De Harvard a las Malvinas: aviso a navegantes

Ignacio Gonzalez-Posada

Profesor de IE Business School

@How2winawar

Tener valores, poseer principios es fácil. Lo más complicado es mantenerlos en la adversidad, contra viento y marea, en contra de lo que a veces opinan nuestro entorno, nuestros expertos y nuestros consejeros.

El profesor de Harvard Clayton Christensen lo describe magníficamente en su artículo “Cómo vas a medir tu vida”. Para poder regirse por principios y valores es necesario diseñar una Estrategia ( un plan y un marco de actuación) y asignar los recursos necesarios para conseguirlo. Necesitamos una “crear una cultura corporativa” para nuestro día a día tanto en nuestro trabajo como en nuestro hogar. Y, todos sabemos, que tener una Estrategia requiere Trade-Offs, esto es, sacrificio, compromiso y asunción de riesgos.

Hay que definir una métrica por la cual nos gustaría que nos evaluasen al final de nuestros días. Y hacer el firme propósito de vivir cada día de manera que cuando nos llegue la hora podamos decir que nuestra vida fue un éxito. Esto significa que debemos evaluar qué es relevante y que no.  Cuales son las acciones que se alinean con nuestra Estrategia y cuales son una peligrosa diversión que nos alejan de nuestro objetivo vital. Qué nos va a hacer llegar a buen puerto y qué nos llevará al naufragio.

Sin embargo, de nuevo, nos enfrentamos a un grave y sencillo reto. Lo realmente importante, rara vez nos reporta satisfacción inmediata, ni reconocimiento, ni dinero a corto plazo.  En un mundo donde todos buscamos resultados inmediatos y rentabilidad, nos cuesta asignar recursos a aquello que sabemos que es lo fundamental, pero cuyos resultados sólo se verán a diez, veinte ó treinta años vista.

Todos tenemos en mente a políticos y empresarios ladrones, que robaron, y que roban, a manos llenas. Ninguno de ellos empezó su vida profesional con el propósito de delinquir ni de aprovecharse de los demás y del sistema. Todos ellos perdieron los valores en el camino, pero no fue ni en un día ni en dos. Fue un proceso largo, de varios años. Fue un continuo “sólo por hoy”, “sólo una vez”, “una vez más y la última”, “otra vez, total no hago daño a nadie”, “qué más da, otros lo hacen” y “si no lo hago yo otro lo hará”…Así pues, hay que evitar, “cruzar la línea” ni siquiera una vez.

En 1982, Argentina invadió las Malvinas en un intento de arrebatar su soberanía a Gran Bretaña. La primera ministra de Gran Bretaña, Margaret Thatcher, estaba decidida a contraatacar con la fuerza si era necesario. Sus asesores se lo desaconsejaron, los riesgos eran demasiado elevados. Existía la clara posibilidad de una derrota militar que se añadiera a la humillación de la invasión.  La Dama de Hierro se mantuvo firme  “Nos apoyaremos en nuestros principios o nada nos sostendrá” y el Reino Unido salió victorioso.

Este carácter no era nuevo en la política británica. En 1940 otro primer ministro, Sir Winston Churchill, permaneció fiel a sus principios, y rehusó hacer la paz con Adolfo Hitler y el régimen nazi. A pesar de que expertos y consejeros  le recomendasen hacerlo. Churchill nunca leyó el artículo del profesor Christensen,  pero había llegado a una conclusión similar “ la única guía de un hombre es su conciencia; el único escudo de su recuerdo está en la rectitud y honradez de sus acciones. Es una gran imprudencia avanzar por la vida sin ese escudo, porque a veces el fracaso de nuestras esperanzas el  desacierto de nuestros cálculos se burlan de nosotros; con este escudo, sin embargo, sea cual sea el juego del destino siempre marcharemos con las tropas del honor”.

Afortunadamente, la mayoría de nosotros nunca nos veremos en situaciones tan peligrosas y extremas. Pero si nos enfrentamos a retos igual de complejos, donde los ensayos no están permitidos.  En estos momentos de niebla espesa y cantos de sirena que nos quieren llevar contra los arrecifes, quizás sea el momento de recordar una cita de otro primer ministro británico, Tony Blair, cuando dijo “que el arte del liderazgo no consiste en decir si, sino en decir no”.

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