¿Por qué no se trabaja en el trabajo?

Jason Fried tiene una teoría: La oficina no es un buen lugar para trabajar. Esta charla TED retrata un problema que padecen millones de personas y es la imposibilidad de centrarse en tareas.

Y es que, según Fried, las personas van al trabajo y no tienen jornada laboral sino momentos de trabajo: «Como si la puerta de la oficina fuese una trituradora, uno entra y el día se ve reducido a pedazos, porque uno tiene 15 minutos aquí, 30 minutos allí, y luego sucede algo más que lo distrae de la tarea, y uno tiene que hacer otra cosa (…). Y sin darnos cuenta se hicieron las cinco de la tarde y uno repasa el día y se da cuenta que no terminó nada.» Ante esa realidad, Fried ofrece tres soluciones con las que mejorar la productividad y la capacidad de pensamiento de los equipos.

Trabajar en remoto

El trabajo en remototeletrabajo se ha convertido en uno de los elementos primordiales de las nuevas empresas gracias a la evolución de la tecnología y las conexiones entre varios operadores, capaces, de alguna forma, de intercambiar información de forma instantánea desde cualquier parte del mundo.

Esta es la base del libro Remoto de Jason Fried y David Heinemeier Hansson (fundadores de 37signals y autores del best seller internacional Reinicia), donde se dan las claves para mejorar la productividad entre los empleados y aplicar más flexibilidad en los horarios. Con esta obra, pensada para trabajadores y directivos, se pretende crear un espacio de trabajo distinto de la oficina donde prime la concentración y el buen hacer en cada una de las tareas.

«No tiene sentido seguir trabajando únicamente desde la oficina. El nuevo paradigma es “llevar el trabajo a los trabajadores y no los trabajadores al trabajo”.»

¿Todo bajo un mismo techo?

teletrabajo

El teletrabajo en España alcanzó en el segundo trimestre de 2018 su nivel más elevado, con 1,43 millones de personas utilizando esta modalidad laboral, según el Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo elaborado por el grupo de recursos humanos e investigadores de Barceló y Asociados.

Pese a que cada vez se va extendiendo más este concepto de trabajo, continúa habiendo ciertas reticencias a implantarlo, especialmente entre las pymes. Según los autores, el porqué de tanto apego a los rígidos horarios y a estar sentados en un escritorio todo el día se debe a un resabio de la era industrial y al concepto de «todo bajo un mismo techo». Concepto que ha ido quedando obsoleto debido a las nuevas tecnologías que permiten que gran parte del trabajo se haga virtualmente.

Excusas para no implantar el teletrabajo

Fried y Hansson dedican un capítulo del libro Remoto a enumerar las excusas que ponen los directivos de las organizaciones para no implantar o favorecer el trabajo en remoto:

  1. La magia sólo surge cuando estamos todos en la misma habitación.
  2. Si no puedo verlos, ¿cómo sé que están trabajando?
  3. El hogar está lleno de distracciones.
  4. ¿Quién contestará al teléfono?
  5. Si las grandes empresas no lo hacen, ¿por qué tendríamos que hacerlo nosotros?
  6. Los demás se pondrían celosos.
  7. ¿Y qué hay de la cultura de la empresa?
  8. ¡Necesito una respuesta ya!
  9. Pero perderé el control.
  10. Hemos pagado un montón de dinero por estas oficinas.
  11. Eso no daría resultado para nuestro tamaño o sector.

Lo cierto es que el trabajo a distancia ha llegado para quedarse. Además, tal y como señalan los autores, no sólo supone un ahorro para empresas y trabajadores, sino también un alivio para ciudades y regiones en las que viven ya que se disminuyen los traslados innecesarios. La pregunta es:  ¿Cuándo terminará de despegar el teletrabajo en España y dejará de ser una opción para sólo unos pocos?

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