¿Qué se siente al estar rodeada de CEOs? Una joven periodista entra por primera vez en los Premios DUX Canal CEO y sale con una visión del liderazgo que no esperaba.
Por Candela Méndez del Olmo | «Vas a ser la periodista de los Premios DUX«. Cuando me lo dijeron, pensé en todo lo que imaginaba que iba a encontrar: directivos importantes, discursos preparados, personas difíciles de abordar. Una imagen estereotípica, parecida a los CEOs que había visto en las películas. Un señor o señora en traje, antipático, cuyos empleados temen.
Me equivoqué.
Según una encuesta global de Deloitte, solo el 6% de los jóvenes aspira a convertirse en líder empresarial. Antes de asistir a los DUX, entendía el dato porque yo no me imaginaba. Pero, ahora, tras los premios, ¿me plantearía ser CEO algún día? No tengo la respuesta… todavia
Pero sí sé que ahora veo esa posibilidad de forma diferente. Ya no veo a los CEOs como una posición reservada para unos pocos. Paloma Martín, CEO de TRIBBU y ganadora del premio DUX Liderazgo Emergente, me dijo algo que me llevo para siempre: “Pensaba que liderar era para alguien que tenía dinero y empresas y no es así”.
Tras los premios, me doy cuenta de que, ahora, para mí tampoco lo es.
Un CEO no es alguien alejado de la realidad, es una persona como todas las demás. Que sonríe y saluda al entrar, que te hace reír, agradable y sincera. Alguien que ha dejado florecer su talento y ahora, recoge las flores como recompensa. Porque cuando tienes talento, no puedes dejarlo dentro, dentro se pudre, tienes que sacarlo.
Entre grandes líderes
Llegué al Teatro Magno nerviosa, con la sensación de entrar en un mundo que no era el mío. Pero conversación tras conversación, esa distancia fue desapareciendo.
Hablé con Anna Golsa (CEO de Eurofilms), Antonio Lence (CEO de Viena Capellanes), Albert Triola (CEO de Oracle) y muchos otros líderes que, lejos de mostrarse inaccesibles, dedicaban tiempo a escuchar, conversar y compartir experiencias. No encontré personas obsesionadas con dar respuestas perfectas. Encontré curiosidad, cercanía y, sobre todo, humanidad.
Luis Martín Lázaro, CEO de LUDA Partners, definió el liderazgo como «aunar voluntades para conseguir un objetivo común». Escuchada desde fuera parece una definición sencilla, pero durante toda la gala vi como esa idea aparecía una y otra vez en los discursos de los premiados.
Llegue a la conclusión de que, lo más importante de liderar es la gente a la que lideras, asegurarte de que vais en la misma línea y ayudaros mutuamente.
El estribillo
También descubrí otra realidad que nunca había asociado al liderazgo: la vulnerabilidad.
Amparo Llanos, antigua miembro del grupo musical DOVER, subió al escenario para ser entrevistada y dejó un mensaje muy importante: no hay que tener miedo de abandonar lo que funciona para empezar algo nuevo.
Quizá ese fue el aprendizaje más inesperado de la noche.
Desde fuera solemos asociar el liderazgo al poder, al reconocimiento o al éxito. Desde dentro, parece estar mucho más relacionado con la responsabilidad, la incertidumbre y la capacidad de seguir tomando decisiones cuando nadie puede tomarlas por ti.
Por eso, cuando Alejandro Oñoro recibió el Premio DUX del Año 2026, entendí que aquellos galardones no celebraban únicamente resultados empresariales. Reconocían formas distintas de ejercer el liderazgo: innovar, generar impacto social, apostar por la diversidad, desarrollar talento o cuidar el bienestar de las personas. Formas que nunca llegué a imaginar.
Una gran lección
Durante una conversación previa a una de las pequeñas entrevistas que realicé a lo largo de la noche, una frase se quedó dando vueltas por mi mente “Ser CEO es maravilloso, pero tiene una parte de soledad e iniciativas así ayudan mucho”. Apoyada en la puerta de la salida, me doy cuenta de que tiene razón.
Esa figura estereotípica del CEO, que tenía antes de llegar a los premios, no está y nunca volverá a estarlo.
Los Premios DUX me recordaron algo que quizá olvidamos con frecuencia: el liderazgo no está en un cargo. Está en la capacidad de influir positivamente en los demás.
Y eso puede empezar mucho antes de convertirse en CEO.









