Adrián Fernández / Madrid
Muchas empresas han sufrido las duras consecuencias de la crisis sanitaria y económica de la COVID-19 y, en muchos casos, han tenido que reinventarse. El comercio electrónico, o tambien conocido como ecommerce, se ha convertido en una solución que ha mantenido a flote las ventas de muchas pymes. En los últimos años ha experimentado un crecimiento constante, aunque ha sido la pandemia de la COVID-19 la que lo ha acentuado aún más.
Ahora un nuevo estudio, llevado a cabo por Webloyalty, refleja un crecimiento de hasta el 46% de este tipo de comercio en 2020, siendo el mayor aumento en más de una década. Además, más de la mitad de los encuestados (52%) asegura haber usado chats de atención al cliente y 1 de cada 10 ha mantenido videollamadas con las marcas para mejorar sus compras.
Nuevas tendencias de consumo
Una de las conclusiones a las que llega este estudio es que los consumidores prefieren marcas que generan certidumbre y tengan unos propósitos claros. Es por ello que las marcas con valores son ahora, más que nunca, las más valoradas.
Por otro lado, ha aumentado el consumo local. Según refleja este informe, casi la mitad de los consumidores (47%) afirma comprar en base a la proximidad y el 52% afirma adquirir productos a nivel local para apoyar a los propietarios de negocios locales. Sus principales motivos para apostar por este consumo cercano son: la atención y personalización, la identidad social como miembro de la comunidad y la reciprocidad esperada entre consumidores y propietarios.
Además, crece la economía basada en la experiencia. A diferencia de otros modelos de negocio, el número de clientes suscritos a algún servicio ha crecido en el último año.








