Adrián Fernández / Madrid
El correo electrónico es una de las maneras de comunicación más sencillas, directas y efectivas que existen. Las cifras abalan su éxito: al día se mandan cerca de 300.000 millones de correos en todo el mundo, una cifra que no para de crecer.
A hora de enviar un correo electrónico corporativo es importante fijarse en algunos componentes para conseguir que el mensaje sea lo más cordial, profesional y exitoso posible. En los correos corporativos hay que cuidar con más esmero la ortografía y pulir algunos elementos como son:
Lo primero, el asunto:
Antes de entrar en materia con el cuerpo del texto hay que comenzar con la frase o palabra que vayamos a usar en el asunto. Ese nombre que le demos puede que nos permita que el destinatario nos lea o directamente lo elimine. El asunto debe ser claro, conciso, directo y resumir lo que luego vamos a redactar.
Atención a la gramática y ortografía:
Sin duda, uno de los aspectos más importantes de los correos son la composición de cada párrafo. En este sentido, hay que prestar atención de no cometer ninguna falta ortográfica o gramatical. Esas faltas restan credibilidad y valor a nuestro mensaje.
Mejor sin mayúsculas:
En del lenguaje escrito, las mayúsculas se asocian a gritar con alguien. Por esta razón, no te olvides de nunca usar las mayúsculas, ya que crearás un tono un tanto agresivo e incómodo hacia tu receptor.
Estructurar el texto:
En muchas ocasiones comenzamos los correos escribiendo una excesiva presentación que nos aleja del objetivo del mensaje. Las primeras frases deben resumir la esencia del correo y, a partir de ahí, desarrollar las ideas. Es recomendable escribir una sola idea en cada frase, utilizar negrita únicamente en los mensajes que quieres destacar y resaltar lo importante con bullet points.
El tono de comunicación:
Recuerda que en un correo corporativo no estas escribiendo a un familiar o amigo por lo que el tono comunicativo debe ser lo más cordial y educado posible. También hay que ser amables y no olvidarse de incluir palabras como ‘por favor’ o ‘gracias’ a tus oraciones. Asimismo, no es recomendable usar emoticonos en este tipo de correos, le resta credibilidad y puede parecer poco profesional.








