Oímos hablar sin cesar sobre la necesidad de liderar en la incertidumbre. De que esta debe ser una cualidad innata en el nuevo líder humanista. Que la incertidumbre planeará sobre nuestras cabezas durante todo 2026, por el momento. Pero ¿qué significa exactamente liderar en la incertidumbre? Y ¿por qué es realmente importante?
Estas son las claves sobre un tipo de liderazgo que todo CEO está obligado a asumir no solo para sobrevivir, sino para salir reforzado.
¿A qué nos referimos cuando hablamos de liderar en la incertidumbre?
La capacidad de liderar en la incertidumbre toma dos perspectivas en el mundo empresarial: por un lado, la de guiar y gestionar a los talentos de una organización para que den lo mejor de sí cuando el escenario económico, social, político…, no acompaña; y por otro, la de tomar decisiones estratégicas acertadas a pesar de no contar con un panorama claro ni certezas respecto al futuro.
Así, el liderazgo en incertidumbre suele estar ligado a conceptos como los de flexibilidad, resiliencia, transformación, anticipación, gestión emocional, confianza, aprendizaje y visión a largo plazo.
No se trata pues de eliminar el riesgo, tan siquiera de minimizarlo, sino de afrontarlo de forma honesta y gestionarlo no solo para que la organización sobreviva, sino para que prospere en un entorno cambiante. Y para conseguirlo, el CEO debe trascender del mero management o rol de gestor a adoptar una posición de liderazgo. Y esta debe ser mayor cuanto mayor sea la incertidumbre.
¿Por qué es ahora más importante que nunca? El contexto
La sensación de incertidumbre sienta la cautela en los despachos de alta dirección. Y no es para menos. Liderar en la incertidumbre significa hoy prepararse para varios escenarios plausibles y cambiantes.
Un mundo fragmentado y la IA en entredicho
La sensación que han dejado encuentros como el celebrado por el Foro Económico Mundial en Davos , el pasado enero, fue agridulce. La lectura posterior ha sido la de un escenario fragmentado y muchas dudas acerca de la rentabilidad de las inversiones multimillonarias en IA.
Comicios en mercados estratégicos
Las perspectivas globales no son halagüeñas. Y los resultados de los comicios que deben tener lugar en diversos países, como Colombia, Brasil, Israel o EEUU, podrían poner en jaque el precario equilibrio del tablero geopolítico actual. Liderar en la incertidumbre en un mundo globalizado no resulta sencillo cuando podrían avecinarse cambios de calado en mercados estratégicos.
La UE y la urgencia de la competitividad
Por otra parte, aumentar la competitividad es uno de los grandes retos de la Unión Europea. Esta se torna imprescindible frente a las posiciones adoptadas por potencias como EEUU (y su reciente proteccionismo) o China (de cuyo mercado dependemos). De hecho, la UE cuenta con un plan para ello, denominado Brújula para la competitividad. Y el Consejo Europeo del próximo mes de marzo debería dar lugar a una hoja de ruta clara que impulse la economía del espacio comunitario de manera cooperativa.
Sin embargo, las soluciones que se adopten al respecto y el desenlace de una posible Europa a dos velocidades, suman incógnitas que no hacen sino aumentar la sensación de incertidumbre en el panorama empresarial. Entre otras cuestiones, porque está sobre la mesa la flexibilización de cierta normativa para la que ya se estaban preparando muchas corporaciones. Hay quien habla de simplificar, otras personas, directamente de desregular. El Banco Central Europeo (BCE), por su parte, insiste en la necesidad de ahondar, con ambición, en el mercado europeo.
“Es imprescindible emprender reformas transformadoras para impulsar la productividad y el crecimiento: menos burocracia, más competencia y espíritu empresarial, un sistema tributario más simple y coherente, mejores estructuras digitales, mayores niveles de participación económica y unos mercados de capital más profundos”, señalaba el Fondo Monetario Internacional en 2025, una institución que tilda la incertidumbre de nueva normalidad.
Otros desafíos que suman incertidumbre empresarial
A todos estos factores hay que sumar los conflictos armados sin resolver y los fenómenos meteorológicos extremos, que dificultan, entre otras cosas, las operaciones logísticas y las cadenas de suministros, sin mencionar los estragos que causan en el sector primario; la polarización social, cada vez más evidente, la ciberdelincuencia y el papel que juegan las tecnológicas y la desinformación en favor de determinados intereses.
