Susana Cabello Cid: “El EMBA ya no forma directivos funcionales, sino líderes capaces de mover sistemas”

por | Ene 23, 2026

Con una mirada profundamente conectada al negocio real y a los retos del liderazgo contemporáneo, Susana Cabello Cid impulsa una nueva etapa del EMBA de ESIC orientada a la transformación directiva y el impacto tangible.

El contexto empresarial actual exige algo más que buenos gestores: demanda líderes capaces de comprender la complejidad, integrar tecnología, personas y negocio, y tomar decisiones con impacto sostenible. En este escenario, la formación ejecutiva juega un papel decisivo en el desarrollo del talento directivo y en la competitividad de las organizaciones.

Desde esta premisa, el EMBA de ESIC refuerza su posicionamiento como un programa eminentemente práctico, exigente y alineado con la realidad empresarial, diseñado para acompañar a profesionales senior en el salto hacia posiciones de mayor responsabilidad estratégica. Bajo una visión orientada a la transformación real —personal, profesional y organizativa—, el programa apuesta por el liderazgo consciente, la visión sistémica del negocio y el aprendizaje aplicado desde el primer día.

En exclusiva para Canal CEO, su nueva directora Susana Cabello Cid comparte su visión sobre el papel de las escuelas de negocio, las competencias clave del liderazgo actual, la integración de propósito y tecnología en la toma de decisiones.

1. En un contexto de escasez de talento y cambio constante, ¿qué papel deben jugar hoy las escuelas de negocio en el desarrollo de líderes realmente preparados para la complejidad?

Las escuelas de negocio tenemos una responsabilidad clara: preparar líderes para contextos que ya no son estables ni predecibles. Hoy no basta con transmitir conocimientos; hay que desarrollar criterio, capacidad de decisión y visión sistémica.

En el EMBA de ESIC acompañamos a profesionales con experiencia en el salto de gestionar áreas a dirigir negocio, ayudándoles a pensar de forma global y a tomar decisiones con impacto estratégico, económico y humano. La formación ejecutiva debe generar transformación real, no ser un paréntesis académico.

2. Desde tu experiencia, ¿qué competencias diferencian hoy a los líderes que generan impacto sostenible frente a los que se quedan obsoletos?

Los líderes que generan impacto sostenible comparten tres rasgos clave: visión global de negocio, liderazgo consciente y capacidad de adaptación. Además, invierten en su propio desarrollo personal: se conocen, gestionan la complejidad emocional y saben liderar equipos diversos y exigentes. En cambio, quienes se quedan obsoletos suelen permanecer anclados en una visión limitada a su área, sin integrar el impacto de sus decisiones en el conjunto del negocio y en las personas.

3. EMBA se caracteriza por una conexión muy directa con la realidad empresarial. ¿Cómo se traduce esa cercanía al tejido empresarial en la formación que reciben sus alumnos?

    Se traduce en aprendizaje aplicado desde el primer día. El EMBA de ESIC está diseñado como el recorrido real de una empresa, integrando todas las áreas de negocio y evitando una visión fragmentada.

    Los participantes trabajan con simuladores, retos empresariales y proyectos reales, acompañados por un claustro de directivos en activo. El EMBA Summit refuerza esta inmersión a través del contacto directo con líderes empresariales, y el TFM se convierte en una auténtica piedra angular del programa: un proyecto real de empresa, emprendimiento o transformación con impacto tangible. Aquí no se aprende para aprobar, se aprende para decidir mejor desde el lunes.

    4. Cada vez se habla más de liderazgo humano, consciente y responsable, ¿cómo integra EMBA dimensiones como la ética, el propósito o la gestión emocional en sus programas?

    En el EMBA trabajamos el liderazgo desde la persona, no solo desde el rol. El desarrollo personal y el liderazgo consciente son ejes transversales del programa. Integramos ética, propósito, sostenibilidad y gestión emocional en las distintas asignaturas y experiencias formativas, porque creemos que el liderazgo responsable no es una moda, sino una competencia crítica para la sostenibilidad del negocio y la credibilidad del directivo.

    5. La transformación digital y la inteligencia artificial están redefiniendo el trabajo directivo. ¿Cómo prepara EMBA a sus participantes para liderar equipos y organizaciones en este nuevo escenario?

