Juan Luis Polo, fundador de Goods Rebels, explicó en Capital Radio cómo funciona Co-CEO, la iniciativa que conecta CEOs y directivos con mentores en activo para mejorar su pensamiento estratégico.
Hay un momento en la vida de todo CEO en el que se da cuenta de algo que preferiría no ver: esperar a que los problemas sean evidentes es demasiado tarde. En ese instante, el margen de maniobra se reduce. Las opciones se empobrece. La presión del corto plazo secuestra el pensamiento estratégico. Y entonces te encuentras reaccionando en lugar de anticipando, corrigiendo en lugar de previniendo.
¿Cuántas decisiones críticas has tomado sin poder contar con una perspectiva complementaria? ¿Cuántas veces has validado internamente una estrategia sabiendo que necesitabas otra mirada, pero sin poder permitirte el lujo de mostrar dudas? Ese es el dilema que vive silenciosamente todo directivo: la soledad de la responsabilidad final contra la necesidad real de pensar mejor antes de decidir.
Existe un modelo que cambia esa ecuación. No promete resolver tus problemas. Tampoco te quita la responsabilidad. Lo que sí hace es desplazar el juego: de la corrección a la anticipación, de la reacción a la reflexión compartida. Se llama Co-CEO, y representa una forma diferente de entender el acompañamiento ejecutivo en tiempos de complejidad.
Así lo ha explicado en el programa Afterwork de Capital Rario, Juan Luis Polo, fundador de Goods Rebels y miembro del panel de Co-CEO.
Un mentor en activo, no un consultor
La propuesta parte de una premisa clara: el contexto empresarial actual es más exigente que nunca. Así lo explicaba recientemente Juan Luis Polo, fundador de Goods Rebels, durante su entrevista en Afterwork, el programa de Capital Radio dirigido por Eduardo Castillo. «El mundo no es que sea complejo, es lo siguiente», afirmó Polo, quien integra el panel de Co-CEOs de Canal CEO.
El modelo se apoya en la experiencia de directivos que siguen en activo. Un matiz que destaca el valor que un Co-CEO puede aportar a una empresa: conocimiento desde la práctica real y no solo desde la teoría. «Todas las personas que participamos como posibles Co-CEOs somos gente que estamos en activo», subraya Polo. Esa diferencia es sustancial. Un Co-CEO no es un consultor que llega con frameworks prestados o diagnósticos genéricos. Es un par que está viviendo su propia batalla empresarial en tiempo real y puede traducer esa experiencia en tu contexto específico.
El papel del Co-CEO no es intervenir en la decisión final, sino ampliarla. «Yo no soy la persona que viene a tomar decisiones de manera solidaria con la persona que tiene que tomarlas», aclara Polo en la entrevista. «Esa decisión tiene que tomarla esa persona… yo trato de dejarle encima de la mesa todas las posibilidades». El objetivo es claro: mejorar la calidad del pensamiento estratégico. «Es ayudar a pensar mejor a la persona que tiene que tomar las decisiones», resume.
El match con el Co-CEO: cuando la química es real
Polo explica que el sistema Co-CEO no es uno tradicional. Se basa en la compatibilidad, entendiendo que no todos los perfiles encajan entre sí. «Puede que no haya un match… esa química es muy importante», señala. Porque un acompañamiento forzado es tan inútil como perjudicial.
El proceso arranca con un análisis del reto del directivo para entender el contexto, el tipo de decisión y las necesidades específicas de apoyo. A partir de ahí se selecciona un perfil de mentor que no solo aporte experiencia, sino también una forma de pensar complementaria. Después se produce un encuentro individual entre ambas partes, donde se valida la relación. «El último paso es ese punto de química puro», explica Polo. Si esa sintonía aparece, y ambas partes hacen match, se activa el acompañamiento. Esto evita relaciones forzadas y apuesta por una colaboración basada en confianza, criterio y afinidad profesional.
Un ángel de la guarda
En la conversación radiofónica, Eduardo Castillo definía el Co-CEO como un «ángel de la guarda» y lanzaba un consejo afilado: «Intenta no llamar a un Co-CEO cuando solo tienes problemas, sino cuando todavía no han llegado.»
Polo refuerza ese planteamiento desde su experiencia: «Si puedes invertir un tiempo antes de que esos problemas surjan, es posible que nunca lleguen a surgir». La clave, según explica, está en intervenir en la fase de decisión y no en la de corrección, cuando el margen de maniobra ya es menor. Este enfoque desplaza el papel del mentor desde la reacción hacia la anticipación, integrándolo en el proceso de pensamiento del directivo antes de que la presión del corto plazo condicione las decisiones.
Es ahí donde reside la verdadera innovación del modelo: no esperas a tener una crisis. No reaccionas cuando la empresa ya está en caída libre. Trabajas en las encrucijadas estratégicas antes de que se conviertan en problemas irreversibles.
¿Te reconoces en esta tensión?
En un entorno empresarial marcado por la velocidad, la incertidumbre y la complejidad creciente, Co-CEO de Canal CEO propone un modelo basado en la experiencia aplicada y la reflexión compartida, que busca reforzar la capacidad de análisis del líder sin sustituir su responsabilidad final en la toma de decisiones.
Si sientes que necesitas otra mirada sobre tus decisiones críticas, pero sin delegarlas. Si buscas anticipar problemas antes de que se conviertan en crisis. Si quieres pensar mejor sin perder autonomía.
Solicita una sesión de matching con nuestros Co-CEOs.
En una conversación confidencial, analizaremos tu reto específico y evaluaremos si existe esa química necesaria para acompañarte en las decisiones que definirán el futuro de tu empresa. No es un compromiso: es una exploración de si ese acompañamiento tiene sentido para ti.
Porque anticipar no es ser cauto. Es sencillamente ser inteligente.






