Por qué la curiosidad te convierte en un gran profesional

por | Jun 8, 2023

“Intención de descubrir algo que uno no conoce”. Esta es una de las definiciones de la palabra “Curiosidad”: término estrechamente ligado a la profesionalidad, sea cual sea el nicho de mercado o el segmento económico en el que nos desenvolvamos.

Pero, ¿por qué resulta tan importante la curiosidad? Desde pequeños, se incita a los niños a desarrollar esta habilidad. Sin embargo, el concepto se relega a un segundo lugar cuando nos acercamos a la edad adulta, cuando, precisamente, puede volverse más necesario que nunca.

La curiosidad por avanzar, por investigar, por ir más allá, puede ser la clave del éxito en nuestro trabajo, ya que es ese estímulo el que nos mueve a sacar el máximo potencial de nosotros mismos.

Curiosidad, esa capacidad de ver más allá…

La motivación interior que hace de la curiosidad un eje esencial de nuestro trabajo es una de las pautas que nos alejan de encasillarnos profesionalmente. “No tengo un talento especial. Solo soy apasionadamente curioso”. Esta frase, de Albert Einstein, es un paradigma de lo que profesionalmente nos puede aportar esta idea por el aprendizaje y la búsqueda de nuevas respuestas.

Sin la curiosidad sería imposible indagar en la mejora de los procesos que realizamos cotidianamente en nuestro trabajo, o investigar y experimentar nuevas formas de optimizar la labor diaria.

La curiosidad es una habilidad que se puede desarrollar. Es una postura ante nuestro trabajo, nuestro proyecto: es querer ir más allá cada día. Ebook gratuito sobre curiosidad

La habilidad de “ser curioso”

Pero, llegados a este punto, muchos se preguntarán: ¿es innata la curiosidad? O, dicho de otro modo, ¿el curioso “nace o se hace”? Podríamos decir que, por encima de todo, la curiosidad es una habilidad que se puede desarrollar. Es una postura ante nuestro trabajo, nuestro proyecto: es querer ir más allá cada día.

En un contexto económico VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo) tener la capacidad de explorar y de adentrarse en conocimientos que despierten interés en un must en el ámbito empresarial. Pero, ¿cuáles son los beneficios para el profesional?

1.-Nos permite desarrollar la creatividad, con ideas diferentes e innovadoras.

2.- Agilidad: la curiosidad, aparejada a la idea de explorar más allá de lo habitual, permite que el profesional sepa gestionar respuestas más ágiles ante diferentes situaciones que se le puedan presentar.

3.- Fomenta el aprendizaje y, por tanto, es una estrategia altamente efectiva para crecer profesionalmente.

4.- Genera unos vínculos más estrechos con los clientes. La relación con el usuario se ve reforzada, puesto que se percibe como una cualidad que invita a traspasar las fronteras de nuestra costumbre o conocimiento, a preguntarse en qué se puede mejorar y cómo se puede optimizar ese ámbito profesional. En definitiva, ayuda a fidelizar a nuestro cliente.

5.-Es la llave para adoptar mejores soluciones. Indagar en la curiosidad es un paso más para poder buscar sinergias que compartir con nuestro equipo de trabajo en la búsqueda de soluciones más efectivas. Nos conduce, por tanto, al éxito profesional.

Se buscan profesionales “altamente curiosos”

Un estudio reciente de la multinacional SAS precisaba el elevado valor que había adquirido esta cualidad en los empleados dentro de la compañía. Tomando como referencia los datos del informe, nos podemos hacer una idea muy certera de que la curiosidad es uno de los parámetros más buscados por parte de los directivos a la hora de reclutar talento.

De este modo, las cifras son concluyentes: el 72% de los directivos destacan que la curiosidad es una habilidad altamente valiosa de sus empleados. Por otro lado, se refleja económicamente en el negocio, puesto que, para los ejecutivos de las empresas encuestadas, aquellos empleados que demostraban una mayor curiosidad también obtenían mayores tasas en cuanto a productividad: en concreto, un 51%.
En definitiva, la curiosidad se ha convertido en un rasgo altamente valorado, tanto en mandos superiores, intermedios y, por supuesto, en los equipos comerciales.

El 72% de los directivos destacan que la curiosidad es una habilidad altamente valiosa de sus empleados

Curiosidad, una cualidad “muy humana”

Empatía, pasión, pensamiento crítico… son cualidades que están a la orden del día al hablar de crecimiento empresarial y de fomentar equipos altamente formados. El liderazgo humanista, que se desarrolla poniendo en el epicentro a las personas y a los equipos con valores, misión y propósito alineados con la compañía, resalta el valor de personas, de profesionales, en los que subyacen cualidades como la curiosidad.

Se trata de valores humanos en la línea de lo que predicaba Invicto de Marcos Vázquez. Los estoicos creían en la importancia de actuar con determinación. Menos decir y más hacer. “Por eso, ya nos sugerían cosas muy básicas como empezar de a poco. Pregúntate cuál es la acción más pequeña que te moverá en la dirección correcta, y empieza ahí. Piensa a lo grande pero empieza pequeño”, señala David Boronat en su artículo.

Una excelente aptitud que nos lleva a considerar a la curiosidad, no como un elemento más dentro de nuestras habilidades, sino como un talento sobre el que hay que avanzar, como una parte más que nos adentra en la inteligencia emocional. Y, sobre todo, como ese motor inspirador que nos ayuda a crecer como profesionales, y como personas.

 

Irene Santos
Irene Santos

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