Demasiado pequeñas para ser grandes, demasiado grandes para ser pequeñas

por Canal CEO | Nov 7, 2025

España tiene más de 2,8 millones de pymes, pero el 95% no supera los 10 empleados. En un continente de gigantes industriales y tecnológicas, nuestras empresas siguen siendo, en muchos casos, “enanas competitivas”: sólidas, trabajadoras, pero con poco músculo para salir de su barrio económico.

Mientras Alemania o Francia cuentan con grupos medianos que exportan con solvencia —el célebre Mittelstand germano—, en España cuesta dar el salto. “Tenemos un tejido empresarial muy atomizado y con escasa dimensión media”, advertía recientemente Antón Costas, presidente del Consejo Económico y Social. “Si no crecemos, seremos subcontratistas de Europa”.

El tamaño importa, y no solo para negociar mejores precios o financiarse en condiciones más ventajosas. Importa porque la escala es sinónimo de resistencia. Las empresas con más de 50 empleados exportan el doble, innovan el triple y sobreviven más tiempo.

“Si las pymes tuvieran el tamaño europeo, se generaría un millón de empleos más.”, Marta Blázquez (vicepresidenta de CEPYME)

Especializarse para destacar en un océano de iguales

Mientras la escala permite negociar y resistir, la especialización aporta diferenciación. En un mundo saturado de productos, solo sobrevive quien sabe explicar qué hace mejor que nadie. “Las empresas que encuentran su foco son las que conquistan Europa”, apunta el informe Going International 2024 de ICEX.

Ejemplos no faltan. Cosentino ha hecho del mármol y la superficie tecnológica una marca global. Campofrío, tras su integración en Sigma Foods, ha ganado presencia en 18 países. Y en el ámbito digital, compañías como Red Points o Factorial HR muestran que la especialización tecnológica puede nacer en Barcelona o Valencia y venderse al mundo.

En Europa ya no se compite por territorio, sino por conocimiento”, sostiene Juan Pedro Gras, socio de McKinsey & Company, en su último análisis sobre el tejido pyme. “Las empresas españolas que mejor lo hacen son las que escogen un nicho, lo dominan y luego escalan desde ahí”.

Pero crecer por crecer no basta. Lo verdaderamente decisivo es hacerlo con foco, sin perder el alma del proyecto. Para el directivo Luis Pardo Céspedes, “La primera palanca del crecimiento de una empresa en el siglo XXI es la innovación y en este caso, la innovación tecnológica"

Los desafíos: tamaño, talento y colaboración

Aun así, ganar escala no es sencillo. La rigidez administrativa, la fiscalidad, el acceso al crédito o la falta de sucesión familiar siguen siendo obstáculos para que las pymes se fusionen o crezcan. Un estudio del Banco de España confirma que el 70% de las microempresas que intentan ampliar plantilla abandonan el intento antes de llegar a los 20 empleados, sobre todo por costes laborales y burocracia.

A ello se suma el desafío del talento. En muchas pymes, el crecimiento se frena por falta de perfiles técnicos o directivos con visión internacional. Y sin profesionalización, la escala puede convertirse en un castillo de naipes. “Cuando la empresa crece más rápido que sus líderes, se resquebraja”, advierte David Boronat, CEO de Multiplica. “La clave está en formar antes de crecer”.

Por eso, cada vez más voces apuntan a las alianzas entre pymes como vía intermedia: cooperativas sectoriales, clusters regionales o acuerdos para internacionalizarse conjuntamente. La cooperación, más que la competencia, empieza a verse como el nuevo combustible de la competitividad.

España ante el espejo europeo

El Plan de Recuperación y los fondos Next Generation EU han puesto el foco precisamente ahí: ayudar a las pymes a ganar tamaño y digitalizarse. Pero el dinero, sin estrategia, se diluye. Como recordaba el economista José Carlos Díez, “Europa no necesita más subvenciones, sino más campeones”.

El futuro del tejido pyme español pasa por aprender a crecer sin perder identidad, especializarse sin cerrarse y competir en Europa con la convicción de que ser pequeño no significa ser débil, pero quedarse pequeño sí puede ser letal.

Del taller local al mapa europeo

En definitiva, la ecuación del éxito parece clara:
Escala + Especialización = Competitividad.
El desafío está en hacerlo a la española: con ingenio, cercanía y propósito.

Porque crecer no es solo cuestión de tamaño, sino de ambición. Y, como decía Cervantes, “no hay camino que no se haga grande si se recorre con paso firme”.

Canal CEO
Canal CEO