Para cambiar las reglas hay que atreverse a dibujar nuevos trazos. Y eso mismo pasó el 25 de abril en la tercera edición de Más Mujeres CEO, una iniciativa impulsada junto a MediaPlus Equmedia que reúne a mujeres que hoy lideran negocios de éxito y que, como las grandes figuras de nuestra historia, siguen desafiando los límites.
En esta edición, la inspiración fue Maruja Mallo: artista indomable, creadora que rompió moldes en un mundo que no estaba hecho para mujeres valientes. Ella no solo transformó el arte; transformó la manera de estar en el mundo. En su honor, reunimos a 11 mujeres en S Gallery Art para reconocer que liderar es también crear, desafiar, imaginar y construir nuevas realidades.
Durante una mañana intensa y vibrante, líderes como Carmen Tejedor Prieto (Redexis), Verónica Guillén (Guardia Civil), Celia Caño (MediaPlus Equmedia), Vanessa Izquierdo (Sagardoy School), Gricell Garrido (Prevent), Miriam Serrano (Previntegra), Carmen Moreno (TDES), Carolina González Poza (Claire Joster), Ana Hernández (Quality Lives) y Yolanda González Silva (Feel Legal), junto a la artista Alicia Martín López y Javier Camacho (Eneavsero), pusieron en palabras los desafíos, anhelos y estrategias para reimaginar el futuro del liderazgo femenino. Tal como lo hizo Maruja.
Antes de sumergirnos en el reto de “pintar” un nuevo modelo de liderazgo, uno que rompa moldes y nos acerque, por fin, a esos espacios que nos pertenecen por derecho y por talento, Daniel Salas, director de Negocio de Saisho, condujo a las asistentes a través de las obras de talentos como Rómulo Celdrán, José Luis Cerezo y Ella Baudinet, hasta llegar al universo orgánico y vibrante de Alicia Martín López.
“Busco que la obra surja como si mi mano no hubiera intervenido; el éxito en una pintura es mirarla y pensar que no la he pintado yo”. Alicia Martín López.
Atravesar el caos como camino creativo
¿Y si pensamos el liderazgo como una construcción viva y espontánea, que lleva al límite el ser creativo para su mayor potencial? Esa fue la primera propuesta de Noemí Boza, socia directora de Más Cuota y autora de “Por qué le llaman liderazgo cuando quieren decir Comunicación”, a cargo de la moderación del debate.
“El liderazgo es un camino personal y un proceso de adaptación constante. Para ello, tienes que conocer tu entorno, y por supuesto, tener un propósito. Considero que la lealtad y la confianza, son valores esenciales para liderar”, dijo la teniente coronel Verónica Guillén, primera mujer oficial en ser destinada a la Comunidad Valenciana y actual jefa del área de Derechos Humanos, Igualdad y Diversidad de la Guardia Civil
En ese sentido, Gricell Garrido expresó: “Lo importante es estar alienada con una misma, solo así puedes superar el caos. Tú no puedes liderarte a ti mismo ni olvidar que la palabra más importante es equipo. Cuando el liderazgo tiene potencia y es auténtico, el liderazgo es disruptivo”.
Miriam Serrano reflexionó sobre la necesidad de ser referentes para las nuevas generaciones: “Para mi es liderar es ser muy creativo, es liderar es mirar a mi equipo y comunicar, y liderar como mujer es que nada me limite”.
Sobre la incomodidad que surge del liderazgo, Carolina González Poza afirmó: “Tenemos la falsa sensación de querer controlarlo todo.; y hay convertir nuestro propósito en el vuestro e ir construyendo desde allí”.
“Hay que ejercer el liderazgo desde la valentía y eso significa salir del lugar de confort”. Carmen Moreno.
Redibujar los márgenes del liderazgo
Como hiciera en su tiempo la artista Maruja Mallo, hoy toca cuestionar lo establecido, imaginar otras narrativas y liderar con perspectiva. Porque cambiar el mundo exige más que talento: exige coraje para pensar distinto y sensibilidad para construir juntas un horizonte más justo y plural. Si Maruja Mallo rompió el canon artístico de su época, ¿qué “cánones” necesitamos romper hoy para que el liderazgo femenino no sea sólo presencia, sino también transformación real del sistema?
Celia Caño planteó que uno de los primeros grandes desafíos es romper el canon de la perfección: “El liderazgo femenino está muy asociado a la perfección, es el canon que creo que tenemos que romper. El liderazgo y el valor del líder se mide en la confianza que tus equipos depositan”.
Para Carmen Tejedor Prieto, el liderazgo se define por la firmeza en los objetivos y la flexibilidad en el camino: “Un líder tiene que ser transparente, tener fuerza, ser profundo, transmitir calma y aportar tranquilidad”.
Desde otra perspectiva, Vanessa Izquierdo subrayó la necesidad de reformular el concepto de éxito: “Como líder, tengo que tener claro dónde queremos llegar, pero también entender que el propósito es más grupal que individual. Hay que cambiar el canon del modelo del éxito”.
La irrupción de la tecnología también exige replanteamientos, como destacó Ana Hernández: “Debemos romper el canon de la tecnología que viene y seguir poniendo a la persona en el centro, conviviendo con la inteligencia artificial”.
En un contexto cada vez más diverso, Carmen Moreno señaló otro reto crucial: “Romper el estereotipo de la perfección y el sesgo del síndrome del impostor, que pesa más en las mujeres. Para transformar, necesitamos ejemplos, visibilidad y construir marca personal”.
Yolanda González Silva va más allá, apelando a la conexión emocional: “Tenemos que construir un lenguaje nuevo y atrevernos a ocupar aquellos espacios que nos pertenecen por derecho”.
En esa línea, Gricell Garrido alertó sobre la necesidad de enfrentar las limitaciones autoimpuestas: “Tenemos que luchar con los sesgos que nos ponemos nosotras mismas. Y romper el canon de la soledad. Somos 650.000 empresarias que aportamos el 38 % del negocio, pero estamos disgregadas. Nos falta creer en la unidad”.
Carolina González Poza coincidió en la importancia de ganar espacios: “El reto es cambiar la visión, crear espacios para dar visibilidad y demostrar que realmente queremos transformar la forma de dirigir empresas”.
Finalmente, Verónica Guillén propuso un cambio de enfoque estructural: “Tenemos que empezar a hablar del valor que aportamos en la construcción. Derribar el canon de la especialidad e ir hacia la transversalidad, en diversidad, en igualdad, en derechos”.
Romper los cánones, como hiciera Mallo, es hoy más necesario que nunca para que el liderazgo en femenino sea sinónimo de verdadera transformación.
Celebrar las diferencias, construir la unidad
La reflexión final quedó en manos de Alicia Martín López, quien trajo una imagen poderosa: “La caracola construye su estructura poco a poco, como hacemos nosotras en el liderazgo: belleza, resistencia y vulnerabilidad expuestas al mundo“. En su intervención, también derribó otro canon, el de la edad, recordando que “una mujer nunca parece tener la edad correcta para alcanzar su máximo potencial”.
En ese sentido, Javier Camacho agregó: “el camino es integrar el ego y celebrar las diferencias al liderar de mujeres y hombres”.
Noemí Boza, impulsora del proyecto Más Mujeres CEO, cerró el encuentro con una llamada a la unión y a la deconstrucción de modelos atomizados: “Si no construimos algo nuevo juntas, será muy difícil transformar de verdad. Liderar también es animarse a exponerse al caos creativo”.

