Cautela en la lectura de los datos
Lidiar todos estos desafíos precisa de grandes dotes para liderar en la incertidumbre. Más aún cuando decae, entre buena parte de los y las CEO, la perspectiva de crecimiento o de un aumento del margen neto de beneficio en las compañías. Y cuando esa incertidumbre se afianza en los equipos de trabajo y en la sociedad. Los resultados de la última encuesta del Eurobarómetro, publicados a principios del mes de febrero, muestran que la situación mundial genera preocupación entre la ciudadanía de la UE. La mayoría (52 %) se muestra pesimista sobre el futuro del mundo. Los conflictos cerca de la UE (72 %) o la desinformación (69 %) figuran entre los motivos de preocupación extendidos.
Por eso, en su artículo para el FMI Incertidumbre sobre la Incertidumbre, Hitas Ahir, Nicholas Bloom y Davide Furceri ponen el acento sobre las implicaciones de analizar la trayectoria de la economía mundial (también para las empresas y CEO), pues “no se trata de un mero ejercicio intelectual: niveles elevados de incertidumbre pueden frenar la inversión y el consumo, desestabilizar los mercados y contribuir a precipitar una recesión”, explican.
Estos expertos exponen la necesidad de mostrarse cautos ante las conclusiones que arrojan informes, investigaciones y diferentes indicadores, especialmente cuando indican niveles de incertidumbre altos o extremos, o cuando, reflejados en la prensa, pueden presentar sesgos mediáticos. Y es que, señalan, “al fin y al cabo, es la incertidumbre percibida por los ejecutivos la que condiciona sus decisiones sobre contratación e inversión, que son el motor del crecimiento económico”. El impacto económico de la incertidumbre es poderoso, muy marcado en la reducción de la inversión.
El papel del CEO actual frente a la incertidumbre
Sin embargo, los y las CEO no tienen fácil la tarea de liderar frente a la incertidumbre. A menudo, desde los consejos de administración, se piden resultados inmediatos en tiempos que exigen cautela y perspectiva ante la falta de certezas.
Diversificación y reinvención
La última encuesta mundial de CEO de PwC, donde se hablar de “un entorno en el que las amenazas son cada vez mayores”, señala cómo muchos líderes están tratando de diversificar o reinventar sus negocios, haciendo de la innovación una palanca de cambio, aunque los retornos de estas inversiones no sean aún de gran calado.
Este tipo de maniobras exigen, sin embargo, liderazgo frente a la incertidumbre ágil, capaz de vislumbrar oportunidades y mantener la calma. Pero, actualmente, los CEO dedican casi el 50% de su tiempo (47%) a cuestiones de corto plazo; solo el 16 % lo destinan a iniciativas con un horizonte superior a cinco años, señala la encuesta mundial citada.
La continua apuesta decidida por la sostenibilidad
Por otra parte, según un nuevo informe del Pacto Mundial de la ONU España el 93% de los CEO consultados afirma que, frente a las crisis globales, que impactan de forma directa sus compañías, han apostado por redoblar la apuesta por la sostenibilidad para competir y resistir frente a la incertidumbre.
Dicho informe identifica cuatro claves para transformar los riesgos en oportunidades de crecimiento e impulsar así la competitividad empresarial: largo plazo, credibilidad a través de estrategias sólidas, apuesta por la sostenibilidad para cubrir las expectativas de los grupos de interés y creación de cadenas de suministro responsables.
Respecto a las cadena de suministro, todo CEO debería dar los pasos adecuados para garantizarlas, buscando flexibilidad y resistencia con el fin de mejorar la capacidad de respuesta frente a posibles interrupciones La clave pasa, una vez más, por la anticipación y la búsqueda de nuevas alianzas que permitan reducir la dependencia de las rutas globales actualmente p previsiblemente vulnerables.
El liderazgo humanista como liderazgo resiliente
Carme Castro, CEO de Kainova, señalaba hace poco para Canal CEO que “en tiempos de incertidumbre y con la presión por sostener la competitividad, muchos CEO creen que la solución está en presionar más: aumentar el control, apretar los engranajes y exigir más a los equipos. Pero la verdad es otra: la presión erosiona, el control bloquea y el miedo se instala como una losa que aplasta lentamente al talento hasta asfixiar la innovación”.
Liderar con visión, con el afán de motivar e inspirar a los equipos, de alinearles con el propósito comercial desde el respeto, la transparencia, la comunicación y la confianza, resultará clave para el impulso de cualquier proyecto empresarial.
En definitiva, trabajar por un liderazgo humanista como sinónimo de liderazgo para la incertidumbre. Porque no se debe olvidar que dicha incertidumbre se traslada a los equipos de trabajo, motivando un caldo de cultivo perfecto para la aparición de estrés laboral, de insatisfacción y de desconfianza hacia el futuro de la organización. En otras palabras: la capacidad para contratar y retener talento podría verse afectada en un momento crítico donde los perfiles cualificados son básicos para facilitar la innovación y transformación en el impulso del crecimiento.








