Los libros de Dostoyevski deberían estar en todas las estanterías de las escuelas de negocio

Adrián Díaz-Caneja

28 de febrero de 2014

Con ese titular, los libros de Dostoyevski deberían estar en todas las estanterías de las escuelas de negocio, resumía Íñigo Pirfano su apuesta por el conocimiento de la condición humana para ejercer el liderazgo, dentro de los Desayunos Canal CEO.  Una cita organizada por APD y Más Cuota  que, con el respaldo de Saxo Bank y PortAventura Bussines & Events, ha congregado a quince directivos para aprender y reflexionar junto a este director de orquesta y al periodista Fernando Olmeda.

 Noemí Boza, directora general de Más Cuota, y Vicente Condes, director de marketing de APD, dieron comienzo al desayuno agradeciendo a los presentes su presencia en un espacio de reflexión sobre el liderazgo emocional.

Pirfano remarcó, en el marco de este segundo Desayuno Canal CEO, la necesidad de la autenticidad para ser líder. El director de orquesta explicó que quien “ejerce una determinada autoridad” debe mostrarse como es. De lo contrario estaremos ante un ejercicio de hipocresía, “una de las realidades que más repugnan al ser humano”. Transmitir algo que no se vive hace que podamos esperar del otro “una reacción de obediencia, pero no la mejor que nos podrán dar”.

A preguntas de Olmeda, Pirfano defendió el ejercicio de este tipo de liderazgo porque “resulta enriquecedor para el líder y además se traduce en rendimiento”. Eso sí,  exige un peso interior que, de no existir, “genera estragos”.  Jose Carlos Gutiérrez, consejero delegado de Alma Media, coincidía en que es complejo sin un orden interior poder transmitir autoritas.

Fernando Amenedo, Presidente de Anfabra y ex director general de Coca Cola, planteo qué pasaría si muchos CEO fueran auténticos, concluyendo que quizá no hubieran llegado tan alto. Pirfano explicaba que ese tipo de carrera se basaría más en la astucia, “una cualidad que no tiene por qué ser positiva”, y no en la inteligencia emocional.

En el desarrollo de ese líder auténtico, y como sucede con la dirección de orquesta, Pirfano apuntaba que es algo que “se puede aprender, pero no se puede enseñar”. Se puede tener acceso “a la técnica, a lo epidérmico” sin embargo “lo nuclear” nadie lo enseña. Y esos requisitos fundamentales son  “el don de gentes, el conocimiento del corazón humano y la formación técnica”.  Es necesario conocer la realidad de la propia empresa “aunque suene tautológico, sino conoces los problemas, jamás los resolverás”

María Antonia Otero, consejera de Jazztel, señaló que esa “verdad” del líder es necesaria para no desarrollar “la esquizofrenia organizacional”. Un mal por el que el líder dice que hay que hacer una cosa, aunque él haga, retribuya o promueva otras diferentes.

El liderazgo de servicio

A este tipo de gestión Pirfano lo denomina liderazgo de servicio y tiene en el equilibrio entre la exigencia y la comprensión otro de sus requisitos fundamentales. Esa armonía se logra gracias  a la amabilidad y al tiempo.  Al igual que “la autoridad no es compatible con la incapacidad para llevar las riendas” la amabilidad “se da la mano de la fortaleza”. “una persona que se siente comprendida puede trabajar bien, una persona que se querida va a dar lo mejor de ser sí.

Como sucede en el mundo del toreo, la dirección de orquesta, y por ende de personas, necesita de mano izquierda. La que sabe crear algo especial, gestionar situaciones conflictivas y transformar egos en talentos.

Esa transformación viene dada no “por la empatía sino por la simpatía”. Así como en la música determinadas cuerdas vibran cuando son otras las que suenan, en la dirección de equipos reconocemos esa vibración cuando provoca la nuestra, cuando hay una “cercanía que no es postiza o provocada, sino que surge de manera natural”.

Para Carlos Marina, CEO de Teleperformance España,  el problema de estas reflexiones es la dificultad de su aplicación práctica. Aunque poco a poco se van dando pasos en este sentido, aún hay demasiadas barreras en el mundo empresarial. Guillermo Galey, director general de Saxo Bank, disentía y explicaba que puede haber armonía en una empresa y que la mayor parte de las personas que participan en ella trabajen de forma apasionada. En parte atribuyó este hecho al origen de la empresa, el tamaño y que a sus dueños sean sus fundadores.

Al término de la sesión, Antonio Flores, consejero delegado de Loop Bussiness Administration, reivindicaba la necesidad de reflexionar en el seno de la empresa, advirtiendo que esa renuncia “hace que dejemos de ser competitivos”. Pirfano añadía que el reivindicaba la filosofía como “amor a la sabiduría y a las verdades que te hacen feliz”.

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