María Blasco se sitúa al frente de AGM Abogados, una firma que cumple ahora su 40 aniversario con presencia en Barcelona y Madrid, y que esta profesional lidera desde la resiliencia y la capacidad de transformación, convirtiendo el miedo en decisión y en acción.
María Blasco participó, el pasado 20 de marzo, en el quinto encuentro de Más Mujeres CEO celebrado en la sede del Instituto de Ingeniería de España. Un evento donde se rescataron las figuras de Hedy Lamarr, quién registró una patente que sentaría las bases del wifi, el bluetooth y las comunicaciones seguras, y de Pilar Careaga, primera mujer ingeniera en nuestro país.
Este encuentro fue posible gracias al impulso de Mediaplus Equmedia y Sarah Marlex en colaboración con Marcas de Restauración (MDR) y el Instituto de la Ingeniería.
“Ahora mismo el techo de cristal no es como una puerta cerrada, pero sí como una puerta por la que te dejan entrar pero para que no toques mucho”, Blasco
El miedo y la ambición como palancas de cambio
“Se nos ha educado de una manera específica, para ser prudentes, cuidadosa…, y hemos visto la ambición de una manera negativa, como si solo se tratase de ego, y no tiene que ser solo eso la ambición”. Con estas palabras, Blasco interpretaba lo que para ella supone el liderazgo femenino: la capacidad de hacer las cosas de otra manera, haciendo de la ambición y el miedo términos positivos, palancas de cambio: “La valentía también ha sido entendida como contraposición al miedo y, a veces, no es una cuestión de no tener miedo, sino que es una cuestión de que, pese al miedo, podemos actuar y decidir; al igual que el riesgo, el miedo tampoco es una amenaza, sino una forma de enfrente, actuar y asumir responsabilidades”, explicaba durante su discurso en el último encuentro de Más Mujeres CEO.
“Al igual que el riesgo, el miedo tampoco es una amenaza, sino una forma de enfrentar, actuar y asumir responsabilidades”, Blasco.
Para Blasco, lo importante respecto al liderazgo femenino es reivindicar una nueva forma de hacer las cosas y ayudar a que otras mujeres puedan emprender ese mismo camino: “No es cuestión de hacer las cosas como se han hecho siempre, nosotras podemos liderar de otra manera, tampoco es es ocupar el poder por ocuparlo, porque hemos llegado para transformar, no para estar ahí y punto”, señalaba.
Respecto a las barreras que se encuentran las mujeres en ese camino hacia la transformación, Blasco habla con honestidad: “Siento que ahora mismo el techo de cristal no es como una puerta cerrada, pero sí como una puerta por la que te dejan entrar pero para que no toques mucho”.
Un objeto inspirador: una brújula
“Traigo una brújula porque en el liderazgo hay que mantener el rumbo; hay que definir, hay que cuidar, hay que avanzar…, pero sin perder el norte. Y también es proponer un camino pero dejando que las personas encuentren la manera de avanzar según su forma de hacer, marcarles esa dirección pero que cada persona elija de qué manera quiere avanzar para llegar al objetivo”.












