El sistema FUCK de la motivación

Ruben Turienzo | 21 de septiembre de 2016

l otro día disfrutaba de una agradable cena con amigos y directivos cuando en uno de los grupúsculos que suelen organizarse en estos eventos, se hizo referencia a las conferencias de motivación como algo que duraba «hasta que te dabas una ducha». Lo duro para alguien que se dedica a esto fue comprobar como otro respondió, entre las risas del resto, «dura menos que el bronceado del verano».

En ese momento dos pensamientos vinieron a mi cabeza. El primero era sobre los vendedores de humo y los generalísimos establecidos desde el desconocimiento. El segundo, y motivo de este artículo, fue recordar que la gran queja sobre la formación, las conferencias, o el desarrollo directivo, que los responsables de las organizaciones con quienes he trabajado en la última década, repiten una y otra vez es que cuando el consultor se va, el conocimiento desaparece y su calado en el puesto de trabajo, también.

Cuando escribí El pequeño libro de la motivación” intenté reflejar que detrás de la motivación hay ciencia. Elementos experienciales que se resumen en más de 20 teorías que han resistido los últimos cincuenta años con desigual fortuna, pero sobre todo, hay herramientas para que la motivación permanezca, se extienda y se canalice en la organización. La estrategia Beatles, el caballo de Troya, la orden Jedi u otras similares ayudan a que esto suceda, pero sin duda alguna, la piedra angular comienza por mi modelo de seguimiento; el sistema FUCK® (Follow Up Cleaver Keys).

Quiero compartir contigo en este texto cómo utilizar y los posibles usos de este modelo para que de una forma sencilla y pragmática, puedas ponerlo en acción ante cualquier situación que requiera de seguimiento y hagas un ejercicio rápido de control respecto a los elementos principales de tu proyecto. Aunque antes de nada recuerda; lo que no son cuentas, son cuentos. Es decir, lo que no se puede medir, no se puede mejorar de manera objetiva, y por lo tanto, caeríamos en eso que se va con una ducha, dura menos que un bronceado, o te genera la misma frustración que intentar retener el humo que te han vendido con las manos. Así que una vez tengas claro cuáles serán los KPIs que vas a seguir, creado un plan de acción, o establecido un compromiso, motiva tu productividad agilizando tu reunión de la siguiente forma:

 

A. Recuerda el elemento a seguir y comprueba que se está en consonancia entre todos los interlocutores en el campo genérico a medir y en la cifra a conquistar. No sería la primera vez que me encuentro que en una revisión trimestral dos departamentos que debían colaborar en un área específica, estaban persiguiendo objetivos diferentes.

B. Responde con sinceridad acerca de tu compromiso anterior, a la pregunta «¿He hecho lo planificado?». Aquí lamentablemente no hay puntos intermedios. Realizar el plan de acción a un 90% es un «No» en la respuesta. Sólo las tareas completas, incluso aunque no dependan de ti, podrán obtener la afirmación deseada.

B.1. Si la respuesta es «Sí», responde a la siguiente pregunta «¿Cómo está funionando?». Obviamente si está funcionando correctamente, solo deberemos replicar el modelo y apoyarlo con recursos para que se establezca como nueva cultura. Si por el contrario no está funcionando, se pedirá permiso para modificar el plan de acción o se establecerá un periodo de prueba y observación. Pese a todo, solo por el hecho de haber hecho lo planificado, se procederá a un reconocimiento verbal o escrito.

B.2. La otra posibilidad es que nos encontremos con una negativa. En ese caso, las preguntas de acción serán «¿Cuándo lo vas a hacer?» y «¿En quién te vas a apoyar?», en ningún caso (y esto es muy importante) se entrará en las justificaciones. Esto disminuirá las quejas en los equipos y educará a los participantes a encontrar soluciones previas a la reunión. De nuevo productividad, motivación y estrategia unidas.

C. Llega el momento de anclar el proceso y el enfrentamiento a la pregunta «¿Cómo vas a asegurar el éxito?». No importa si llegan a través de B.1 o de B.2, toda persona debe reflexionar sobre cómo avanzar y continuar con su proceso. Es decir, estimular la motivación, que no es otra cosa que la invitación a la acción.

Para ello, los que contestaron en B.1 que el proceso funcionaba correctamente, se les preguntará; «¿Qué vas a replicar?». Para los que respondieron lo contrario; «¿Qué vas a cambiar?» (Tras el tiempo de observación acordado). Finalmente para los B.2, se volverá a crear un plan de acción con un; «¿Qué, cómo y con quién vas a hacerlo?». Es importante que todos rematen con un compromiso temporal para la siguiente reunión.

El sistema FUCK® permite que las reuniones se acorten, que se prolongue la motivación gracias al correcto seguimiento, que no se dispersen las ideas, o se pierda el entusiasmo. Ayuda a potenciar el liderazgo y el control del rendimiento, así como mejorar la productividad, ya que utilizando el siguiente gráfico, toda persona del equipo puede realizar su propio control de seguimiento o que sirva para generar control remoto por parte de la dirección. No te cortes, ni pierdas más el tiempo, y responde a la motivación con un «FUCK», durará más que un bronceado y no se te escapará entre los dedos.

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