La ola coreana ya salpica a las pymes

por Candela Méndez del Olmo | Jul 28, 2026

El K-Pop ha dejado de ser únicamente un género musical para convertirse en un ecosistema de consumo que está transformando sectores como la moda, la belleza, el retail, el ocio y el comercio electrónico. La llamada “ola coreana” se consolida como una oportunidad para las pymes que sepan identificar nuevos hábitos de compra, crear comunidades y ofrecer experiencias alrededor de la identidad de sus clientes.

Según el informe elaborado por MINISO, el 14% de la población española se considera fan del K-Pop, una cifra que alcanza el 19% entre las personas de 31 a 45 años, superando incluso la penetración entre los jóvenes de 18 a 30 años, donde se sitúa en el 11%. Un dato que rompe con la imagen tradicional de un fenómeno exclusivamente adolescente y dibuja un nuevo perfil de consumidor: adulto, con capacidad de gasto y altamente vinculado emocionalmente a sus compras.

A nivel global, la influencia económica de la cultura coreana también refleja la dimensión del fenómeno. Los movimientos culturales coreanos generaron 19.000 millones de dólares en exportaciones en 2025, con un crecimiento del 84% en las exportaciones musicales respecto al año anterior, según datos de la Fundación Coreana para el Intercambio Cultural Internacional y el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo.

“La cultura coreana gusta a los españoles. Los fans del K-Pop buscan productos y actividades que conecten emocionalmente con ellos, ya que este fenómeno se convierte en muchos casos en un estilo de vida para los fans y de expresión de pertenencia a una comunidad. Prueba de ello es la vuelta de BTS, con un nuevo álbum que ha hecho que el Estadio Metropolitano de Madrid haya congregado a más de 140.000 personas en los 2 conciertos que ha ofrecido”, Ana Rivera General Manager de MINISO España. 

Un consumidor que compra identidad, no solo productos

Para las pymes, el auge del K-Pop evidencia un cambio más amplio en los hábitos de consumo: los clientes ya no buscan únicamente adquirir un producto, sino formar parte de una comunidad y expresar una identidad.

El estudio revela que más del 85% de los fans del K-Pop en España destina entre 20 y 100 euros al mes a compras relacionadas con caprichos y tendencias. Moda, productos coleccionables, decoración, papelería o artículos de edición limitada forman parte de un mercado donde el valor emocional pesa tanto como la utilidad del producto.

Este comportamiento abre una vía para las pymes que trabajan en sectores como el comercio minorista, la personalización, la moda o los productos culturales. Crear colecciones limitadas, apostar por colaboraciones con comunidades de fans o desarrollar experiencias de compra temáticas son algunas de las estrategias que pueden permitir a pequeños negocios diferenciarse frente a grandes plataformas.

Mucho más que una moda

Uno de los elementos que más caracteriza a esta comunidad es su capacidad para generar conversación y difusión orgánica. Ocho de cada diez fans utilizan Instagram y TikTok para mantenerse al día de tendencias y novedades, mientras que el 57% comparte frecuentemente contenido sobre sus compras en redes sociales.

Para las pymes, este comportamiento supone una oportunidad para replantear sus estrategias de marketing. El consumidor deja de ser únicamente comprador y se convierte en creador de contenido, recomendador y generador de comunidad.

“Mientras que para el conjunto de los españoles la belleza coreana es el aspecto más atractivo de esta cultura (46%), entre los fans declarados de K-Pop la música se dispara hasta el 83%. El K-Pop no es una moda importada recientemente y los datos avalan ese movimiento que lleva años gestándose. Nuestros datos confirman que el fan de K-Pop no es solo alguien que escucha música, es un consumidor comprometido, que busca productos que le permitan expresar su identidad y sentirse parte de una comunidad", Ana Rivera

Los negocios que consiguen crear una conexión emocional con sus clientes pueden multiplicar su visibilidad sin depender exclusivamente de grandes inversiones publicitarias. 

Modelos de negocio para las pymes

Otro de los cambios que impulsa esta tendencia es la importancia creciente de la experiencia de compra. El 54% de los fans asegura acudir expresamente a una tienda para disfrutar del proceso de compra, mientras que el 91% considera las cajas sorpresa o blind boxes una experiencia divertida y emocionante.

El auge del K-Pop también refleja cómo pequeñas comunidades pueden convertirse en mercados rentables para pequeños negocios. Frente al modelo tradicional basado en vender a un público amplio, las nuevas oportunidades pasan por identificar colectivos concretos con intereses muy definidos.

Algunas vías de negocio que pueden explorar las pymes son:

  • Tiendas especializadas centradas en productos coreanos, coleccionables o merchandising.
  • Clubes de suscripción con productos exclusivos, cajas temáticas o lanzamientos limitados.
  • Eventos y experiencias presenciales vinculadas a comunidades de fans.
  • Colaboraciones con creadores de contenido para generar confianza y alcance.
  • Productos personalizados que permitan al consumidor mostrar su pertenencia a una comunidad.

Para las pymes, el reto no está únicamente en detectar qué productos están de moda, sino en comprender por qué los consumidores los compran y cómo pueden formar parte de las comunidades que los impulsan. En un mercado cada vez más saturado, la capacidad de crear vínculos será una de las principales ventajas competitivas.

Candela Méndez del Olmo
Candela Méndez del Olmo