Rocío Rivero es managing director de Sarah Marlex, una firma especializada en selección directiva y consultoría de estrategia que se ha convertido, para muchos talentos, en esa llave imprescindible no solo para encontrar su lugar, sino para liderar con sentido crítico.
Rocío Rivero participó, el pasado 20 de marzo, en el quinto encuentro de Más Mujeres CEO celebrado en la sede del Instituto de Ingeniería de España. Un evento donde se rescataron las figuras de Hedy Lamarr, quién registró una patente que sentaría las bases del wifi, el bluetooth y las comunicaciones seguras, y de Pilar Careaga, primera mujer ingeniera en nuestro país.
Este encuentro fue posible gracias al impulso de Mediaplus Equmedia y Sarah Marlex en colaboración con Marcas de Restauración (MDR) y el Instituto de la Ingeniería.
“Hay mucho talento femenino en el emprendimiento y en la empresa familiar porque tienes mucha más visibilidad, mucho más impacto”, Rivero.
La necesidad de redefinir el liderazgo
“La nueva ambición profesional es redefinir el liderazgo para que vuelva a resultar atractivo y compatible con la vida personal”. Estas palabras son de Rocío Rivero, concretamente de una reciente colaboración en Canal CEO. Y se alinean con una tendencia que es cada vez más palpable: la silenciosa renuncia de talentos cualificados a puestos de liderazgo por la gran brecha existente entre responsabilidad y compensación, ya sea esta última económica o emocional. En otras palabras: a los jóvenes no les compensa ese tipo de promoción, que les alejara de sus familias, su ocio, a cambio de una remuneración que no consideran proporcional o suficientemente atractiva. “Para muchas generaciones, llegar a la alta dirección implicaba aceptar que la vida personal quedaba inevitablemente en un segundo plano”, señalaba Rivero.
En su intervención durante el último encuentro de Más Mujeres CEO, Rivero añadía que los avances para las mujeres respecto a las posiciones de liderazgo en las empresas españolas eran notables, que se había pasado de “imponer” nombres femeninos en los Consejos de Administración para cumplir las cuotas a que ellas conquisten esas posiciones por reconocimiento y valía, lo cual aún lleva tiempo.
Sin embargo, la importancia de redefinir el liderazgo no solo les afecta a ellas, también a ellos, quienes también protagonizan ese fenómeno de desafección hacia roles de responsabilidad en la actualidad.

“(para las mujeres) pesa mucho el entorno, muy diferente según el ecosistema”, Rivera.
El techo en las grandes empresas
“Hay mucho de talento femenino en el emprendimiento y en la empresa familiar porque esas estructuras las creas tú, tienes mucha más visibilidad, tienes mucho más impacto, mucho más poder de decisión y es más fácil tener la oportunidad de ser líder”, explicaba Rivero durante su intervención. Porque, según esta profesional, en empresas más grandes pesa mucho la trayectoria, las relaciones internas, por ejemplo el patrocinio, ese quién te impulsa, “y ahí existe un dominio de hombres, una relación de confianza establecida durante años, porque llevan más tiempo ahí, liderando”, explica.
“Creo que la visibilidad es clave y en según qué entornos hay mucha más posibilidad que en otros”, Rivera.
Un objeto inspirador: un llavero
“Tengo un llavero que me ha acompañado durante muchísimo tiempo, por toda mi carrera profesional, que tiene grabado mi nombre. Este llavero va un poco en la línea de lo que hacemos en la firma: acompañamiento muy exclusivo, personalizado, con talentos diferenciadores. En este sentido, por un lado, hay que saber muy bien qué llave tocar, y por otro, existe una cuestión de confianza, porque no todo el mundo tiene las llaves de tu casa. Así que, para mi significa confianza, corresponsabilidad y además personalización para liderar y buscar el talento fuera. En la firma, tenemos las llaves profesionales de muchísimos líderes”.





