El equipo de compliance no solo debe velar por el cumplimiento de la Ley, también por el compromiso empresarial frente a las personas y la sociedad. Unos valores cruciales en las políticas de buen gobierno corporativo de las que debe ser más partícipe.
Además de serlo, hoy una empresa está obligada a parecer socialmente responsable. El consumidor ha encontrado en la decisión de compra y las redes sociales dos armas a activar cuando la empresa o el producto no responden a la confianza depositada. Este constante radar social, por ejemplo, frente al tráfico de influencias o el maltrato animal, encuentra en las políticas de compliance su mejor escudo para garantizar el cumplimiento con la legislación y protegerse ante riesgos.
Por Carlos Gómez es CEO y Cofundador de VIVLA | El esfuerzo para comprar vivienda en España supera ya los siete años de salario íntegro. Pero el problema no es solo el precio: es que una generación entera ha dejado de creer en el modelo