No sólo le pasa a Bertrand Russell

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Carlos Rebate
 Escritor de innovación e ingeniero de Indra

 

En un taller de desarrollo directivo en el que di una charla hace unos meses, uno de los asistentes me dijo lo siguiente:

–          Eso también lo decía Bertrand Russell.

–          ¿Cómo?

–          Sí – me explicó –. Russell contaba que había descubierto que cuando tenía que resolver algún problema difícil, el mejor plan consistía en concentrarse y pensar en ello con intensidad durante algunas horas. Al cabo del tiempo descubría que había encontrado la solución de forma inconsciente.

[pullquote]Este proceso de envío deliberado de una idea al subconsciente es el centro de nuestra metodología de transformación sistemática de la imaginación.[/pullquote]

No lo sabía y me pareció curioso, porque este proceso de envío deliberado de una idea al subconsciente es el centro de nuestra metodología de transformación sistemática de la imaginación.

Pero la conversación no terminó aquí.

–          Un día – prosiguió contándome – le pregunté a un profesor de filosofía de mi facultad si estaba de acuerdo con lo que pensaba Bertrand Russell sobre la posibilidad de implantar ideas en el subconsciente.

–          ¿Y qué te dijo?

–          Que esas cosas sólo le pasaban a tipos como Russell.

Ahí no estoy de acuerdo. ¡No sólo le pasaba a Bertrand Russell!  A mí al menos también me pasa. Como los dos nacimos un 18 de mayo otra posibilidad es que sólo les pase a los nacidos en 18 de mayo… O a los perezosos, que buscamos que el subconsciente haga cosas útiles por nosotros, como si se tratara de un asistente personal.

Funciona… ¡créeme! Uno puede depositar conscientemente una pregunta en su subconsciente, fijarla con intensidad, dar la orden de que se trabaje en segundo plano para encontrar una respuesta, olvidarse del tema, y pasarse al cabo de los días o semanas a recoger los resultados.

Se trata de definir de manera consciente un área de atención inconsciente, un pensamiento latente, una pregunta que guiará nuestra inteligencia; una dirección de pensamiento; y yo pienso que la dirección de pensamiento que guía nuestra inteligencia es mucho más determinante que nuestra inteligencia en sí misma.

Si no lo has probado nunca es posible que te estés perdiendo a un colaborador de excepción.

Y a ti, ¿también te pasa? ¿Lo ves? No sólo le pasa a Bertrand Russell.

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