Liderándome para liderar

Redacción | 13 de octubre de 2015

¿Por qué no conseguimos lo que nos proponemos? ¿Cómo puede dirigir a otras personas sino sabe dirigirse a sí mismo? Cosimo Chiesa de Negri reflexiona, a través de su nuevo libro Liderándome para liderar (Alienta Editorial, 2015), sobre las situaciones a las que se enfrentan las personas encargadas de liderar empresas y organizaciones. El autor nos propone una serie de consejos para mejorar nuestro liderazgo personal, para poder liderar a otras personas.

Cosimo Chiesa de Negri, presidente de Barna Consulting Group y profesor de Dirección Comercial del IESE Business School desde 1978, hace su reflexión través de la historia de Carlos, un directivo de enorme éxito profesional, el autor crea un gran vínculo de empatía con sus lectores, haciendo que se sientan identificados con las angustias que el protagonista experimenta, debido a una verdadera obsesión por el trabajo y una responsabilidad extenuante.

Tras sufrir un grave accidente de automóvil y durante su larga convalecencia en el hospital, Carlos recibe la visita de un antiguo profesor suyo, Enrique, quien le ayudará a llevar a cabo un proceso de coaching y reflexión que desembocará en un profundo cambio interior. El protagonista se ve atrapado en las redes de la insatisfacción personal, el descontrol de su vida y el descuido de su unidad familiar.

Durante las primeras visitas de Enrique, Carlos lleva a cabo una reflexión profunda sobre la trayectoria que ha tenido hasta el momento en el que se encuentra. En muchas ocasiones dejamos de tener las riendas de nuestra vida, y son factores externos los que deciden por nosotros, por este motivo, lo primero que hay que preguntarse es si somos responsables, es decir, si aceptamos siempre las consecuencias de nuestras decisiones.

Enrique afirma que para poder tener la riendas de nuestra vida, es necesario que tengamos muy claro cuáles son nuestros valores, y lo más importante el grado de importancia que le damos a cada uno de ellos. Saber si nuestra prioridad es el trabajo, la familia, los amigos o el dinero, va a permitirnos establecer límites en nuestro entorno y respetar las parcelas de nuestra vida que consideramos más importantes.

Conocer cuáles son nuestros valores principales, no sirve de mucho sino somos coherentes con los mismos. Es decir, debemos tener una alineación y coherencia entre lo que sentimos, lo que pensamos, lo que decimos, y lo que hacemos. Todo este ejercicio requiere tiempo y esfuerzo, porque son las pequeñas actuaciones constantes las que generan grandes resultados.

Durante la séptima visita de Enrique al protagonista, se establecen las 25 claves del liderazgo, una serie de consejos de gran ayuda para todas aquellas personas que día a día se dedican a “gobernar” personas y organizaciones.

El liderazgo empieza por dentro, por lo que para poder llevarlo a cabo es necesario intentar  ser una buena persona, ser empático y proactivo con las personas que tratamos día a día. Una vez definidos los valores antes comentados, es necesario establecer unos objetivos y decidir el precio que estamos dispuestos a pagar para conseguirlos. Otra de las claves fundamentales para el liderazgo, es saber controlar el tiempo, ya que una buena gestión de tiempo es una buena gestión de vida. La planificación según nuestros valores y objetivos nos crea menos frustraciones, ya que nos va a enseñar a decir no y a definir nuestra misión en la vida.

¿Y en qué momento podemos reflexionar sobre todo esto en nuestro día a día? La solución se encuentra en una de las últimas claves que nos propone Enrique: “Levántate antes”, para poder tener una hora mágica que nos permita establecer valores, misión, objetivos y metas; es decir, para poder recapacitar cada día sobre lo que somos y lo que queremos ser.

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