Adrián Fernández / Madrid
El día a día en el trabajo de muchas personas ha cambiado desde el año pasado debido al confinamiento. Ahora nuestra oficina se ha trasladado al hogar y, con ello, toda nuestra actividad laboral. El conocido como teletrabajo ha provocado que se realicen más videollamadas a compañeros de trabajo o clientes.
Para todos aquellos que se sienten identificados con esta situación, traemos algunos consejos para que las videollamadas salgan lo mejor posible:
Lo primero: comprueba aspectos técnicos
Parece muy obvio pero a veces lo pasamos de largo. Antes de comenzar con la reunión online es importante comprobar la conexión a Internet, el micrófono y la webcam. Si tienes la posibilidad de conectarte a una red Wifi, úsala. Esto evitará que la imagen se congele en algún momento concreto.
No te olvides de tu imagen personal
Que estemos trabajando desde nuestra casa no significa que debamos descuidar nuestra vestimenta, ya que sigue reflejando nuestra imagen hacia el exterior. Por esta razón, intenta vestir adecuadamente para la ocasión. Lo recomendado es usar colores que sean suaves sin que sean demasiado brillantes y utilizar estampados lisos para evitar problemas en la pantalla.
Mira a la cámara
Suena un poco raro pero es lo más adecuado. En las videollamadas formales queda muy mal el estar mirando a la pantalla. Debemos dirigir la mirada a los ojos del interlocutor que, en este caso, es la webcam. De esta forma conseguiremos que el mensaje llegue de forma más directa.
Cuida el encuadre
Para poder realizar una videollamadas perfecta hay que colocar la cámara a la altura de los ojos. Para eso tal vez es necesario que uses algún soporte, como un libro o un trípode, para colocar el encuadre adecuado. También es importante prestar atención al fondo intentado evitar colocar el ordenador en un lugar que pueda distraer a la otra persona.
Sé educado y usa un tono de voz correcto
Al igual que si la reunión fuese presencial es importante mantener una actitud educada en todo momento. Es fundamental, por ejemplo, no fumar, masticar un chicle o realizar una broma. Por otro lado, presta atención a tu tono de voz, elevándolo un poco y articulando muy bien tus palabras.









