La autoestima como palanca

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Helena López-Casares Pertusa| Madrid

 

La autoestima es el grado de conciencia de la propia valía y de la aceptación de lo que somos. Si me quiero y me acepto, estoy en disposición de convivir con los demás. Una buena autoestima es fundamental para que las relaciones que mantengamos en nuestra vida sean satisfactorias, para un excelente desarrollo del propio potencial y para la felicidad. La autoestima es fundamental para levantarnos cuando nos encontramos con los obstáculos que hay en el camino.

La autoestima se construye mediante un proceso de asimilación e interiorización que comienza en el nacimiento y que puede cambiar a lo largo de la vida. La autoestima proviene de la imagen que los demás nos ofrecen de nosotros mismos y de la autovaloración que nosotros tengamos de nuestro propio ser.

Las personas con una sana autoestima suelen ser muy flexibles y son capaces de afrontar las adversidades con entereza y afán de superación, por lo que salen fortalecidos. Esta capacidad se denomina resiliencia y se considera que los individuos más resilientes tienen un mayor equilibrio emocional frente a las situaciones de tensión y toleran mejor la presión.

En este vídeo Stanley Bendelac reflexiona sobre la autoestima, la resiliencia y las actitudes que nos ayudan a vivir de frente.

 

Si quieres conocer cómo una capacidad de trabajo grande evita el miedo al fracaso no te pierdas la entrevista de Stanley Bendelac titulada «El miedo es un peligro terrible… el miedo a fracasar te hace fracasar».

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