Gemma Pérez es Senior Advisor en Sarah Marlex. Con una amplia trayectoria en el ámbito del talento y la dirección, defiende un liderazgo que combina visión estratégica, experiencia y sensibilidad humana. Entendiendo que las grandes transformaciones comienzan siempre con personas capaces de inspirarse entre ellas y hacerlas posibles formando equipo.
Gemma participó, el pasado 24 de junio, en el sexto encuentro de Más Mujeres CEO, celebrado en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el Hotel Radisson RED Madrid. Impulsado por Mediaplus Equmedia y Sarah Marlex, el encuentro comenzó con un recorrido por la sala del realismo mágico del museo, guiado por Rafael Japón, doctor en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Madrid.
La jornada unió arte y liderazgo para reflexionar sobre la necesidad de transformar los criterios con los que se reconoce el talento y se define el éxito, impulsando organizaciones más diversas, innovadoras y sostenibles.
Un símbolo de evolución
El objeto que para Gemma representa el liderazgo y su trayectoria es una caracola, que la acompaña desde los ocho años. Un regalo que le trajo su madrina, Eloína, desde de Isla Mujeres, México. Una pieza clave para ella que hoy representa el momento de transformación personal y profesional que está viviendo. Para ella, su forma en espiral simboliza que la evolución nunca es lineal, sino que se construye sobre todo lo aprendido.
"Llevo 20 años con ella descansando sobre mi mesita de noche. La caracola tiene una forma de espiral. Eso es también un símbolo universal de evolución, porque evolucionamos siempre en espiral, nunca en línea recta. Siempre avanzas llevando contigo misma todo lo aprendido", Gemma Pérez
Para Gemma, el liderazgo también exige detenerse. En un entorno marcado por la velocidad, las expectativas y el exceso de estímulos, considera que las decisiones más importantes nacen cuando existe el valor de hacer una pausa y mirar hacia dentro. Escuchar la propia intuición, cuestionar el camino recorrido y atreverse a iniciar uno nuevo forman parte de un proceso de transformación que, lejos de ser una muestra de incertidumbre, representa una expresión de fortaleza y autenticidad.
"Muchas veces hay que alejarse del ruido exterior y escuchar la voz que tenemos dentro. Cuando realmente paramos el ruido y nos escuchamos a nosotros mismos, es cuando tomamos las mejores decisiones. Yo, hace unos meses, paré, me escuché y tomé la decisión de seguir mi propio instinto. La caracola, también representa el poder que tenemos las mujeres, muchas veces, de evolucionar, de tomar conciencia de dónde estamos y es esa valentía, esa evolución, ese poder transformador que hay dentro de cada una de nosotras", Gemma Pérez

La importancia de ser una misma
La frase que acompañaría su retrato resume la forma en la que entiende el cambio: crecer sin perder la propia identidad. Para ella, reinventarse significa escuchar la voz interior, integrar los aprendizajes y afrontar una nueva etapa con valentía, sin renunciar a la esencia que define a cada persona.
"Reinventarse no es empezar de nuevo, es crecer desde la esencia", Gemma Pérez









