Liderar también implica tener dudas que no siempre se pueden compartir. Contar con líderes en activo que te acompañen puede contribuir a tomar mejores decisiones para tu negocio.

Cuando la última palabra pesa
Hay una silla en las reuniones que pesa más que las demás: la del CEO. El que marca el rumbo, sostiene al equipo y toma decisiones incluso cuando tiene dudas. Entonces aparece una pregunta: ¿Con quién contrastar las cuestiones cuando no quieres trasladar incertidumbre a quien depende de ti? Puedes contar con un gran equipo y, aun así, echar de menos una mirada externa con la que ordenar tus pensamientos. Ahí empieza la soledad del CEO.
En diferentes ocasiones son los propios líderes los que terminan recurriendo al aislamiento, especialmente con las personas de su entorno más cercano. Un fenómeno acuñado por Harvard Business Review en 2017 bajo el concepto the isolation of power, según el cual a medida que los líderes ascienden, experimentan una profunda soledad y una fuerte presión por mostrar una fachada de absoluta certeza, lo que les impide comunicar sus dudas legítimas.
Esta dinámica suele generar varios desafíos en la gestión moderna:
- La trampa de la infalibilidad: Se espera que el líder tenga todas las respuestas. Mostrar dudas se malinterpreta a menudo como debilidad o falta de competencia, lo que silencia la vulnerabilidad.
- El filtro de la información: Los equipos tienden a decir a los líderes lo que quieren escuchar. Al no comunicar sus dudas, el líder no fomenta un espacio seguro para que otros cuestionen las decisiones estratégicas.
- Sobrecarga psicológica: Guardarse la incertidumbre y la presión de tomar decisiones críticas en solitario incrementa drásticamente el estrés y el agotamiento (burnout) ejecutivo.
Para contrarrestarlo, la tendencia actual en liderazgo se desplaza hacia la humildad intelectual y la creación de redes de confianza (como mentores externos o asesores independientes) donde el líder pueda explorar escenarios sin el miedo a ser juzgado.
CEOs quemados: un nuevo fenómeno
La tensión constante también acaba pasando factura y teniendo un impacto directo en la salud personal. El BCG CEO Insomnia Index 2026, elaborado a partir de una encuesta en la que han participado más de 500 CEOs, señala que más del 70 % presenta niveles altos de estrés y que un 57 % reconoce que los asuntos a corto plazo consumen la mayoría de su tiempo. Las principales fuentes de tensión proceden, precisamente, del equipo más cercano. A eso se suma otro reto: pensar en el futuro mientras el presente reclama atención constante.
Muchos líderes se encuentran acompañados la mayor parte del tiempo. Por su familia, amistades, equipos de trabajo..., y aún así sienten la soledad cuando hay que ejecutar acciones, notando la ausencia de una mirada crítica que les acompañe. El informe Loneliness at the Top, de HEC Montréal, pone el foco precisamente en esa falta de un entorno de confianza para compartir dudas esperando respuestas claras.
Crear una red de confianza para pensar en voz alta
Erróneamente, aún muchos primeros ejecutivos se sienten sin permiso para dudar o, incluso, que poner ciertas cuestiones encima de la mesa puede comprometer su experiencia, su credibilidad o reputación. Sin embargo, en un contexto de plena transformación, la duda no es más que la cara oculta del pensamiento crítico, la mejora continua y el detonante de la innovación. De ahí la necesidad acuciante hoy de construir nuevas redes de confianza para ampliar la perspectiva antes de decidir.
Formar parte de un entorno con el que puedes compartir tus ideas puede hacerte crecer y avanzar más rápido a la hora de sostener una iniciativa.
La confianza genera un impacto real. La 28ª Encuesta Global de CEOs de PwC, señala la importancia de compartir las opiniones con otros líderes y contrastar las decisiones, generando mejores resultados empresariales. Construir una red de apoyo puede ayudarte a ampliar el enfoque, sin cambiar tu propuesta inicial.
El fin de la soledad del CEO: acompañar también es liderar
Por tanto, liderar hoy no debería significar encerrarse en un cuarto para tomar las decisiones y comunicarlas al equipo al día siguiente. También implica saber cuándo parar y saber con quién compartir una duda.
CO-CEO, la nueva iniciativa de Canal CEO, responde a esa necesidad. Su misión es poner en contacto a CEOs y directivos con otros líderes en activo que afrontan los retos actuales del mercado. No para sustituir su criterio, sino para aportar la experiencia que acumulan en el día a día y una mirada externa que te ayude a acelerar el crecimiento de tu negocio, evitar errores estratégicos y, en definitiva, tomar decisiones más sólidas.
Como explica Juan Luis Polo, fundador y presidente de Good Rebels, “esa decisión tiene que tomarla esa persona” y el papel del CO-CEO es “dejarle encima de la mesa todas las posibilidades” para ayudarle a pensar mejor antes de decidir. La última palabra sigue siendo tuya, pero llegar a ella con otra perspectiva puede cambiar la forma de afrontar la cuestión.
Si estás en un momento clave de tu empresa y necesitas contrastar una decisión, visita la web de CO-CEO, conoce los perfiles disponibles y cuéntanos cuál es tu reto. Te ayudaremos a encontrar al líder que mejor encaje contigo.













