¿Afrontamos los problemas de la misma manera cuando existe en nuestra organización un clima de confianza, desarrollo profesional y equilibrio personal? ¿Atendemos igual a los clientes? ¿Y a nuestros compañeros? Según las investigaciones del experto Daniel Goleman, por cada 1% de mejora del bienestar corporativo, crecen un 2% los ingresos.

Si hay un concepto que la pandemia ha puesto sobre la mesa ha sido el del BIENESTAR, la salud paso de ser importante a prioritaria en 2020 y parece va a seguir siendo aún más clave de acuerdo con lo expuesto en el Summit de Canal CEO. Tres miradas únicas para ofrecer un sentido amplio de lo que significa el bienestar en la empresa: Almudena Román (Directora General de ING), Rafael Martín de Bustamante (CEO de Elecnor) y Andrés Vera (Country Manager de United Heroes).

El 41% de la población activa está considerando cambiar de trabajo como consecuencia de la transición a un ecosistema laboral flexible. En la denominada era del talento, la fórmula basada únicamente en la retribución económica ha dejado ser prioritaria y son la competitividad, la velocidad de las innovaciones o los programas de bienestar los que llegan a inclinar la balanza en un sentido u otro.

El talento no se puede enseñar, pero se puede despertar. Basta con saber leer las nuevas reglas de compensación emocional que vertebran a las empresas más innovadoras, sostenibles y competitivas del mercado actual. Organizaciones que escriben con “B de bienestar” una genuina forma de atraer nuevos perfiles y desarrollar el potencial interno, que marcan la diferencia y lideran los rankings de empleadores.

CEOSxELBIENESTAR | ¿Quién no ha citado en alguna ocasión el famoso proverbio chino “Dale un pez a un hombre, y comerá hoy. Enséñale a pescar y comerá el resto de su vida”? En momentos en los que la salud es uno de los pilares estratégicos de toda organización, hay quienes ya apuntan que no es suficiente con “entregar el pez” para crear una genuina cultura de bienestar.

Las transformaciones exigen tiempo. En el caso de los comportamientos individuales, 66 días bastan para cambiar un hábito. Para las empresas, el reto es aún mayor. Integrar el propósito del bienestar en el ADN corporativo exige un gran esfuerzo tanto de la dirección como de los empleados, que deben interiorizar de manera natural la cultura saludable.

La gestión de los recursos humanos y la salud de los empleados se ha convertido en uno de los aspectos más críticos de las organizaciones. Para mantener la productividad es imprescindible que los equipos de trabajo estén motivados y cohesionados. El bienestar y el deporte se convierten en el mejor aliado de las empresas en esta misión.