Las reglas del juego están cambiando. Y las pymes lo saben. Aunque las subvenciones públicas a empresas se han reducido un 24,2% en el primer semestre de 2024, las pequeñas y medianas empresas españolas siguen demostrando una capacidad de adaptación admirable. Así lo refleja el último Anuario de las Administraciones Públicas elaborado por Experian España y axesor, que pone cifras —y contexto— a uno de los temas que más preocupan al ecosistema empresarial: la financiación.
Para obtener una visión más detallada sobre la financiación pública al tejido empresarial, descarga el Anuario 2023 de Administraciones Públicas Experian | axesor.
Menos fondos, más resiliencia
Después del pico histórico de ayudas registrado en 2023 —más de 26.000 millones de euros, impulsados en gran medida por los fondos Next Generation EU—, el primer semestre de 2024 marca un descenso en la concesión de subvenciones. En total, se han otorgado 7.770 millones de euros, frente a los 10.250 del mismo periodo del año anterior. El número de subvenciones también ha caído, un 8,87 %, aunque el dato clave es otro: las pymes siguen siendo las principales beneficiarias, con más de 13.600 millones de euros recibidos en el último ciclo anual completo.
Como explica Jorge Hernández, director general de Experian España, “una vez más, y como ha sucedido tradicionalmente, las pymes son las empresas más favorecidas por la financiación pública”. Sin embargo, el informe también advierte que las grandes compañías han aumentado significativamente su participación, gracias a su agilidad en la captación de fondos europeos.
Cambio de prioridades y adaptación empresarial
El informe confirma que la financiación pública ha sido decisiva para mitigar los efectos de la inflación, la guerra de Ucrania o la disrupción de las cadenas de suministro, sobre todo ante unos tipos de interés históricamente altos. Pero también revela un cambio de prioridades: si bien en 2023 el turismo y los bienes exportables acaparaban gran parte de las ayudas, en 2024 destacan sectores como la educación y la industria manufacturera.
A nivel regional, Cataluña (2.144 M€) y Madrid (2.015 M€) lideran la captación de fondos. Por el contrario, Cantabria apenas recibió el 0,78 % del total. En cualquier caso, la dispersión territorial y sectorial refleja la amplitud de usos que han tenido los fondos, desde la digitalización hasta la sostenibilidad.
¿Y ahora qué? Estrategia para pymes
El contexto obliga a ser más estratégicos. A pesar de la reducción en la financiación, las pymes siguen teniendo acceso a convocatorias relevantes, especialmente si se anticipan, se asesoran y trabajan con proyectos bien definidos. El Anuario de Experian se convierte, así, en un recurso esencial para entender por dónde van las ayudas y cómo posicionarse para no quedar fuera del tablero.
Como señala Ana Fernández-Ardavín, decana de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad Nebrija, “el análisis detallado de estas subvenciones ofrece una base sólida para evaluar su impacto real en el tejido empresarial español”.
En resumen,
- Baja el volumen de ayudas, pero las pymes siguen liderando su captación.
- Cambian las prioridades sectoriales y la clave está en anticiparse con proyectos sólidos.
Porque si algo está demostrando el tejido empresarial español, es que la resiliencia no es solo una palabra de moda. Es, cada vez más, una competencia clave para crecer incluso en tiempos de incertidumbre.