    Nuestro enfoque es claramente ejecutivo y estratégico. No formamos especialistas técnicos, sino líderes capaces de entender el impacto de la tecnología, los datos y la inteligencia artificial en la toma de decisiones. El EMBA incorpora contenidos de transformación digital, gestión basada en datos y casos reales de aplicación de IA en negocio, siempre desde una perspectiva práctica. Además, trabajamos habilidades clave como el pensamiento crítico, la adaptabilidad y la capacidad de liderar equipos híbridos y altamente cualificados. La tecnología cambia rápido, pero la capacidad de decidir bien sigue siendo la ventaja competitiva del directivo.

    6. Mirando al futuro, ¿qué papel aspira a jugar EMBA en la generación de talento directivo y en la construcción de un ecosistema empresarial más competitivo y comprometido?

      El EMBA de ESIC aspira a consolidarse como un referente en liderazgo transformador, reconocido por su impacto real en la carrera de sus participantes y en las organizaciones en las que trabajan. Queremos contribuir a un ecosistema empresarial más competitivo, pero también más responsable y guiado por valores, donde las decisiones se tomen con visión global y criterio. Formamos directivos capaces de liderar crecimiento, transformación y personas al mismo tiempo. En definitiva, devolver al management su sentido original: formar líderes capaces de mover sistemas, no solo empresas.

      7. ¿Cuál dirías que es el “wow factor” del EMBA de ESIC, aquello que realmente marca la diferencia frente a otros programas ejecutivos?

      El verdadero wow factor del EMBA de ESIC es su impacto real. No es un programa que se queda en el aula, sino una experiencia que transforma la forma en la que los directivos piensan, deciden y lideran desde el primer día.

      Elementos como el simulador de negocio integral, el EMBA Summit o un TFM concebido como un proyecto real de empresa, emprendimiento o transformación hacen que el aprendizaje sea tangible y aplicable. A esto se suma un claustro de directivos en activo y un aula formada por perfiles senior que aprenden entre pares. Por eso decimos que el EMBA de ESIC es el programa con mayor impacto real por euro invertido: porque no solo forma, transforma y acompaña el salto hacia posiciones directivas con criterio, visión global y valores.

      8. ¿Qué tipo de directivo encaja mejor en un EMBA hoy y qué momento vital o profesional consideras ideal para cursarlo?

      El EMBA encaja especialmente bien con profesionales con experiencia consolidada, normalmente con más de 7 u 8 años de trayectoria, que ya gestionan equipos, proyectos o presupuestos y sienten que su rol empieza a quedarse pequeño. Son directivos que dominan su área funcional, pero que necesitan visión global de negocio para dar el siguiente salto.

      El momento ideal no es tanto una cuestión de edad como de ambición profesional y madurez. Es ese punto en el que el directivo quiere dejar de ejecutar únicamente y empezar a participar en decisiones estratégicas, influir en la dirección de la compañía o incluso plantearse un proyecto propio. El mensaje es claro: el EMBA no es el siguiente paso académico, es el siguiente paso profesional, cuando el impacto de lo aprendido puede aplicarse de inmediato.

      9. ¿Qué transformación personal suelen destacar los participantes al finalizar el programa?

      Más allá de los conocimientos, los participantes destacan una transformación profunda en su forma de pensar y de liderar. Pasan de una mirada centrada en su área a entender la empresa como un sistema, y de reaccionar ante los problemas a anticiparse estratégicamente.

      A nivel personal, ganan seguridad en la toma de decisiones, claridad sobre su propósito profesional y una forma de liderar más consciente y coherente. El resultado es claro: salen del EMBA con visión integral de negocio, preparados para asumir mayores responsabilidades, participar en comités de dirección y liderar proyectos complejos con impacto real. No solo están mejor formados, sino más sólidos como líderes y con mayor capacidad de influencia en sus organizaciones.

      10. ¿Cómo contribuye la red de alumni del EMBA al desarrollo profesional a largo plazo de sus antiguos alumnos?

      La red de alumni del EMBA es uno de los activos más valiosos del programa. No se trata solo de contactos, sino de una comunidad de directivos que comparten una misma forma de entender el liderazgo, el negocio y la responsabilidad profesional.

      A largo plazo, esta red se convierte en una fuente constante de aprendizaje, oportunidades profesionales, colaboración empresarial y mentoring. Muchos antiguos alumnos destacan que el EMBA no termina el día de la graduación: continúa a través de la red, de los encuentros, de los proyectos compartidos y del sentimiento de pertenencia a ESIC. Esa conexión sostenida es clave para seguir creciendo en un entorno empresarial cada vez más complejo y relacional.

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      Flor Medeot
      Flor Medeot

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