La inteligencia emocional: clave de nuestro autoliderazgo

por | Jul 5, 2023

Desde hace años la inteligencia de una persona no se mide sólo por su cociente intelectual. Hay otro tipo de habilidades que hacen que reconozcamos a alguien como exitoso. Por muy brillantes que seamos intelectualmente será difícil vivir plenamente si no sabemos controlar nuestra ira, empatizar con nuestro compañero o confiar en nosotros mismos.

La inteligencia clásica tiene un nuevo compañero: la inteligencia emocional.  Un concepto relativamente nuevo que empezó a tenerse en cuenta hace unos cien años. A principios del siglo XX algunos expertos llamaban inteligencia social a la habilidad para comprender y motivar a otras personas. Ya en los años 40’, algunos psicólogos defendían que no había ningún test de inteligencia que fuese válido si no tenía en cuenta aspectos emocionales.

En los años 90’ Daniel Goleman, profesor de la Universidad de Harvard, hizo popular el concepto a través de un libro donde estableció la inteligencia emocional como “la capacidad de reconocer, aceptar y canalizar nuestras emociones para dirigir nuestras conductas a objetivos deseados, lograrlo y compartirlos con los demás”. Una definición que podríamos intercambiar con la de autoliderazgo.

“El logro real no depende tanto del talento como de la capacidad de seguir adelante a pesar de los fracasos”, Daniel Goleman

Conócete: el primer paso para el liderazgo 

Este psicólogo además describió los principales componentes que integran esta inteligencia y que como veremos tienen mucho que ver con el conocimiento que tengamos de nosotros mismos y con la manera que tenemos de guiarnos a nosotros mismos:

1. Autoconciencia emocional

Es la capacidad de conocer nuestros sentimientos y emociones de tal manera que podemos ver cómo nos influyen y si nos hacen estar cerca o lejos de lo que reconocemos como nuestros valores.

2. Autorregulación

Es aquello que nos permite dominar las emociones o sentimientos para no dejarnos arrastrar a sitios por los que nos arrepentiremos de haber pasado. Actuar de forma irreflexiva o irresponsable de forma constante nos tiene que poner alerta de una falta de dominio de nosotros mismos.

3. Automotivación

Encontrar razones para el movimiento no siempre es fácil. Goleman señala que conseguir que nuestras emociones enfoquen hacia nuestras metas es lo que reconocemos como automotivación. Para ello hace falta ser proactivo y constante.

4. Empatía

Nuestra relación con el otro determina en gran parte cómo es nuestra vida. Desde lo familiar hasta lo laboral pasando por las relaciones de amor o amistad.  Por eso, saber reconocer las emociones de otro es una habilidad primordial en la inteligencia emocional. Muchas veces la detección no pasa sólo por lo expresado verbalmente sino también por lenguaje gestual y otro tipo de reacciones.

5. Habilidades sociales

Este componente está relacionado con el anterior, con nuestra capacidad para ver el clima emocional ajeno y a partir de ahí manejarnos en las relaciones con los demás y saber actuar en situaciones en las que queremos llegar a conseguir un apoyo, resolver un problema… En este ámbito nuestras habilidades comunicativas y de liderazgo resultan esenciales.

Una labor por realizar

En sus publicaciones Daniel Goleman habla de la posibilidad de trabajar esta inteligencia y mejorar en la gestión de nuestras propias emociones. Prestando atención a cómo actuamos, qué sentimos o cómo reaccionamos ante las emociones de las demás estaremos dando los primeros pasos para liderarnos a nosotros mismos, paso siempre previo a cualquier otro liderazgo.

Entre los consejos que da este experto está el comunicarnos de una manera asertiva, ampliar nuestro lenguaje emocional, ser capaces de automotivarnos o tratar de ‘ponernos en los zapatos’ del otro y ver por qué actúa de una manera u otra. Sólo así, seremos capaces

Conseguir aumentar nuestra inteligencia emocional requiere tesón y constancia. Sin embargo, estas habilidades mejorarán nuestra salud por el dominio de emociones perjudiciales y la mejora de nuestra relación con los demás.

La inteligencia emocional autoliderazgo

3 ingredientes claves para un líder

  • Humildad: La vida a veces parece que nos estrecha la puerta y tú debes aprender a agachar la cabeza o no pasarás erguido. El Tao Te Ching dice: el mar es el rey de los ríos porque se encuentra debajo de ellos. Ponte siempre al servicio desde tu propio rol en la empresa, lleno de voluntad de servir al colectivo y la misión conjunta.
  • Autoestima: Lo que nos sirve para pasar por la puerta grande, como en Alicia en el país de las maravillas, que tenía que cambiar de tamaño en función del momento de su viaje, pasando por puertas pequeñas o enormes. Alguien dirá que lo hacía con ayuda de una poción. En efecto, a veces, para subir o bajar de tamaño hace falta una fórmula alquímica, es tu propia transformación interior. La misma de la que nos habla Goleman cuando define la inteligencia emocional.
  • Humor: La cualidad que ayuda a sostenernos en momentos de miedo, de bloqueo, de falta de visión, de desesperanza… La realidad no cambiará, pero nuestra actitud ante ella sí, y eso te permitirá volver a ganar energía física para enfrentar la tarea y mental para saber cómo hacerlo.

 

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