El próximo Summit de Canal CEO & Cámara de Madrid, que se celebrará el 27 de febrero en la Cámara de Comercio de Madrid, abordará uno de los grandes retos al que se enfrentan el 89% de las empresas en España: la gestión del cambio sin perder la identidad.
En España, se estima que 1,1 millones de empresas son familiares; es decir, el 89% del total de las organizaciones. Así pues, dedicar una sesión a la empresa familiar en el próximo Summit Canal CEO parece, cuanto menos, conveniente.
Porque en la séptima edición de uno de los encuentros empresariales más importantes del año, aquel que trata de desentrañar los grandes desafíos a los que se enfrentan los y las CEO en los próximos meses (y cómo abordarlos de manera satisfactoria), la empresa familiar ocupará un lugar decisivo. Ya lo hemos visto, no solo representan el 89 % de las organizaciones, es que, según el Instituto de la Empresa Familiar, generan el 67% del empleo privado y el 57,1% del PIB del sector privado.
El 27 de febrero, en la Escuela de Negocios de la Cámara de Comercio de Madrid, y gracias al impulso de Cámara de Madrid, NACEX by Logista y a la colaboración de Refruiting, Manuel Muñoz, CEO de SMYP, y Paola Corbalán, fundadora de EQUIO y autora de De hijo a CEO (Profit Editorial, 2025), abordarán la gestión del cambio en la empresa familiar.
La empresa familiar: una visión compartida, un desafío individual
Garantizar el relevo generacional en la empresa familiar. Liderar el cambio, la transformación, sin perder la identidad de la marca, sus valores, aquellos que ligan un producto o servicio al imaginario de generaciones y generaciones de personas consumidoras. Abrazar la transformación e incluso la disrupción sin menoscabar los vínculos familiares… No son pocos los desafíos a los que se enfrentan las empresas familiares en España.
Es más, podríamos aseverar que se trata de los mismos a los que ha de enfrentarse cualquier empresa en cualquier parte del mundo, con el añadido de que la empresa familiar está cimentada sobre unos fuertes lazos de pertenencia y una idea compartida y arraigada en el seno familiar. Idea que sus miembros integran desde la más tierna infancia, y que evoluciona en el interior de cada uno de ellos en función de sus expectativas, objetivos y ambiciones personales y/o corporativas.
Posibilitar el cambio en la empresa familiar, especialmente cuando esta es eminentemente tradicional, no suele ser sencillo, de hecho. El papel del CEO es más decisivo si cabe en este escenario, en el que ha de primar el liderazgo humanista, aquel capaz de acercar posturas ante situaciones especialmente complejas, capaz de alcanzar el éxito cuando el componente emocional es más fuerte que nunca, cuando las relaciones interpersonales son, además, de carácter familiar.
De todo ello se hablará en el VIII Summit Canal CEO & Cámara de Madrid: sobre cómo prepararse para liderar el cambio sin perder la esencia del negocio, limando las reticencias y resistencias, preservando la reputación atesorada, la identidad. Y cómo hacer de ese camino el pilar fundamental de una nueva cultura empresarial preparada para el cambio constante y la incertidumbre.
Gobernanza para la supervivencia
Si algo han destacado quienes lideran empresas familiares a lo largo de estos últimos cinco años, personas a quienes ha entrevistado Canal CEO con el ánimo de construir una especie de decálogo para la supervivencia de la empresa familiar, es que el futuro está marcado por la capacidad de gobernanza de todas ellas.
Y es que, la gobernanza se ha convertido en un elemento inherente al liderazgo humanista, capaz de consolidar la continuidad empresarial. ¿Cómo? A través de diálogo y cohesión, factores ineludibles en el camino hacia la estabilidad y el crecimiento sostenible. Es decir, hacia una estrategia de consolidación a largo plazo que logre sortear algunos de los aspectos pendientes de las empresas familiares, a saber:
- Que sean más abundantes entre las microempresas que entre las grandes organizaciones.
- Que registren menores cifras de productividad (aunque mayor rentabilidad).
- Que su representación en mercados extranjeros sea menor.
- Que su nivel de exportación también sea inferior.
- Que la digitalización plena de todas ellas sea una asignatura pendiente (a pesar de que supondría una vía de crecimiento y competitividad frente al resto).
A pesar de todo, según el estudio Relevancia y supervivencia de la Empresa Familiar, La Empresa Familiar en España 2025 (Red de Cátedras de Empresa Familiar) la tasa de supervivencia de las empresas familiares supera en casi 4 puntos a la de las empresas no familiares (la edad media asciende a 30 años en la empresa familiar y a 27 años en la no familiar). No obstante, indica que la mayoría de las empresas familiares que dejan de estar activas desaparecen, frente a las empresas no familiares que suelen someterse a procesos de fusión o absorción.








