturaleza. En la naturaleza no existe el concepto de residuo, todo se reutiliza, de ahí nace el concepto de economía circular. Cuando nosotros hablamos de nueva economía, aplicamos esa visión circular al ecodiseño, fabricación, uso y reutilización de producto, pero también añadimos la componente humana que aportan modelos como la economía social o la economía del bien común.

“Las personas también somos parte de la naturaleza, no puedes decir que eres sostenible si explotas a las personas empleadas o a tus proveedores”

El futuro del trabajo

CC: En tu opinión, ¿cómo es el futuro del trabajo? ¿Cuáles son las competencias claves del líder de la economía del propósito, sostenible y democrática?

Me gusta el término que emplea nuestro gran colaborador y experto en la materia, Albert Cañigueral, quién habla de “los futuros de los trabajos”. Para afrontar la incertidumbre sobre el futuro del mercado laboral, hay que entender que hay muchos futuros posibles y que la perspectiva de los jóvenes no es trabajar en el mismo lugar toda la vida sino tener diferentes trabajos.

Para abordar estos “futuros de los trabajos” las competencias en las que educar desde la infancia y a lo largo de toda la vida son aquellas que denominamos “blandas” y en especial las vinculadas con la colaboración, la capacidad de escuchar y empatizar, la conexión con el entorno natural, la creatividad y el espíritu emprendedor. El 27 de mayo en el NESI Global Forum, Albert nos argumentará la necesidad de dejar de preguntar a niños y niñas “¿Qué te gustaría ser de mayor?” y empezar a preguntar “¿Qué 10 o 15 cosas te gustaría ser de mayor?”.

Cambiar la pregunta puede hacer que cambien sus vidas